Pedro Antonio Hurtado García

¿La situación pandémica actual permite estar pensado en los votos?. Nuestros representantes políticos, por su forma de intentar “sacarse los colores”, unos a otros, parecen caminar por esa senda, sin asumir que ninguno está libre. ¿Recuerdan el “Mobile World Congress” de Barcelona?. Colau, alcaldesa catalana, y Ayuso, presidenta madrileña, hasta iniciaron disputa, como recordarán, para recolocar el evento en su ciudad representada, sin que nadie quisiera ver ni afrontar el mayúsculo problema que se nos venía encima.

 Se suspendió, finalmente, por la inteligente decisión de ausentarse de las prestigiosas firmas expositoras, quienes supieron relegar los intereses comerciales en favor de las previsiones sanitarias. Otras formaciones potenciaban el “8-M”, por un lado, o un congreso de partido, por otro, pasando olímpicamente del problema que salía de China y tomaba camino claramente europeo.

Simultáneamente, la situación de las residencias de mayores capitalinas rebotaba entre los ministerios “matrimoniales” de Igualdad y la vicepresidencia de Derechos Sociales, frente a la comunidad madrileña, pero nadie quería “atribuírse” los malos resultados.

Mientras tanto, a Madrid, vía aeropuerto Adolfo Suárez González, siguen llegando turistas y otros viajeros sin ser objeto de pruebas fehacientes, lo que continúa convirtiendo el aeródromo en un auténtico coladero y a Madrid en un vivero de contagios. Pero todo el mundo procura “echar balones fuera”, ante unos crecientes datos adversos de muy difícil control. ¿Por qué eludimos, siempre, nuestra responsabilidad, mientras exigimos la de los demás?. 

         Al final, en vez de tanta disputa, ánimo de sobresalir y “echar el muerto al otro”, cabe una pregunta muy clarificadora al respeto: “el disparate de cifras de la capital del reino, ¿está ocurriendo en el Madrid del PP o en la España del PSOE?”. Buenos días.