RAQUÉL HERVÁS

Es un soporífero día en la oficina, cuando en mis 5 minutillos de procrastinación (no más lo prometo) me meto al Facebook para mantenerme informada de lo último que pasa en el pueblo, que aunque viva lejos yo caravaqueña forever. Total, que veo (de las pocas veces) un notición que no me hace que me ponga las manos a la cabeza. En el mismo titular: PRESUSPUESTOS, PARTICIPACIÓN y JUVENTUD. Tócate los huevos Mari Loli, lo he parao’ todo y me he ido a la mesa de mi jefe, que se me ha quedado mirando con cara ¿qué mierda quieres? Y yo… mira eh, mi pueblo eh… Murcia eh. Y es que los catalanes, y el resto de España, piensan que no hemos visto un semáforo en nuestra vida y que vamos en burro a los sitios. Total, que le he dado el motivo número 3432 a mi jefe por el cual se arrepiente de contratarme y yo he seguido pensando en el tema…


Los jóvenes en el pueblo quieren Wi-Fi, festivales y cursos. Anda mira, si se nos hubiese preguntado a un joven de hace 10 años perfectamente podríamos haber dicho lo mismo. Nosotros nenicos cuando íbamos a la biblioteca a estudiar, si te ibas a la punta de la sala de estudio el Wi-Fi ni llegaba y eso si tenías suerte y eras de las 10 personas en TODA la biblioteca de las que te podías conectar. Total, que Caravaca necesitaba hace 10 años haberse puesto al día con esto, menos mal que el Pepe (que no el PP) lo arregla tó, y ha dicho si mi juventud caravaqueña quiere internet hasta en la almena del castillo casco el repetidor. ASÍ SÍ.
Señores, lo que ya más miedo me da es el FESTIVAL. Y es que Caravaca vivió su momento de gloria cuando vino la MTV con Mika y su zapatilla hinchable Y NUNCA MÁS SE HA VUELTO A SABER DEL TEMA. Ves como los cehegineros tienen su Festibando y Calasparra trae al Melendi, y nosotros si tenemos concierto el día del Quinto en la zona DALE GRACIAS AL SEÑOR. Ahora me pongo seria de verdad, para pedir y suplicar que los 12000 pavos del festival vayan a algo fino, grupos de sabor independiente (en Murcia hay una ristra dónde elegir Viva Suecia, Mucho, Perro, Nunatak…) y crear un espacio donde los jóvenes pasemos al menos un día lejos de la estación y el chundachunda. Caravaca necesita un toque alternativo que atraiga a público cultureta y a hombres con barbas hipsters (a ver si me echo novio de una santa vez).