PEDRO ANTONIO HURTADO

Su fallecimiento ha causado impacto hasta en los dominios del Vaticano donde “L’osservatore Romano” ha otorgado especial relevancia a la genialidad y soltura con que Prince se desenvolvía en los no pocos géneros musicales que ha abordado a lo largo de su vida activa. Y, si eso ha manifestado un medio de comunicación de tal consideración, sobra decir lo mucho que se ha comentado estos días en todas las televisiones y televisores de todo el mundo, cadenas de radio, prensa impresa y demás medios de comunicación. La vida, la historia y la obra de Prince, han dado tanto de sí en todos los aspectos que, a partir de este momento, nos limitamos a ofrecer flashes telegráficos para poder encajar en nuestra página habitual los muchos contenidos que su extravagante y singular vida nos aporta. Prince Rogers Nelson (07-06-1958, Hospital Monte Sinaí-Minneapolis-Minnesota-Estados Unidos/21-04-2016, Chanhassen-Minnesota-Estados Unidos), además de reputado compositor y exitoso cantante internacional, ha sido un multiintrumentista que abordó géneros tan variados y diversos como el pop, rock, rhythm and blues, new wave y funk, principalmente. Goza de la consideración del ser el fundador del denominado “Sonido Minneapolis” con el que comienza a tener notoriedad en “Dirty Mind”, para reforzarlo, luego, en “Controversy”. La gloria y el éxito definitivo de su carrera lo lograría con “Purple Rain” que sirvió de banda sonora para la película de idéntico título y por la que obtuvo el Óscar como mejor de todas la bandas presentadas en esa ocasión y, por añadidura, un premio Grammy por ese mismo álbum que contenía canciones extraordinariamente populares y de gran calidad como lo son “Let’s go crazy” o “When doves cry” que llegaron a convertirse en éxitos mundiales que elevaron a Prince a ese escaso universo del “superestrellato”.

PEDRO ANTONIO HURTADO
Su fallecimiento ha causado impacto hasta en los dominios del Vaticano donde “L’osservatore Romano” ha otorgado especial relevancia a la genialidad y soltura con que Prince se desenvolvía en los no pocos géneros musicales que ha abordado a lo largo de su vida activa. Y, si eso ha manifestado un medio de comunicación de tal consideración, sobra decir lo mucho que se ha comentado estos días en todas las televisiones y televisores de todo el mundo, cadenas de radio, prensa impresa y demás medios de comunicación. La vida, la historia y la obra de Prince, han dado tanto de sí en todos los aspectos que, a partir de este momento, nos limitamos a ofrecer flashes telegráficos para poder encajar en nuestra página habitual los muchos contenidos que su extravagante y singular vida nos aporta. Prince Rogers Nelson (07-06-1958, Hospital Monte Sinaí-Minneapolis-Minnesota-Estados Unidos/21-04-2016, Chanhassen-Minnesota-Estados Unidos), además de reputado compositor y exitoso cantante internacional, ha sido un multiintrumentista que abordó géneros tan variados y diversos como el pop, rock, rhythm and blues, new wave y funk, principalmente. Goza de la consideración del ser el fundador del denominado “Sonido Minneapolis” con el que comienza a tener notoriedad en “Dirty Mind”, para reforzarlo, luego, en “Controversy”. La gloria y el éxito definitivo de su carrera lo lograría con “Purple Rain” que sirvió de banda sonora para la película de idéntico título y por la que obtuvo el Óscar como mejor de todas la bandas presentadas en esa ocasión y, por añadidura, un premio Grammy por ese mismo álbum que contenía canciones extraordinariamente populares y de gran calidad como lo son “Let’s go crazy” o “When doves cry” que llegaron a convertirse en éxitos mundiales que elevaron a Prince a ese escaso universo del “superestrellato”.
Grande entre los grandes
Pero, además de los éxitos compuestos e interpretados por el propio artista, hay que reseñar grandiosas composiciones suyas que llegaron al cielo musical en las voces de la hasta entonces desconocida Sinéad O’ Connor, que se hizo mundialmente famosa, gracias a Prince, por el tema que le compuso titulado “Nothing Compares 2 U”, una pieza musical para escuchar con auténtico deleite y verdadera devoción, sin olvidarnos de “Kis”, canción que cobró vigencia mediante el relanzamiento del siempre divo y dueño de una de las mejores voces británicas, Tom Jones, también conocido como “El Tigre de Gales”.
De los más vendedores y mejor pagados
Ha sido Prince uno de los artistas más vendedores del mundo, pues, solamente en Estados Unidos, logró rozar los 40 millones de copias vendidas de sus álbumes, pero, si consideramos todo el territorio mundial, nos elevamos por encima de los 100 millones de unidades. Todo un hito del que muy pocos artistas pueden presumir. Su nombre artístico identificativo, indudablemente, es el de “Prince”, pero también se presentó, en ocasiones, con un símbolo que no admite pronunciación, mezcla de “femenino” y “masculino”(Love Symbol) y que llevó consigo durante los años comprendidos entre 1993 y 2000.Tan grande resultó la controversia en la que se embarcó por tal razón que sus seguidores se referían a su persona como “El artista anteriormente conocido como Prince”, frase que se solía abreviar como “TAFKAP” (The Artist Formerly Known As Prince), en unos casos, o sencillamente “El artista”, en otras ocasiones. Durante ese periodo de tiempo lanzó excelentes trabajos bajo los pseudónimos de Jamie Starr, Tora Tora, Joey Coco, Alexander Nevermind o Christopher. Y, todo ello, debido a los problemas contractuales con su discográfica, unos problemas que llegaron, incluso, a malograr, en 1987, la publicación de su disco titulado “The Black Album”.Sin embargo, su nombre artístico más conocido le llegó porque John Lewis Nelson, su padre, gozaba de gran afición a la música y era componente de una formación de jazz denominada “Prince Rogers Trío”, banda de la que adoptó el nombre para su vástago y en la que conoció a Mattie Shaw, la voz del trío y con la que contrajo matrimonio para convertirse, también ella, en la madre de Prince. Esta circunstancia favoreció el que el hijo fuera músico desde la más tierna infancia y no, precisamente, por razones agradables, sino porque sus padres se divorciaron, cuando él contaba solamente con siete años de edad, pero el padre abandonó el hogar familiar sin llevarse el piano que poseía, lo que Prince aprovechó para enseñarse a tocarlo en solitario. Luego, afrontó la enseñanza con otros instrumentos y, cuando tenía 13 años, su padre, que ya había valorado los fructíferos progresos de su hijo, le regaló una guitarra eléctrica que nuestro protagonista supo manejar con destreza en muy corto espacio de tiempo. Los grupos denominados “Champagne” y “Grand Central” fueron idea suya en su época de instituto y los formó con su inseparable amigo André Cymone. Entonces, por su edad y menor ambición, se exhibía en fiestas juveniles y de semejante corte con la connotación de que Prince no creía su voz apta para ofrecerla en público y, por lo tanto, no cantaba, él, en esos grupos. El tiempo fue poniendo las cosas en su sitio y demostrando que era excelente instrumentista, magnífico cantante, compositor virtuoso y artista de extraordinaria dimensión que realizó la mayor parte de sus grabaciones en sus propios estudios, bautizados como “Paisley Park”.Tuvo el privilegio de entrar en el “Rock and roll hall of fame” y en el “UK music hall of fame”. Cosechó numerosos premios musicales y un Globo de Oro por la canción “The song of the heart” que se incluiría en el film titulado “Happy Feet”.
Fue el artista mejor pagado del año en 2004 y protagonizó una de las giras más vistas y concurridas de la historia, con 90 conciertos celebrados en Estados Unidos y casi un millón y medio de asistentes. Llevó su música a los cinco continentes, logró ser universal y trabajó para no dejarse nada sin hacer, aunque su creatividad hubiera dado para mucho más, seguro.
Extraño fallecimiento
De su “Piano & A Microphone Tour” aplazó dos actuaciones, previstas para el día 7 de Abril último, en el Teatro Fox, de Atlanta, en Estados Unidos, asegurando que estaba “peleándose” con la gripe. No obstante, sí celebró el concierto de Atlanta, el jueves, día 14 de Abril, a pesar de que todavía no se encontraba en perfecto estado de salud. Después del concierto y a la mañana siguiente, mientras realizaba el vuelo de regreso a Minneapolis, su avión privado se vio obligado a protagonizar un aterrizaje de emergencia en el “Aeropuerto Internacional Quad City”, en Moline-Illinois-Estados Unidos, para que recibiera tratamiento médico. Quienes le representaban, señalaron que padecía de “insuficiencia de hidratación”, lo que se agudizó por el problema de la gripe que le había abordado durante varias semanas. Otras informaciones aseguran que fue tratado por una sobredosis de calmantes, seis días antes de su fallecimiento, debido a intensos dolores de cadera que aconsejaban el consumo de “Percocert”, analgésico con opiáceos en su composición que pueden generar adicción. Lo cierto es que su cuerpo fue hallado en su residencia localizada en la finca que lleva el mismo nombre que sus propios estudios de grabación:“Paisley Park”, en Minnesota. Las causas de su muerte, por lo tanto, se continúan investigando y todavía no se conocen con certeza. Descanse en paz un mito de la música y un mago de la composición que nos abandona con unos jóvenes 57 años. Buenos días.
Pedro Antonio Hurtado García