Eugenio Díaz Laborda

Socio de C&R ifa EAFI

Vivimos en un país poco dado a velar por nuestras finanzas personales y nada acostumbrado a pagar por que otros cuiden de nuestros ahorros. Bueno, a decir verdad, sí que pagamos por que otros “cuiden” de ellos, aunque lo hacemos de forma inconsciente a través de las comisiones que pagamos a las entidades financieras. Aunque visto lo visto, es bastante cuestionable que los bancos realmente cuiden nuestros ahorros.


Preferentes, deuda subordinada, hipotecas en yenes… No son pocos los casos en los que las entidades financieras han ejercido su labor con una ética cuestionable. En muchas ocasiones, ni los propios empleados de las entidades sabían lo que estaban vendiendo; ya fuese por falta de información, por falta de tiempo para entrar en las “tripas” del producto, o simplemente porque no podían permitirse el privilegio de cuestionar su venta ante un superior. Su misión era vender, sin más, sometidos a una presión tremenda por los de arriba.
Los casos de Afinsa, Forum Filatélico o los pagarés de Nueva Rumasa son otra muestra de que en España, en general, nos preocupamos poco por nuestros ahorros y sólo nos guiamos por la rentabilidad que ofrecen los productos, sin tener en cuenta los riesgos que lleva asociados la inversión. Porque no hay rentabilidad si no hay riesgo y cuanto mayor sea la rentabilidad prometida, mayor es el riesgo asumido.
Así pues, es bastante evidente que todo aquel que quiera rentabilizar sus ahorros debería tener la formación adecuada para hacerlo, o contratar a una persona con dicha formación para que le ayude con la tarea. Es aquí donde entra el papel de las Empresas de Asesoramiento Financiero Independiente (EAFI). Empresas reguladas y supervisadas por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que, de forma totalmente independiente de las entidades financieras y sin ningún conflicto de interés, guían a sus clientes en el complejo mundo de la inversión.
Además, en este momento se hace aún más necesaria si cabe la ayuda de un Asesor Financiero Independiente. Nos enfrentamos a una represión financiera sin precedentes, con los tipos de interés en mínimos históricos. Debido a ello, los productos financieros tradicionales de bajo riesgo (plazo fijo) no pagan nada de interés. Pero no sólo eso, algunos bancos ya han empezado a cobrar intereses a sus clientes por el simple hecho de tener el dinero en la cuenta corriente. Todo ello ha motivado que muchos bancos estén pasando a sus clientes a fondos de inversión “garantizados”, con una rentabilidad que puede parecer atractiva en un principio, pero que cuando se entra en las tripas del producto no tiene nada de atractiva, ya que las comisiones se comen casi toda la rentabilidad. Eso sin contar con que obligan a tener el dinero secuestrado durante 5 o 7 años en algunos casos, cobrando comisiones de hasta el 5% si necesitamos disponer del dinero antes de dicho plazo.
Otro motivo para cuidar de sus ahorros e intentar rentabilizarlos lo máximo posible, de acuerdo con su perfil de riesgo, es conseguir un complemento para su pensión. El enorme problema demográfico que tenemos en España, unido a un insostenible sistema de pensiones de reparto, han convertido en una utopía el cobrar una pensión que permita mantener el nivel de vida previo a la jubilación. De hecho, un reciente estudio de la OCDE muestra que aquellos nacidos en la década de 1990 cobrarán una pensión que no superará el 50% de su último salario cobrado. Con este panorama, y ante la reticencia de todos los partidos políticos a cambiar el sistema de pensiones hacia uno de capitalización que solucione el problema, se hace indispensable ahorrar para completar su pensión futura. Hay múltiples formas de hacerlo, pero lo mejor es planificarlo junto con un Asesor Financiero Independiente que le aconseje en dónde, cuándo y cómo invertir. No se quede con el primer plan de pensiones que le ofrezca su banco en la campaña anual de diciembre. Créame, difícilmente será el mejor del mercado y, además, no es inteligente concentrar los ahorros de toda una vida en el mismo producto. Ya sabe lo que dice el sabio refranero español: “No hay que poner todos los huevos en la misma cesta”.
Así que, si cuando se le rompe una tubería o un grifo en casa llama al fontanero y le paga por sus servicios, por qué no contratar a un Asesor Financiero Independiente para que cuide de sus ahorros y le ayude a mejorar su pensión de jubilación.