Víctor Ruiz Álvarez. Becario FPU Departamento Geografía Universidad de Murcia

Graduado en Geografía y Ordenación del Territorio y Máster en Planificación y Gestión de Riesgos Naturales

Desde un punto de vista térmico el año 2018 ha tenido un carácter normal. En Caravaca la media ha sido de 15,5ºC (+ 0,1ºC de anomalía), 16ºC en Cehegín (+0,2 de anomalía) o Bullas 16,3ºC (+0,3ºC), siendo el año más frio de los últimos 5 años en la comarca del noroeste (se adjunta gráfico de evolución de la temperatura media en Bullas desde 1997. Fuente: BullasMeteo). No ha sido un año de extremos térmicos, por lo que no se han registrado ninguna ola de calor ni ola de frío. Las máximas absolutas han sido de 41,3ºC en Yechar (Mula), y 40,7ºC en el paraje de las Rotas (Calasparra). Por el contrario, la mínima absoluta se anotó en las inmediaciones del Embalse de la Risca (Moratalla), con un valor de -12ºC (datos facilitados por el proyecto FrostSE). En este punto se han registrado un total de 95 heladas.

Por otra parte, desde un punto de vista pluviométrico, 2018 ha tenido en general un comportamiento húmedo. Excepcionalmente, ha sido muy húmedo en los cascos urbanos de Cehegín, Caravaca, Bullas y Moratalla. En Caravaca, con 594,7 l/m2 en la zona del paraje de Mayrena ha sido el sexto año más húmedo de toda la serie que comprende un total de 86 años (serie 1933-2018 con una precipitación media de 385 l/m2). En el casco urbano de Cehegín, con 603,6 l/m2 ha sido el tercer año más húmedo de su serie (1955-2018). En Bullas con 476 l/m2 y en Moratalla con 629,4 l/m2 también ha sido uno de los años más húmedos. En cambio, en otras zonas como Barranda con 479,5 l/m2 o Mula con 344 l/m2 el comportamiento ha sido húmedo o normal.

Por otra parte, se va a realizar un breve repaso, a los principales eventos meteorológicos acontecidos a lo largo del año: En enero, una Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) conocida coloquialmente como “Gota Fría”, provoco importantes nevadas en el Noroeste por encima de los 800 msnm, ocasionando que Barranda amaneciera cubierta por un ligero manto blanco el día de la celebración de la fiesta de las cuadrillas. El inicio de febrero vino definido por la presencia de una masa de aire frío polar continental, que dejo máximas muy bajas en todo el noroeste. El comienzo de la primavera, estuvo singularizado por el paso de sucesivos frentes atlánticos, que permitió un aumento considerable en el volumen de los embalses de la cabecera del Segura, entre ellos el embalse del Cenajo (Moratalla). El mes de mayo se caracterizó por tener un marcado carácter tormentoso.

El verano climatológico, arrancó una importante inestabilidad atmosférica. El 2 de junio se registró en los municipios de Caravaca, Moratalla y Mula una de las tormentas más importantes de las últimas décadas. En el casco urbano de Caravaca, se acumularon unos 45-50 mm, de los cuales 20 mm cayeron en apenas 15 minutos de forma torrencial y acompañado de abundante granizo.  En Moratalla por ejemplo las cantidades fueron mucho más significativas, aproximándose a los 100 mm. Hubo importantes inundaciones en ambos cascos urbanos. Desde un punto térmico, el verano tuvo un comportamiento normal, no superándose los 40ºC en ningún casco urbano. Destacar el hecho de la presencia de mínimas tropicales (mínimas por encima de 20ºC), en el centro de los principales cascos urbanos debido al fenómeno de isla de calor urbana, con un total de 48 noches tropicales en Caravaca (estación situada en la calle Ascensión Rosell) o 31 en Bullas (estación de la Almazara). En los alrededores de los cascos urbanos, sin embargo, apenas se registran mínimas tropicales.

Como conclusión, mencionar que el otoño ha sido muy húmedo en toda la comarca del Noroeste, siendo por ejemplo el segundo más húmedo en la serie de Caravaca (1933-2018), con más de 300 l/m2. En septiembre se registraron tormentas muy fuertes en toda la comarca, destacándose la del 10 de septiembre, que en apenas unos minutos dejo en importantes acumulados en los cascos urbanos de Caravaca y Cehegín. Noviembre también fue muy húmedo. El episodio de lluvias del 15 al 19 de noviembre, tuvo lugar con anticiclón y debido a la entrada de viento de levante de gran recorrido. Este hecho, va en contra de la errónea creencia popular que expone que para que llueva debe haber bajas presiones. En cambio, el mes de diciembre, se ha caracterizado por ser muy seco y muy cálido.

Por último, dar las gracias por la cesión de datos de sus estaciones meteorológicas a los siguientes aficionados a la meteorología del Noroeste: Juan Antonio Amor y Marcos Ruiz de Caravaca, David Espín de Bullas, Miguel Martínez de Moratalla, Pedro Martínez de Barranda y Juan David Pérez de Cehegín.