MICAELA FERNÁNDEZ

Es Inspector de la Policía Local de Mula y acaba de ser nombrado Comisario Jefe Honorífico tras su jubilación hace tan sólo unos días.

Santiago Andreu junto a Juan Jesús Moreno y Fidel Bedia

Santiago Andreu junto a Juan Jesús Moreno y Fidel Bedia

Ha pasado toda una vida, cerca de 37 años, en el cuerpo de la Policía Local de Mula y termina su vida laboral tras haber vivido los peores días de la pandemia. Fue una decisión que tomé hace dos años, que había estado retrasando, que se retrasó unos meses más ya que tenía previsto que fuera en mayo y que finalmente tenía que llegar.

Los últimos meses de trabajo, cuenta, se han dedicado principalmente a los servicios por la pandemia, adaptarnos al Covid, ·porque ha sido nuevo para todos, para nosotros la policía también. No teníamos en qué apoyarnos, modificar los servicios para distribuir a todas las patrullas porque, además de intentar ayudar a los demás, teníamos que preservar a nuestros policías”.

“Me había imaginado que mi jubilación sería como la de los demás compañeros, pero las reuniones las dejaremos para después”.

El pasado jueves, en el patio del Convento de San Francisco, acompañado de su familia, sus compañeros de trabajo, la corporación municipal, y los ex alcaldes y ex concejales de Interior y Seguridad Ciudadana que han pasado por el Ayuntamiento de Mula de las distintas legislaturas, era reconocido como Comisario Jefe con carácter honorífico.

“Qué más se puede pedir, haber hecho un trabajo que me apasiona, que no ha dejado de formarme, que ha sido mi vida y que ahora, cuando me marcho me reconozcan así, es algo que no voy a olvidar nunca”, explica Santiago.

Había terminado magisterio y entrar por oposición estaba difícil “así que empecé a opositar a todo lo que podía, así llegué a la Policía, cuenta. Nunca me había planteado formar parte del cuerpo, pero una vez dentro, la profesión me enganchó y demostró que mi vocación es absoluta y mi sangre ahora es azul como los colores de la Policía”.

Empezó como agente en años que no había posibilidad de ascender, a los cinco o seis años salió una plaza de cabo a la que no se presentó, pero tras finalizar sus estudios de Derecho empezó a cambiar de parecer y se presentó a nuevas plazas. De forma accidental y provisionalmente para sustituir al Jefe de la Policía aceptó hacerse cargo del cuerpo y así estuvo durante tres años hasta que se convocaron las plazas de Oficial y de Sargento y se presentó a las dos obteniendo la de Sargento.

Sobre su nombramiento honorífico de Comisario Jefe, afirma sentirse tremendamente agradecido, “tanto de Fidel, mi superior, mi compañero y mi amigo del que salió la idea como de la Corporación Municipal por apoyar este nombramiento. Me siento muy agradecido al Ayuntamiento que ha sido mi empresa durante casi 37 años porque, dentro de mis aspiraciones, no podía esperar nada más que eso”.

“Ahora me voy a dedicar a no estar preocupado del teléfono durante las 24 horas y, esa tranquilidad, ya la tengo. Voy a disfrutar de mi familia, de mi nieta, de mis salidas por la sierra, la lectura y de todo lo que no he podido hacer durante los últimos años”.