ENRIQUE SOLER

María Reyes Aznar, caravaqueña. A los pocos meses de terminar sus estudios en la Escuela de Arte Dramático de Murcia, partió a Chile para comenzar su vida profesional, allí encontró a su pareja, con quien ha formado un dueto y han creado la compañía de teatro Finalis Terra.

Estudiaste en la Escuela de Arte Dramático de Murcia, ¿cómo fueron tus inicios?

En Caravaca siempre fui muy activa e inquieta, tratando de buscar todo lo que tenía que ver con el mundo actoral, teatral y musical. Recuerdo mis inicios de niña en la Escolanía de la Vera Cruz, después formé parte del Coro Arsis, así como de la Zarzuela Emilio Thuillier. Esos comienzos me dieron un bagaje sobre las tablas y frente al público, que fueron muy importantes en años posteriores para poder desarrollar mi carrera profesional.

En el 2011 terminas la carrera y ese mismo verano decides marcharte a Chile, ¿Cómo fue tomar esa decisión?

Vino de una inspiración de lo que uno conoce, aquí en España tuve la oportunidad de ver mucho teatro latinoamericano, y me llamó la atención la diferencia que había. Se trata de espectáculos con mucha fuerza, colorido e intensidad. Creo que en España además de tener una gran cantera de autores y de creatividad, se podía completar con esa efusividad y emotividad que existe en el mundo latinoamericano. Decidí recorrer Latinoamérica para estudiar y aprender de grandes maestros, empezando por Chile, que fue el punto de partida de toda la aventura.

Seis años en Chile que dan para mucho, ¿qué trabajos has estado realizando?

Chile me ha dado una buena parte de mi carrera, si no toda. También el que es mi esposo Ramón Vergara, concertista guitarrista, que lo conocí al poco de llegar a Chile. Una cuestión que hizo que mi carrera fuera por un derrotero que quizás en un principio no había pensado, pero siempre fue para mayor crecimiento. Juntos fundamos el dúo “Hispania: Verso y madera”, que actualmente tiene tres recitales con formato similar: poesía y canciones con guitarra clásica de temática del siglo XIX y XX, con poetas como García Lorca o Miguel Hernández, fusionados con música de los grandes compositores de finales del siglo XIX como Tárrega o Albéniz. El segundo de los trabajos es de temática Barroca del siglo de Oro, tanto con canciones latinoamericanas como con poemas del Siglo de Oro español y el último que hemos estado presentando estos últimos meses, lleva por título “El país de los poetas”, porque así se conoce a Chile.

También habéis fundado una compañía de teatro, ¿Cuáles son los trabajos que tenéis ahora mismo en marcha?

La compañía Finalis Terra se fundó en el 2012, y hasta ahora he escrito y dirigido las obra “Juicio”, Belleza” y “Ocaso”, en este momento estoy con la creación y montaje de “Olvido”, que forma una tetralogía entorno al miedo. “Juicio” esta enmarcado en la Edad Media, donde dos chicas jóvenes en pleno Camino de Santiago tratan de salir de su estado de pobreza, y no se le ocurra otra manera que ir a robar algo muy valioso a una iglesia. Por otro lado “Belleza” tiene que ver con el miedo a perder la juventud y los cambios que vive el ser humano con el paso del tiempo. Y “Olvido” esta enmarcado en 1492, es un tema que me pareció muy interesante, y se enmarca en la expulsión de los Sefarditas de España, hay un trasfondo de inmigración y refugiados. Siempre he tratado de hablar de temas que tengan interés en la actualidad pero con distancia, para poder tener una dimensión mayor y más horizontes que abarcar. Damos una visión actual pero desde un punto de vista histórico para poder rescatar esa memoria.

Un nombre bastante curioso.

Mi idea inicial fue Finisterra, por el cabo que une España y Chile, y los dos Santiago, pero casualidades de la vida, ya había una compañía de teatro, que pertenece a una Universidad, entonces por alcance de nombres quisimos variarlo un poquito y ya no es el fin de la tierra, sino la tierra final, que es lo que significa Finalis Terra en latín, enlazar ese fin del mundo que tanto tiene que ver con Chile, la tierra austral que termina en el Polo Sur, nos parecía un nombre muy evocador porque el lema de la compañía es “de aquí hasta el fin del mundo”, no tenemos fin, vamos a seguir caminando.

¿Cuál es el proceso que sigues a la hora de crear un texto?

Siempre tiene que haber un deseo de decir algo, luego la magia está en el como se cuenta, todos somos creadores, todas las personas tenemos la posibilidad de poder mostrar lo que pensamos, lo que queremos o deseamos de muchas formas, ahora la magia está en cómo lo cuento. Eso es lo importante. Cuando tengo la idea, el siguiente paso es documentarse e investigar, trato de hablar mucho con expertos en el tema. También para mi la música es fundamental, para componer un espectáculo, parto de la música antes que del texto, así la inspiración me va viniendo por otros sentidos y al final voy creando una puesta en escena.

¿Cómo se está viviendo el teatro en Latinoamérica?

Es un verdadero mosaico, donde la gente reconoce la necesidad y las ganas de hacer teatro, en España es algo diferente. Lo que debe de cambiar o mutar en el futuro allí, es el hecho de cómo se ve al artista, porque realmente se piensa que el arte debe de ser algo gratuito, se ve como una necesidad del ser humano. Queda mucho por trabajar en las políticas culturales para respaldar al artista. Ahora mismo en Latinoamérica los festivales son un auténtico boom.

¿Próximos proyectos?

Vamos a estar una temporada por España, con un paréntesis a final de mes, donde iremos a un festival a Albania, con compañías que llegan desde todas partes del mundo. Nosotros estaremos con el recital del Siglo de Oro. Para el próximo año tenemos el montaje de “Olvido”, y seguiremos con los recitales, tenemos en mente crear uno nuevo con temática Medieval. Y por supuesto ahondar en la figura de San Juan de la Cruz, queremos apostar por los proyectos que incluyan arte y patrimonio, además de turismo.