ANA MARÍA VACAS

Rocío Caballero, nacida en Bullas (1991), es una persona íntegra artísticamente, respeta su desarrollo sin alterar su convicción por ningún motivo externo, esto demuestra una autentica personalidad pictórica. La conversación a su lado adquiere una profundidad diferente, trasmite una enorme tranquilidad, es paciente y se expresa con coherencia aliñada de dulzura. Su elegancia natural se trasmite a sus figuras estilizadas que te revierten al instante a un mundo enormemente mágico, capaz de transportarte a otra dimensión.

Desde su más tierna infancia a estado rodeada de pinceles en el taller de su prima Magdalena, donde la creatividad no tiene límites. Todos los días después de su jornada escolar su lugar de refugio era éste, para absorber cada detalle, cada proceso que se desarrollaba delante de su mirada. Allí como una esponja comenzó a impregnarse irremediablemente de esa necesidad de pintar que sería como su merienda diaria. Nunca más se separó de pinceles, bastidores y múltiples materiales que forman parte de su día a día. Su mejor perfume el desprendido por los barnices y pinturas que la sedan para que desnude su alma en el lienzo. Por ello decide estudiar Bachillerato de Arte en Caravaca para enfocar ya lo que sería su profesión, no siendo una sorpresa para su círculo familiar, pues ya habían asumido su enorme vocación.

Estudia Bellas Artes en la Universidad de Murcia (2012-2015).  En primer momento se especializo en dibujo, hasta que en tercero con la asignatura de “pintura 2” y con la profesora Victoria Chezner, motivándola comenzó a cambiar su concepción y se involucró mucho más con la pintura, descubriendo infinidad de nuevas posibilidades. Empezó a fusionar pintura con dibujo y fotografía, primero centrada en el retrato y después en el paisaje y más en concreto en la botánica. Los conocimientos sobre Instalaciones y espacios expositivos, también los considera muy prácticos para el futuro inmediato, enseñándole a distribuir con acierto el espacio del que dispones y adecuarte de manera que se aproveche al máximo.

En 2016-2017 cursa un Máster en Producción y Gestión Artística en la Universidad de Murcia.  Comienza a realizar un proyecto, llamado “El susurro de las plantas-The hispering plants”, basado en su estado anímico y la relación con el entorno, utilizándolo como medio para conseguir expresar todo aquello que necesita en ese momento como motivación propia.  Este proyecto está basado en tres retratos que representaban su círculo más inmediato, elaborando un lenguaje a través de la botánica que narrara de algún modo la conexión afectiva que tenía con esa persona Comenzó a experimentar con diferentes materiales y medios, instalación, video, performance y arte sonoro enriqueciéndolo como obra multidisciplinar.

Su obra en sí puede definirse como una relación de empatía entre los elementos naturales y las emociones personales. El estudio metafísico le lleva a la concepción de los espacios geográficos emocionales, valorar como un espacio nos afecta mediante condicionantes externos que nos motivan la memoria por medio del recuerdo y que permanecen en el espacio como un aurea; proceso que desarrolla hoy día y que nos presenta de manera personal desarrollándolo en su Doctorado, pero también formando parte del grupo de Investigación Campus Mare Nostrum Paisaje- Arte-Cultura. No permite que nadie le diga como tiene que desarrollarse, entiende que el artista forma su personalidad mientras recorre un camino en el que necesita distintas tendencias   necesarias para la evolución de su obra. La libertad artística es lo que realmente adquiere un valor necesario y real dentro del proceso, porque cuando intentan dirigirte la obra pierde el valor integro y no es verdaderamente honesta para mostrarla al espectador.

Cuando trabaja entra en un estado de meditación, se olvida de todo lo relacionado con la vida mundana y entra en un estadio de autosuficiencia mental, olvidándose incluso de comer. En general dedica más tiempo a mirar la obra que en su realización pintando, por la intensa necesidad de entender su pintura y sentir que la identifica plenamente. Característica importante de su obra es el colorido, rosa, flúor, flashes evocando puntos de luz, incluso nocturnos. Nunca ha tenido miedo a que copien sus obras, eso solo significa inseguridad; explica generosamente los procedimientos de trabajo pues un artista pleno sabe que cada uno tiene un potencial único e intransferible si se realiza con verdad.

Ha tenido la suerte de realizar importantes exposiciones colectivas, como” Paisajes UM versus Espacios Naturales Protegidos” de la Fundación Cajamurcia, (2015); Exposición Colectiva Galería Gaudí (MADRID 2016); Colectiva BBAA. Fundación Pedro Cano. (Blanca 2017);” Poéticas de la Mirada” Museo Arqueológico de Cehegín (2019), entre otras muchas imposibles de nombrar y tres exposiciones individuales, “The hispering plants mutation”. Espacio ESUM (Murcia, 2018), “La luz es Rosa” Museo de Archena y la más reciente en la sala de Cultura del Ayuntamiento de Bullas (2019). Su presentación ha sido muy coordinada, basada en varios proyectos fruto de la evolución y totalmente diferentes pero que se podían presentar ya que son una continuidad. En una primera sala la obra más trabajada académicamente de sus inicios mostrando todo aquello que dominaba, y en la segunda sala lo que verdaderamente es ella, desviste su alma consiguiendo mostrar su expresión artística más sincera. Lo que más le ha gustado es que la gente empatice con su trabajo. Cree que el arte tiene la capacidad de despertar las emociones y de alguna manera aportar a la persona que lo observa aquello que necesita en ese momento.

Me siento afortunada de entrevistar a artistas con tanto talento e ideas tan claras, nuestros jóvenes saben perfectamente lo que quieren y luchan por conseguirlo con mucho esfuerzo y compromiso, por ello, tenemos que comenzar a valorar a nuestros artistas que son los que nos hacen amable la vida y nos emocionan en cualquiera de sus especialidades. Bienvenida Roslim Dew.