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Rafael Tegeo, un ilustre caravaqueño que triunfó en Madrid

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Lorem fistrum por la gloria de mi madre esse jarl aliqua llevame al sircoo. De la pradera ullamco qué dise usteer está la cosa muy malar.

Para el último trimestre del año se ha programado en Caravaca una exposición sobre el pintor

Martín Páez Burruezo, Director Real Academia de Bellas Artes de Murcia

La villa de Caravaca, centro cultural y religioso del noroeste murciano, tiene el honor de contar entre sus hijos más ilustres al pintor Rafael Tegeo (1798-1856). Un artista extraordinario entre el neoclasicismo de su formación y su evolucionada inquietud hacia el romanticismo. En un ambiente poco propicio, pero con la fuerza de sus aptitudes y el apoyo del marqués de San Mamés, inicia sus estudios artísticos que completará en Madrid y Roma con una tenacidad extraordinaria.

En Madrid, Tegeo, casado con Mari Cruz Benítez, de familia burguesa, la moderada política de los liberales, así como su estatus en la Academia de San Fernando, de la que llega a ser director honorario, le proporcionará una buena posición social.

Rafael Tegeo, un ilustre caravaqueño que triunfó en Madrid
Exposición Rafael Tegeo Museo del Romanticismo Madrid

La obra de Rafael Tegeo está perfectamente definida por dos momentos estéticos marcados por tendencias bien diferenciadas. El periodo del Neoclasicismo influenciado por las teorías de Mengs, introducidas en España por José de Madrazo y enseñadas en Roma por Camuccini y las enseñanzas de los grandes maestros recogidas en Roma. Tegeo pinta, bajo el influjo de las ideas clasicistas, los temas mitológicos, las escenas grecorromanas, los asuntos religiosos con una grandilocuencia davidiana, técnica depurada y esquemas compositivos de riguroso clasicismo. Después, su lógica conversión al romanticismo, le llevará a su obra más introspectiva, a la pintura de historia y al retrato, como el género por excelencia del movimiento romántico. Retratos que reflejan por encima de otras intenciones los ideales de la burguesía de su tiempo. Pintor de Cámara de Francisco de Asís será el gran pintor que retrate a la sociedad de su tiempo con una definida expresión de introspección y un cuidado tratamiento de su indumentaria y abalorios.

Rafael Tegeo, un ilustre caravaqueño que triunfó en Madrid
Exposición Rafael Tegeo Museo del Romanticismo Madrid

Rafael Tegeo nos dejó un extraordinario legado en la primera mitad del siglo XIX. Los grandes formatos neoclásicos, como Centauros y lapitas, La caída de Faetón, Hércules y Anteo, Diomedes asistido por Minerva, La curación de Tobías, el gran retablo de San Jerónimo el Real y otras obras conforman una pintura entre las adscripción davidiana y ciertas reminiscencias historicistas que evolucionarían hacia un romanticismo purista que se aleja del mundo colorista del romanticismo francés de Delacroix por fidelidad a la estética romana de su formación. El retrato de Ángela Tegeo, el del niño Santos de Cuenca, El niño del jilguero, muestran la enorme maestría de un Tegeo que profundiza en la sicología de los retratados a la vez que describe con una técnica extraordinaria los brillos de los ropajes, la minuciosa descripción de lo accesorio y su impecable composición.

Tras largas deliberaciones e informes por haber pertenecido a las Milicias Nacionales, fue nombrado académico de mérito y once años después, teniente director de la Real de Bellas Artes San Fernando. En 1846 no habiendo sido nombrado para la vacante de director de la citada academia, renunció a todos los cargos y honores encerrándose más en su estudio. Las críticas adversas de los últimos años le amargaron el carácter. Tegeo, apodado en su juventud “Vigotillo”, contertulio que fuera en el café del Principe, liberal, de fuerte carácter, nos dejó un espléndido legado de los dos mundos que interpretó: la representación de un ideal y la expresión de un sentimiento.

La bibliografía dedicada a Tegeo ha ido tejiendo poco a poco la importancia de nuestro pintor en un periodo poco estudiado de la historia del arte. Los artículos de Entrambasaguas y Aragoneses, los trabajos de Arias Anglés y Lafuente Ferrari hasta llegar a la monografía Rafael Tegeo, un pintor en la encrucijada de Juan Carlos Aguilera publicado en 1999 y la publicación del libro Rafael Tegeo Del tema clásico al retrato romántico (2014), del autor de este artículo, han enriquecido las noticias biográficas y los comentarios artísticos de los valores de este ilustre pintor. Siempre aparecerán nuevos estudios que complementarán los aspectos aún desconocidos, pero los publicados nos dan ya una clara visión del artista de nuestra tierra que llegó a ocupar un puesto destacado en la historia del arte español.

Como director de la Real Academia de Bellas Artes de Santa María de la Arrixaca de Murcia me he ofrecido a distintas Corporaciones municipales de Caravaca a colaborar en una magna exposición para el completo conocimiento de la obra de Tegeo para sus paisanos e incluso hemos propuesto en alguna ocasión el proyecto de realizar un monumento a la figura de Rafael Tegeo. En espera de la consecución de algunas de nuestras propuestas, teniendo la Academia un convenio de colaboración con el Ayuntamiento de Caravaca, nuestro saludo más cordial para una ciudad que disfruta del amparo de la Vera Cruz.

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