TODO ES NADA

Jose Manuel Kopero

No sé qué esperar de este mes o del que viene. Existe siempre el miedo a la campaña electoral, que no a los resultados. El buzón lleno de mentiras y propaganda de dirigentes incompetentes; los medios de comunicación infectados por sus infamias; el pueblo molesto y la falta de ilusión; división en el Congreso y en los barrios; Enfrentamientos de ideas estúpidas que no van a nada. Ah, y una fiesta entre medias que es la del miedo y nuestros muertos, coincidiendo en fecha con el aniversario de la aprobación del texto de la Constitución por nuestras Cortes Generales, en 1978.

Octubre creo que será muy parecido a septiembre, pero, en lugar de agua, nos caerá la basura de la campaña electoral. Seguro que habrá días de frío, con chaquetita y manta; otros de calor en los que nos acordaremos de Greta, la niña de la coleta a lo Frozen, pero solo para quejarnos de que la dejen hablar y advertir de la crisis climática, en la que no creemos, pero que todos nos comemos y cuyos efectos sufriremos más y más, hasta la extremaunción. Dejando eso a un lado, me viene a la cabeza que, con motivo de los comicios, no faltará quien me llame rojo o comunista, mencione Venezuela sin saber situarla en el mapa y trate de luchar contra mis comentarios satíricos con insultos. Por raro que parezca, También habrá quien me llame facha, fascista y puede que machista, opresor, tránsfobo… Solo por añadir algún calificativo más. No le pidas coherencia, no la tiene.

Pero, para responder a la pregunta que lanzo con el titular, diré que, para mi octubre personal, espero leer mucho y aprender todavía más, reírme de unos y otros, escucharlos a todos para entender su visión del mundo y, sobre todo, no dejarme llevar por fundamentalismos ni pastores de rebaños, que hay muchos, pero no tantos como borregos.