PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

Se nos ha marchado para siempre un crítico musical, pianista, compositor y director orquestal que hace años que fue considerado como figura clave y esencial en la música contemporánea española, dejándonos un poso de obras, actuaciones, músicos salidos de su magisterio y opiniones derramadas en medios de comunicación que colman una carrera variada, sólida, importante y prestigiosa, convirtiéndose en un destacado divulgador musical que se valió, para ello, de conferencias, mesas redondas, coloquios y programas de televisión como “Siglo XX”, “Pentagrama” o “Recital”. El regalo de un acordeón, cuando tenía 14 años, fue decisivo para despertar, en él, ese interés por la música que acabó convirtiéndose en pasión.Hablamos de Joan Guinjoan Gispert (28-11-1931, Riudoms-Tarragona-España/01-01-2019, Barcelona-España). El primer prestigioso músico que abandona su existencia en este recién estrenado año, ya que lo hizo el primer día que señala el calendario, cuando contaba con 87 años de edad. Su nombre no resultaba familiar ni cercano, lo que no le impidió seruno de los más reseñables referentes de la música contemporánea española, así como un compositor de los más prolíficos y creativos de las cinco, o casi seis, últimas décadas.

Reconocimientos.-El distinguido músico ha dirigido prestigiosas orquestas en diferentes continentes y ha sido reconocido con diversos y muy prestigiados premios. Se formó en el “Conservatorio Superior de Música del Liceo”, de Barcelona. Ha sido finalista del “Premio Mundial del Disco”, en Nueva York; nombrado “Chevalier des Arts et des Lettres”, en 1981; “Premio Nacional de Música” y “Officier des Arts et Lettres”, en 1990; “Cruz de Sant Jordi”, “Doctor Honoris Causapor la Universidad Rovira i Virgili” y nombramiento como “Profesor Residente en la Universidad de Santa Bárbara”, de Estados Unidos, son tres reconocimientos registrados en 1999; galardonado con el “V Premio Iberoamericano de la Música Tomás Luis de Victoria”, considerado el equivalente al Cervantes de la música culta, en 2004.​

Otras habilidades.-Pero, además de esas y otras muchas distinciones, prestó sus habilidades como crítico musical, especialmente, en el “Diario de Barcelona”. También ha sido asesor para importantes instituciones, como el barcelonés “Instituto Municipal de Educación”. El “Centro de Difusión y Documentación de la Música Contemporánea”, de la Ciudad Condal, fue dirigido, igualmente, por el tarraconense. Corría el año 1953 cuando comenzó a ofrecer recitales de piano para instalarse en la capital del país vecino, en París, en 1954, donde debutaría como pianista en la “Sala Cortot”, pero sin dejar de continuar sus estudios, tarea que llevó a cabo en la “École Normale de Musique”, fortaleciendo, así, sus conocimientos en composición, electroacústica y orquestación.

Amplio catálogo de obras.-También compuso “Gaudí”, su única ópera, dedicada a la vida del excelente arquitecto catalán, Antonio Gaudí, obra en dos actos que establece una perfecta cronología que se inicia en 1894 para cerrarse en 1926, siendo el libreto de Josep María Carandell, cuya composición se desarrolló entre 1989 y 1992. Se estrenó en el “Gran Teatro del Liceo”, de Barcelona, en 2004, y logró el “Premio Daniel Montorio”, de la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores). Pero, adicionalmente, en su registro de obras salidas de su “factoría”, quedan reflejadas composiciones vocales, de cámara y sinfónicas en un número que sobrepasa el centenar, con partituras como “Sinfonía de la Imperial Tarraco” y “Escenas de niños”, en 1961; “Suite de los cinco continentes” y “Música intuitiva” (1969); “Bi-tematic” (1970); “Diagramas” (1972); “Ab origine” (1974); “Phobos” (1978); “Puzzle” (1979), o “Trama” (1982).

Especial espíritu.-Se presentaba Joan Guinjoan recordando que “me considero un compositor del Mare Nostrum con espíritu cartesiano”, quizás porque abandonó su carrera como concertista de piano, en 1960, después de haber ofrecido más de un cuarto de millar de recitales. Fue, entonces, cuando se volcó en la composición, tarea para la que volvió a España animado a recibir el apoyo y la técnica formativa del reputado compositor, pedagogo musical y excelente maestro barcelonés, Cristòfor Taltabull, regresando a París, en 1962, para fortalecer y consolidar esos estudios de composición en la “Schola Cantorum”.

Homenajes.-El grupo “Diabolus in Música” fue fundado por él, con la colaboración de Juli Panyella, formación pionera en el estreno y divulgación de la música más vanguardista del pasado siglo XX. Por otro lado, con motivo de su octogésimo cumpleaños, en 2011, el “Auditorio Nacional”, de Madrid, fue marco escénico de un extraordinario concierto de homenaje a su insigne figura, a la que se une su condición de gran embajador cultural en el mundo, aglutinando una obra respetada, distinguida y extensa. Justo una década anterior, con motivo, entonces, de su septuagésimo cumpleaños, el mundo musical le rindió homenaje con una grabación de la “Orquesta Sinfónica de Barcelona”, que recogía varios conciertos, así como el libro titulado “Guinjoan” que la SGAE dedicó a su vida, su estética musical y su obra, en general. También la “Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Cataluña (OBC)” grabó un disco con tres conciertos, en 2005.

Inabarcable trayectoria.-Digamos, finalmente, que reseñar todas sus distinciones, premios, galardones, cargos relevantes, iniciativas, resonancia de sus estrenos, intensa trayectoria, reconocimientos internacionales en diferentes países e invitaciones para participar en grandes acontecimientos, en los más prestigiosos marcos escénicos mundiales, nos haría imposible dejarlo todo plasmado en una única página, comentario que hacemos para dejar constancia de la dimensión, el valor, el arte, la gloria y el prestigio del personaje al que ahora despedimos, como aficionados a la música, con nuestro más sentido y sincero “descanse en paz”. Buenos días.