Pedro Antonio Hurtado García

A nosotros siempre nos ha cautivado por sus colaboraciones, verdaderamente magistrales, con el insuperable y legendario percusionista neoyorquino, Tito Puente, o la icónica salsera cubana, Celia Cruz, lo que nos trae a la memoria composiciones tan emblemáticas del fallecido como “El número cien”, “Celia y Tito”, “El rey de la puntualidad” o “Acuyuyé”, porque es imposible olvidarse de que Puente compuso y grabó más de centenar y medio de canciones, que fue considerado uno de los padres de la salsa y apodado “El zorro de plata”.

Juan Azarías Pacheco Kniping (25-03-1935, Santiago de los Caballeros-República Dominicana/15-02-2021, Teaneck-Condado de Bergen-Nueva Jersey-EE.UU.), artísticamente conocido como Johnny Pacheco, músico, arreglista, compositor, flautista, director y productor de música cubana y salsa, a lo que añade su amplia y sólida creación de música cinematográfica. Gozaba de la doble nacionalidad: dominicana y estadounidense, además de ostentar la consideración de ser uno de los artistas más influyentes de los géneros caribeños y latinos, amén de haber fundado ​la discográfica “Fania”, junto a Jerry Masucci.

Dominó hasta el cine.- Creó la orquesta “Fania all Stars”, en 1968, con artistas tan relevantes como Celia Cruz, Larry Harlow, Ray Barretto, Héctor Lavoe o Willie Colón, entre otros “primeros espadas”. Pacheco, además, impulsó la carrera de multitud de jóvenes estrellas a las que “bautizó” y “bendijo” para su futuro profesional. Director musical de la película “Our latin thing”, el primer film sobre el género “salsero” y su marcada influencia entre los latinos afincados en Nueva York, aunque corría 1974 cuando trabajó en una segunda película, esta vez titulada “Salsa”, a la que siguieron otras posteriores.

Más de 100.000 copias de su primer lanzamiento.- Con anterioridad a todo esto, se integró en el conjunto del pianista Charlie Palmieri, a finales de los años ’50 del pasado siglo XX. Llega 1960 y forma “Pacheco y su Charanga”, vendiendo más de 100.000 copias de su primer lanzamiento titulado “Pacheco y su Charanga, Vol. 1”. Y, ahí, comenzó una etapa de estrellato internacional que le llevó, con exitosas giras, por Estados Unidos, Asia, América Latina y Europa.

Dominador de géneros divertidos.- Gran experto de la música latina que, además de la flauta travesera, era prodigioso con ese instrumento de percusión que recibe el nombre de “güiro”. Pese a ser uno de los creadores de la salsa, se especializó, igualmente, en géneros no menos alegres, tales como guaracha, son montuno, guajira-son, tumbao, songo, cha-cha-chá o pachanga. Sin embargo y gracias a Pacheco, ese género tan latino que se llama “salsa”, no surgió en ningún país de lengua hispana, sino que vio su luz primera en Harlem, El Bronx y Nueva York, lugares, entre otros, en los que Pacheco tuvo la fortuna y el gran acierto de transformar y hasta dominar la historia del género latino, en general, para fortalecerlo, luego, a lo largo de la segunda mitad del pasado siglo XX, periodo tan prolífico en alumbrar creaciones y géneros musicales de todo tipo y condición.

Amante y practicante de la filantropía.- En su actividad filantrópica, creó el músico, en 1994, el “Johnny Pacheco Scholarship Fund” (“Fondo de Becas Johnny Pacheco”). Y apostó por el desarrollo y máximo cuidado de la comunidad latina en todo el mundo. Tomó parte, en noviembre de 1988, en el concierto que, con carácter benéfico, se celebró contra el sida, en el “Avery Fisher Hall”, de Nueva York, bajo la denominación de “Concierto por la vida”. Puso de manifiesto su enorme generosidad cuando aportó toda su solidaridad con las víctimas del huracán “George”, colaborando incansablemente con “Hispanic Federation Relief Fund”, durante el “Hurricane Georges Relief Fund 1998” (“Fondo de ayuda huracán George 1998”). Con idéntica finalidad, participó en otro acontecimiento en “Hostos Community College”.

Múltiples distinciones.- Gracias a su identificación y participación, durante varias décadas, en la música afrocubana, recibió galardones, reconocimientos y premios de manera intensa: “Medalla Presidencial de Honor”, prestigiosa distinción de la que le hizo entrega el propio presidente de la República Dominicana, Joaquín Balaguer, en 1996. Un año después, recibió el “Bobby Capó Lifetime Achievement Award”, otorgado por el gobernador de Nueva York, George Pataki. Al año siguiente, 1998, queda incluído en el “International Latin Music Hall of Fame”. En 2005, recibe el “Premio Grammy Latino a la Excelencia Musical”. Y, en 2009, entre otros muchos reconocimientos, que resultaría imposible reseñar en su totalidad, consigue “El Soberano”, en la celebración de los “Premios Casandra”. ​Fue galardonado, ese mismo año, en base a su brillante trayectoria artística, como “Gloria de la música nacional y afro antillana”, designación otorgada por el Senado de la República Dominicana. ​

Le sentenció una neumonía.- El día 13 de febrero pasado, María Elena Pacheco “Cuqui”, esposa del músico, en su página de “Facebook”, colocó una reseña informando de que Johnny había resultado hospitalizado, con carácter de urgencia, debido a unos síntomas asociados a neumonía que, sin duda, eran de tal gravedad que el paciente abandonó su existencia, dos días después, en el “Holy Name Medical Center Teaneck, N.J.”, de Nueva Jersey, estado en el que residió durante el último tramo de su vida. Tenía 85 años. ​

Descanse en paz este gran artista que puso a bailar a todo el planeta, que lo contagió de alegría e inmejorables vibraciones y que hizo una música tan imprescindible como necesaria cuando lo que se buscaba era diversión garantizada. Buenos días.