PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

El destino nos sigue castigando y obligándonos a habilitar hueco en una misma página, a ritmo de más de un óbito por semana e, incluso, en ocasiones, acumulando retraso y, como consecuencia de ello, dejando mucha información forzadamente omitida. Esta semana, tenemos que ser intensamente telegráficos porque las circunstancias nos llevan a abordar la desaparición de cuatro artistas. Imagínense lo breves que hemos de ser ante este imparable y nunca deseado “overbooking” luctuoso.

La banda de música electrónica “The Prodigy” gozaba de fama internacional, pero su vocalista era todo un icono mundial: Keith Charles Flint (17-09-1969, Braintree-Essex-Inglaterra/04-03-2019, Londres-Inglaterra), músico, cantante y bailarín británico conocido como Keith Flint, mítico líder de la referida banda británica que contaba con 49 años de edad. Tras ser alertadas las autoridades, le encontraron muerto en su casa de Dunmow, cerca de la ciudad de Chelmsford, al nordeste de Londres. Los otros dos componentes del grupo, el compositor y teclista Liam Howlett, quien se ocupó de confirmar su muerte mediante suicidio, y el también vocalista Maxim, manifestaron mantener un “profundo shock y tristeza” por la desaparición de Flint, calificándole como “pionero, innovador y leyenda” en su actividad. “Le echaremos siempre de menos”, concluyeron. El tristemente desaparecido acababa de volver a su país después de una gira por Australia, aunque tenía programado otro “tour” por Estados Unidos el próximo mes de mayo. Escuchar “Breathe”, “Firestarter”, “Baby’s got a temper” o “Asteroids”, es una buena representación de la nutrida discografía de esta banda. Todo un “maestro” en su género que se marcha demasiado joven.