Esther Poveda Marín/Secretaria de Educación de PSOE de Caravaca.

Apenas unas horas antes de ponerme a escribir este artículo, ahora no sé bien si por “casualidad o causalidad”, leía los primeros párrafos de la LEY ORGÁNICA 2/2006, DE 3 DE MAYO , DE EDUCACIÓN (LOE). En su artículo 1, sobre principios de la edProtesta de prefesores y alumnos en el IES Pérez Chirinosucación, dice lo siguiente, y cito textualmente:
“El sistema educativo español, configurado de acuerdo con los valores de la Constitución y asentado en el respeto a los derechos y libertades reconocidos en ella, se inspira en los siguientes principios:
a) La calidad de la educación para todo el alumnado, independientemente de sus condiciones y circunstancias.
b) La equidad, que garantice la igualdad de oportunidades, la inclusión educativa y la no discriminación y actúe como elemento compensador de las desigualdades personales, culturales, económicas y sociales, con especial atención a las que deriven de discapacidad.
c) La transmisión y puesta en práctica de valores que favorezcan la libertad personal, la responsabilidad, la ciudadanía democrática, la solidaridad, la tolerancia, la igualdad, el respeto y la justicia, así como que ayuden a superar cualquier tipo de discriminación.

Calidad de educación para todo el alumnado, dejando a un lado sus circunstancias…No teniendo en cuenta que sus papás llevan meses sin trabajar y este año no tengan dinero para
libros (casi no lo tienen para comer). Porque ese niño no tiene culpa de nada. Porque ese niño es un niño más, que llega a clase con su carita de recién levantado, con su pelo revuelto y su corazón latiendo con fuerza, ajeno a todas esas “circunstancias” que hoy desafortunadamente tantos comparten.

 Eso es lo que yo deseo. Que nadie condicione o limite el acceso a la educación. Que se garantice la igualdad de oportunidades. Que si sus papás siguen en paro mucho tiempo después, no le toque a él preocuparse, y pueda seguir estudiando mediante una beca que permita su continuidad en el sistema educativo. Que siga preparándose para ser un ciudadano responsable y capaz, con la formación y valores adecuados para ayudar a “sus papás” y contribuir, ahora sí, al desarrollo económico de su país.

Pero parece que no todos queremos lo mismo, pues desde el pasado curso venimos sufriendo demasiados recortes que han mermado y siguen perjudicando la calidad de la educación. Además el Ministro de educación, Wert, propone una nueva ley, Ley Orgánica Para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) cuyos puntos más significativos no me permiten entender la mejora a la que se refiere:

– Aumento de alumnos en las aulas, lo que supone un aprendizaje menos individualizado con más problemas para responder a las necesidades de cada niño, principalmente a aquellos que presentan mayores dificultades.
-Retrocede en la igualdad entre hombre y mujeres, haciendo legal la existencia de conciertos con centros que separan por sexo.
– No surge como fruto del consenso y apoyo de toda la Comunidad Educativa, sino que es el resultado de la imposición.
-Promueve la segregación del alumnado y de los propios centros, pues no tienen en cuenta la perspectiva correctora de la desigualdad, las condiciones socioeconómicas en las que se desenvuelven.
_ Incluye itinerarios en función del rendimiento académico, determinando la vía a seguir en edades donde no existe aún una madurez adecuada y que sin embargo repercute en decisiones futuras.
-Obliga a elegir desde edades muy tempranas, y como mencionábamos en plena inmadurez, vías formativas, de un modo decisivo.
– La evaluación continua, que favorece el conocimiento del alumno de manera diaria por parte del maestro y la organización de los estudios por ciclos, desaparecen.
– La evaluación, cuyo papel es básico para detectar necesidades educativas y ofrecer una respuesta adecuada, solo servirán para catalogar y clasificar al alumnado.
_Fomenta la idea de “competitividad” dentro del sistema Educativo, en lugar de favorecer la cooperación entre iguales, compensando así las desigualdades que puedan existir.
-El profesorado podrá ser seleccionado por el director del centro.

Como vemos, se plantea como una reforma que pretende mejorar la calidad de la educación, sin embargo: degrada las condiciones materiales de trabajo docente, aumenta la carga lectiva y las ratios, reduce programas de apoyo (tan importantes para los alumnos con dificultades) recorta becas de comedores, libros de texto, despide masivamente al profesorado interino y deja de cubrir bajas por un periodo inferior a 15 días. Si, tan duro como suena. Hasta que el profesor no esté de baja durante quince días, no habrá nadie cubriendo su puesto. Bueno, si que lo habrá, será cubierto por aquellos compañeros del centro, uno cada hora, en función de las horas disponibles. Además para ello, deberán dejar de realizar sus apoyos a los alumnos que más lo necesitan.

Todos estos aspectos, no hacen otra cosa que disminuir cada vez más la calidad de la enseñanza. Exponer a nuestros alumnos a situaciones que les hacen retroceder en su proceso de aprendizaje. Por todo ello, el el día 24 de octubre, una vez más, y todas las que sean necesarias, la Comunidad Educativa salimos a la calle para defender la Educación Pública que merecemos.

Para terminar, hay una frase que recuerdo de hace ya algunos años, “Educar, es tocar una vida para siempre”, dejemos que sean muchos los niños tocados por la educación y sean ellos quienes elijan lo que quieren ser, sin que su condición social elija por ellos.