JAIME PARRA

Raquel Carolina Fernández Martínez era atleta, una velocista que corría los Cien metros Vallas.

Cuando dejó el atletismo con 18 años, encontró como jueza otra forma de seguir vinculada al deporte que ama.

En eso siguió los pasos de su madre María Dolores, que tras su etapa como atleta también se convirtió en juez, llegando a alcanzar el nivel de juez árbitro. Una madre que siempre ha creído en las posibilidades de su hija. Y con razón.

La jueza de atletismo Raquel Carolina Fernández

La jueza de atletismo Raquel Carolina Fernández

Ahora, con 31 años, Raquel ha sido reconocida en la IX Gala del Atletismo FAMU (Federación de Atletismo de la Región de Murcia) por su ascenso a Juez Nivel II.

Su sueño, llegar a ser árbitro internacional. Un sueño que, dada su juventud y progresión, seguro que pronto se convertirá en una realidad.

¿Cómo fue el pasar de atleta a jueza?

Cuando era pequeñita me dedicaba al atletismo a nivel nacional, mi madre también era atleta, que fue quien me inculcó todo esto. Ella después de ser atleta se metió a juez. Y yo con 18 años como una forma de ganarme dinero en algo que me gustaba decidí probar. Ella me enseñó los cursos que tenía que seguir

Y poco a poco, como tienes que estar equis años en cada categoría para poder ascender, fui subiendo de categoría hasta llegar a Juez Nivel II que, para entendernos, sería como Juez Intermedio.

¿En qué consiste tu trabajo?

El atletismo abarca la pista (como las carreras de velocidad, el medio fondo, las combinadas…) pero también lo que hay fuera de ella, como el cross o el trail .

Dependiendo la prueba que se tienes diferentes puestos.

Determinamos las marcas, damos la salida, cogemos la llegada, advertimos si hay alguna conducta incorrecta…

¿Vives de tu profesión como jueza?

No, del atletismo no se vive. Trabajo también como monitora en el Ayuntamiento de Murcia en diferentes actividades.

¿Cómo viviste el reconocimiento de la Federación de Atletismo de la Región de Murcia?

Muy contenta. Es un reconocimiento al esfuerzo que he dedicado en preparar y pasar una prueba, tanto teórica como práctica, que, conforme subes de categoría, cada vez es más difícil.

¿Te conformas con la categoría que has alcanzado?

No, de hecho a finales de este 2022 o principios de 2023 sacarán la prueba para ser Juez Nivel III, que es lo que se conoce Juez Árbitro. Quitando los jueces internacionales es a lo más alto que se puede llegar.

Es un nivel mucha más difícil que el Juez Nivel II, ya que si apruebas trabajas a nivel de España y a veces puedes ser hasta internacional.

Con mi nivel, en mi territorio, en la Región de Murcia, ya puedo actuar como juez árbitro. También podría ir a competir con España si faltaran jueces árbitro, pero es un caso que no suele darse.

¿Cuándo debutaste?

Con 18 años. Al principio con nervios pero con mucha ilusión, con ganas de aprender y con las dudas de cómo lo iba a hacer. Pero al final salió muy bien.

Luego hemos tenido en Murcia campeonatos de España y Meeting internacionales y la verdad que muy bien también.

¿Es la tecnología una aliada?

Cuando empecé era un poco más rudimentario, ahora nos ayudamos un poquito más de las grabaciones. A nivel nacional sí se utilizan vídeos. Pero las federaciones territoriales no tienen tantos recursos. Tenemos, eso sí, el aparato de foto finish para saber quién ha llegado primero.

¿La foto finish puede fallar?

Es muy raro, pero como cualquier instrumento puede fallar. Y si hay alguna queja sobre la foto finish el árbitro recogerá la queja y verá cómo solucionarlo: si es verdad que ha fallado o no, si repite la prueba…

¿Los atletas protestan tanto como los jugadores de fútbol o baloncesto?

En el atletismo hay más buenismo. Desde los propios atletas hasta el público, que suele animar a los contrincantes para que lleguen a meta.

Sí puede haber discrepancias. Un atleta puede no estar de acuerdo cuando se le da un nulo en un salto o lanzamiento o si lo descalifican. Pero todo con respeto. A ti te ampara un reglamento y es lo que hay.

¿Hasta dónde te gustaría llegar?

Por pedir, me gustaría llegar a ser juez internacional.

Los internacionales, aunque también podría ir un juez árbitro, son los que van a las Olimpiadas, Mundiales, Europeos…

Hay muy poquitos; en toda España no llegan a diez. No es que sean internacionales para todo, es como una especialización, solo para marcha, para carreras de trail…

De momento, no tenemos ninguno en la región. Aunque siempre ha habido jueces árbitros que han ido a competiciones internacionales. Mi madre, que es juez árbitro, ha ido al Campeonato del Mundo de Londres 2017.