MICAELA FERNÁNDEZ

Las obras de rehabilitación que se desarrollan actualmente en las zonas este y sur del Convento de San Francisco en Mula han dejado a la luz una importante serie de pinturas, principalmente en la zona de receptorio (la sala que destinaban a comedor los antiguos frailes franciscanos durante la época de mayor esplendor del convento).

Estas pinturas, que se encuentran ocultas por varias capas de materiales debido a los distintos usos que ha tenido a lo largo de los años esa zona del convento, están en proceso de catas para poder proceder a su recuperación. Entre algunos de los dibujos que se presentan todavía ocultos hay emblemas de algunas de las órdenes religiosas asentadas en la región en esa época, cenefas y otros detalles diversos cuya restauración se prolongará al menos durante tres meses.

Es por este motivo por el que el Pleno del Ayuntamiento de Mula aprobaba prorrogar durante tres meses el fin de las obras del convento, con la finalidad de que la empresa que desarrolla la rehabilitación, Lorquimur S.L., pueda trabajar en estos nuevos hallazgos. La obra en sí, como destacaba el concejal de Obras, Francisco Javier Llamazares, “está muy avanzada y conforme a los plazos previstos, por lo que dicha prórroga irá destinada principalmente a la recuperación de las nuevas pinturas que han aparecido en el receptorio”. El interior de San Francisco cuenta con un gran número de pinturas de la época dorada del convento, finales del siglo XVI, entre ellas elementos en cornisas, lunetos en las bóvedas, detalles en marcos y puertas, así como un vía crucis compuesto por catorce estaciones en la parte baja y primera planta del claustro de las que han sido recuperadas casi en su totalidad gran parte de ellas y únicamente de dos de éstas se ven sólo algunos restos.

La empresa que desarrolla los trabajos de recuperación del convento, según explicaba el arqueólogo municipal, José Antonio Zapata, “ha realizado un gran labor en la recuperación de las pinturas y frescos que decoraban el convento, siendo un fiel reflejo de lo que ocupó en su día las paredes de este gran edificio”. Es por este motivo por el que no se ha añadido ningún detalle que no formara parte de los restos y se han recuperado únicamente las pinturas que quedaban y se encontraban ocultas o deterioradas.

El convento de San Francisco de Mula fue desamortizado en 1835. A partir de esa época pasó a manos privadas y tuvo usos diversos, como vivienda, posada, teatro o almacén, entre otros. El paso de los años y el abandono dejaron muy dañado el convento que ahora, con la rehabilitación que está próxima a finalizar, han convertido a este histórico edificio en un lugar de obligada visita y un espacio abierto para vecinos y visitantes.

Actualmente el Convento de San Francisco acoge la sede de la Oficina de Turismo, el museo de la Ciudad y un espacio para exposiciones temporales. El futuro uso del convento, aún por determinar, convivirá con los importantes hallazgos arqueológicos y pictóricos que se han descubierto durante todo el proceso de rehabilitación y que se remonta en el tiempo a las últimas legislaturas.