E. SOLER

La clausura del ciclo ‘A la luna de Barranda’ llegará de la mano de la banda folk-rock ‘Malvariche’ el sábado 27 de agosto. El grupo alhameño ha creado un nuevo espectáculo para conmemorar sus tres décadas sobre los escenarios con el título ‘Malvariche, 30 años de leyenda’, en el que interpreta en formato acústico temas que se incluyeron en el primer álbum de 1992, junto a composiciones más actuales de su último disco ‘Abonico’. En definitiva, se trata de un viaje por las melodías tradicionales de las tierras del sureste y por temas de creación propia, acompañados de letras creadas con mucho sentimiento, en un directo den el que las baterías y las distorsiones han sido sustituidas por instrumentos acústicos como violín, flauta, bouzouki o pandero cuadrado entre otros.

30 años encima del escenario. Llegáis a Barranda con un trabajo muy especial.

Vamos a presentar nuestro último trabajo ‘Abonico’, que lo sacamos hace algún tiempo, y a la misma vez vamos a celebrar el 30 aniversario de nuestro primer disco ‘La Leyenda’, recuperando algunos temas de aquel disco en versión más acústica. Aprovechando la última formación del grupo más acústico, sin batería guitarra eléctrica. Contando con Óscar Esteban en las percusiones. Seguimos estando Alfonso Marín con la trompeta, flauta y percusiones; Juan Romero con el bajo; y yo con el violín, guitarra y voz, somos tres miembros fundadores de Malvariche. También nos acompaña mi hijo, Germán Medina que desde hace quince años se encarga de todo tipo de cuerdas. Así como Mari Tudela que nos acompaña con voz y percusiones. Así que con esa formación de sexteto en versión acústica llegamos a Barranda. Es la segunda vez que vamos a Barranda con esta formación, la última vez fue en el festival folk que hacen antes de la Fiesta de las Cuadrillas.

¿Cómo has vivido estos 30 años dentro del grupo?

Son más de treinta años, porque nuestro primer disco lo editamos después de estar funcionando cinco años. Lo hemos vivido muy bien, nunca hemos tenido prisa ni grandes pretensiones, no hemos abandonado. Tuvimos un pequeño bache en 2002, cuando hicimos un concierto de despedida, pero a nosotros nos gustaba demasiado esto, así que volvimos a juntarnos, tres de los fundadores. Hemos seguido caminando sin prisa, pero sin pausa. Por el grupo han pasado diferentes músicos, sobre todo en percusión ya que la base del grupo siempre hemos sido los mismos. Creo que tenemos una base con la que seguimos estando en forma y con las mismas ganas del principio. Nuestro último trabajo, aunque sea en acústico, no deja de ser alegre y enérgico. También seguimos manteniendo la formación de folk-rock de toda la vida, con dos tipos de espectáculos.

Desde hace unos años, tenemos un espectáculo para niños donde hacemos el cuentacuentos ‘Los músicos de Malvariche’, que es una adaptación de ‘Los músicos de Bremen’, pero adaptado a nuestro entorno, nuestra música y el pasaje de Sierra Espuña, donde se desarrolla este cuento. Durante los meses de septiembre u octubre queremos presentar un segundo trabajo infantil que se llamará ‘El país de los sonidos’. En esta ocasión, Mari Tudela lleva la voz y nosotros le acompañamos en este nuevo trabajo.

Importante que la música popular se conozca desde niños

Éramos muy jóvenes cuando empezamos. Yo era el mayor con 18 años y los demás tenían entre 15 y 16 años. En nuestros inicios nos gustaba mucho el tema de cantautor y del rock sinfónico, así que comenzamos a inventar melodías. En aquellos inicios nos presentamos al Murcia Joven, dentro de la sección de folk, que casi no sabíamos ni lo que era aquello. Le gustó a la gente y entorno a esa música hemos desarrollado nuestra carrera. Todos hemos tocado en alguna cuadrilla, mi padre también fue músico de toda la vida. Todo eso es lo que te enseña y te curte para hacer música diferente como la que hace Malvariche.

Mucho ha cambiado el mundo de la música en estos 30 años, sobre todo a la hora de consumir música.

Sobre todo, en los formatos, desde que llegó la era digital que para todo ha sido muy bueno, pero para alguna cosa nos ha perjudicado. Ahora los discos no tienen interés por el espacio y por la comodidad. Los grupos siempre hemos vivido de sacar un disco y presentarlo, incluso todavía lo seguimos llamando así. Lo último que hemos hecho ha sido una versión de ‘La leyenda’ editada en un video. Todo ha cambiado mucho. Ahora todo el producto musical llega a todas las partes del planeta. Cuando editamos nuestro primer disco, para difundirlo fue a base de enviar discos a través de correos. Costaba mucho trabajo difundir, pero tenía otro sabor. Las cosas van cambiando, pero la música tradicional se sigue manteniendo.

Un giro en la percusión, donde encontraremos en pandero cuadrado entre otros, para darle esa esencia más tradicional.

El sonido de Malvariche ahora mismo es mucho más tradicional, más sólido y más veterano. Hemos buscado un sonido más propio para festivales de folk para teatros y salas. Sitios donde nos costaba más trabajo llegar con sonidos folk-rock. Conseguimos un sonido más tradicional y también hacemos temas más tradicionales. Incluso los temas de creación propia tienen un sabor mucho más murciano.

Venís al museo de Barranda, un lugar donde la música de todo el mundo es protagonista.

Conozco el museo, es maravilloso. A nosotros Barranda y todo su entorno nos encanta por la música que tiene. El lugar donde más temas tradicionales hemos versionado ha sido en esa zona. En nuestro último disco grabamos ‘Las gandulas’, un tema recogido de los Aguilanderos de Barranda, donde colabora con nosotros Juan Álvarez ‘El banana’. Posiblemente también pasé a cantar con nos