JAIME PARRA

A pesar de que este semanario ha aplazado, debido a la situación sanitaria, el Concierto de Navidad que iba a ofrecer la Orquesta de Cámara del Noroeste a beneficio de APCOM el día 28 de diciembre, hablamos con su fundador, y director del Conservatorio de Caravaca, Raúl Bartomeu.

¿Cuántos miembros sois en la Orquesta de Cámara del Noroeste? ¿Qué tipo de músicos la componen?

La formación de base está compuesta por 13 músicos: 8 violinistas, 2 violistas, 2 violonchelistas y un contrabajista. Para este concierto sumamos además un clavecinista/pianista, tres solistas (violín, oboe y voz) y un director, y todos tienen o han tenido alguna vinculación con el Conservatorio de Caravaca, como profesores o alumnos.

Para quien no conozca la música clásica, ¿por qué asistir a este concierto? ¿Cómo quitar ese sambenito de que es aburrida o incluso elitista?

En primer lugar te diría que a la hora de decir que voy a un concierto no establezco diferencia alguna entre si es de música compuesta hace 300 años o tres meses, para mí es exactamente lo mismo. Otra cuestión importante es la idea, a mi juicio equivocada, de que para ir a un concierto hay que “conocer” aquello que se va a ver y oír,  sería como decir que para ir a ver una película al cine, leerte un libro o degustar un buen plato, antes tienes que “conocer” las técnicas para realizar una película, escribir un libro o los ingredientes y manera de elaborar ese plato.

Para quitar ese sambenito, lo primero es que los periodistas dejéis de decirlo, jejeje, porque además es totalmente falso, puede que haya personas a las que les aburra, de la misma manera que a algunos no les gusta un tipo de cine, de literatura o gastronomía, pero eso no quiere decir que lo sea.  Si alguien dice que la música clásica es aburrida, es que simplemente no la conoce. Si Beethoven, Mozart o Brahms escuchasen expresiones del tipo: “la música clásica me relaja”, se echarían a reír inmediatamente.

En cuanto a lo de que es elitista…, cierto tipo de música lo podría ser hace varios siglos en la medida en que sólo la nobleza, el clero o la alta burguesía tenía acceso a ella, pero eso por suerte cambió hace mucho tiempo, entre otras cuestiones porque nos dimos cuenta de la gran función de cohesión social que ejercía en general cualquier tipo de arte.

Para no asistir a un concierto se esgrimen a veces razones tales como que es caro. Es una cuestión muy relativa, pues depende de para quién, por poner un ejemplo cercano, un abono para la temporada completa de la Orquesta Sinfónica de la Región de Murcia (11 conciertos) va desde los 20 euros hasta los 33 por concierto, cada cual que valore si merece o no la pena.

¿Sería necesaria una mayor educación musical en nuestros colegios e institutos?

Por supuesto, creo la educación en el ámbito artístico, filosófico y humanístico ha sufrido un fuerte retroceso en los últimos años. Las administraciones, educativas principalmente, que evalúan la calidad de la educación a través de sistemas tales como PISA o similares, han suprimido muchas horas de música y filosofía para potenciar otras asignaturas que les permitan alcanzar los estándares que se miden en esos sistemas, y eso, bajo mi punto de vista, es un gran error e medio y largo plazo. No creo que sea posible una educación de calidad e integral de las personas sin fomentar el pensamiento crítico o el desarrollo de la sensibilidad artística, aunque este es un asunto que daría para hablar durante mucho tiempo, ¿qué es la calidad en educación?.

Siendo director del Conservatorio, ¿qué se siente al ver que algunos ex alumnos e incluso alumnos tengan la oportunidad de tocar profesionalmente?

Lógicamente siento mucha satisfacción. Es uno de los objetivos principales que tiene cualquier centro de enseñanza musical. Gracias al trabajo y esfuerzo de muchas personas, principalmente quienes conforman la comunidad educativa, alumnos, padres y profesores, se consigue alcanzar esta meta.

Aunque se han conseguido avances en el desarrollo y difusión de la enseñanza musical a través de los conservatorios, escuelas de música y asociaciones musicales, aún queda mucho por hacer, aún sigue habiendo demasiados niños y niñas que no consiguen obtener una plaza en una escuela o en un conservatorio por falta de recursos, y eso puede provocar a medio plazo que dejemos de ver a estos alumnos dedicarse profesionalmente a la música.

¿Qué recuerdo guardas de vuestra actuación para el aniversario de este semanario?

Pues fue uno de esos conciertos que se te quedan grabados toda la vida. Siempre estaré agradecido al Semanario por haber contado con nosotros para celebrar ese aniversario tan especial.

Recuerdo mucha ilusión en todos los que tocamos, pero especialmente en los más jóvenes, para muchos de ellos fue el primer contacto con el ámbito profesional de la música y eso se palpaba en cada momento, en alguna ocasión tuve que frenar sus ganas de ensayar, siempre querían mejorar algo. También recuerdo los aplausos del público, muy cariñoso, con mucha complicidad, creo que de alguna manera siendo conscientes de que aquello era algo cercano, propio, que había generado su ciudad, y era algo bonito, que de alguna manera la engrandecía.