VÍCTOR PEÑALVER GUIRAO

El 27 de enero de 2015 se celebró Tabla republlicanos comarca campos nazisel 70 aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz. Esta fecha tan señalada ha servido de pretexto para recordar y publicar nuevos estudios sobre el tema presentes en los medios de comunicación. Un trabajo de investigación clave para conocer a los españoles víctimas del Holocausto fue el publicado por Benito Bermejo y Sandra Checa, subvencionado por el Ministerio de Cultura –qué lejos ha quedado esa etapa en la que el Estado ayudaba a la reconstrucción de nuestra Historia-, del que hemos obtenido la información sobre las víctimas del Noroeste murciano.
Los responsables que propiciaron este destino trágico de los republicanos poseen nombres y apellidos: Francisco Franco y Adolf Hitler. El primero, por levantarse en armas contra la II República y por su beneplácito y colaboración con el nazismo para que aquellos republicanos, que para él no eran españoles, acabaran en estos centros del terror. El segundo, por elaborar la tecnología represiva más atroz que ha conocido la humanidad.
En enero de 1939, casi finalizando la Guerra Civil Española, la conquista de Cataluña por las tropas franquistas provocó que soldados y población civil cruzaran los Pirineos rumbo a Francia. Unas 600.000 personas se exiliaron en el país vecino, entre ellas había soldados republicanos vecinos de Cehegín, Caravaca, Bullas, Calasparra y Moratalla. Una vez allí fueron recluidos en campos de internamiento en el Sur de Francia, en condiciones míseras, y tras la ocupación de París por las tropas nazis un gran contingente de republicanos fue capturado y deportado a los temidos campos de exterminio alemanes.
Cerca de 9.000 españoles fueron recluidos en estos campos, principalmente en Mauthausen. Unos 5.500 fueron asesinados.
El campo de Mauthausen, conocido entre los deportados como el campo de los españoles, contó entre sus primeros presos con el ceheginero Santos Fernández Piñero y los calasparreños Juan Marín Sánchez, Gabriel Navarro Sánchez, Diego Pérez Muñoz y José Sánchez Ramos. Ellos fueron protagonistas de uno de los hechos más recordados en Mauthausen, cuando el 26 de agosto de 1940 falleció el primer español y sus compatriotas suspendieron los trabajos forzados para guardar un minuto de silencio, dejando atónitos al resto de presos y en especial a las SS -Schutzstaffel- que custodiaban el campo.
Salir con vida del infierno de Mauthausen se convirtió en una meta casi imposible de alcanzar. Al hambre, la desnutrición y los insufribles fríos del invierno, se les unieron los duros trabajos en la cantera de granito, separada del campo por las famosas 186 Escaleras de la Muerte, provocando en muchos casos el fallecimiento por extenuación. Los fusilamientos, la cámara de gas y los experimentos médicos del Doctor Aribert Heim, entre los que destaca la inyección de gasolina en el corazón de los presos, contribuyeron al aumento de las cifras de exterminados.
El total de republicanos vecinos de la Comarca del Noroeste víctimas del Holocausto, alcanzó la cifra de 32, de los cuales 21 de ellos –el 65,6%- fueron asesinados. El resto tuvo la suerte de aguantar hasta el 5 de mayo de 1945, fecha en la que fueron liberados de Mauthausen por las tropas aliadas de los EEUU.
En esta Europa dominada por el fascismo, los republicanos españoles defendieron con sus vidas la democracia y la libertad. Recordarlos es la mejor forma para seguir luchando por ellas. Protagonistas de nuestra Historia, con nombres y apellidos, que deben ser incorporados a la memoria colectiva de los habitantes del Noroeste murciano. Si consentimos que caigan en el olvido haremos un favor a sus verdugos.
No es tarde. Aún estamos a tiempo.