Jesús Cano Molina

Diputado PP Asamblea Regional

Mientras en el PSOE de la Región de Murcia se limitan, una vez más, a ejercer de palmeros de Pedro Sánchez, el Gobierno de Fernando López Miras trabaja por un acuerdo sensato y justo en el marco de la PAC para que nuestros sectores agrícola y ganadero, de gran referencia en España, dejen de ser maltratados y se garanticen sus reivindicaciones y demandas. La propuesta presentada por el ministro Planas, por mucho que la propaganda sanchista pretenda hacer ver lo contrario, carece de la más mínima valentía y mantiene viejos déficits y aspectos que no están claros, y que ponen en serio riesgo el futuro del sector agrario.

Con asociaciones agrarias del campo de Cartagena

Cabe recordar que Fernando López Miras presidió el pasado mes de septiembre la firma de un acuerdo conjunto entre el Gobierno regional y las organizaciones agrarias para defender en Bruselas una posición común ante los desafíos de la negociación de la PAC. El presidente de la Región aseguró ese mismo día que “no aceptaremos ni un solo recorte”, insistió en que el Gobierno de la Región de Murcia “va a defender al sector con uñas y dientes, y donde haga falta”, y emplazó al Ejecutivo central a “garantizar el agua que nos corresponde y a defender los intereses de la agricultura en el ámbito europeo”.

Pues bien, diez meses después, el Gobierno regional, en cumplimiento de ese compromiso adquirido por el mismo presidente López Miras, no podía sino oponerse al documento presentado por el ministro Planas, ya que en absoluto recoge las necesidades de los agricultores y ganaderos de la Región de Murcia.

Y es que al documento presentado por Planas en una reunión con las comunidades autónomas que, por cierto, llega tarde y mal, le faltan cifras concretas, estudios de impacto y elementos técnicos para conocer el alcance directo en las regiones españolas. El Gobierno de López Miras, haciéndose eco de las demandas y reivindicaciones de agricultores y ganaderos, seguirá defendiendo la definición del agricultor activo como aquel que reciba de la agricultura al menos el 25 por ciento de sus ingresos, además de la creación de la Región del Sureste, que recoja las necesidades derivadas del secano que sufrimos. A ello sumará la defensa de la ganadería con baja o nula tierra asociada y la creación de un ecoesquema que incluya la singularidad del sureste español, con apoyo económico a las medidas que permitan a agricultores y ganaderos hacer frente al avance de la desertificación.

En ningún caso podía admitir el Gobierno regional un mal acuerdo, ya que supondría un drama para miles de familias que viven de la agricultura y la ganadería. Es lamentable que los socialistas murcianos hayan ensalzado la propuesta que pretendía imponer el Ministerio, solo por seguir a pies juntillas las directrices que dictan desde la Moncloa.

Si el PSOE se hubiera sentado una sola vez con los agricultores y ganaderos, comprobaría la importancia que tiene para miles de familias incorporar las demandas del sector al acuerdo de la PAC, pero ni siquiera son capaces de defenderlos de los ataques de sus ministros.

Aunque qué podíamos esperar de un PSOE que en la Región de Murcia se pone de perfil ante la tropelía que Sánchez pretende perpetrar con el Trasvase Tajo-Segura. Desde luego, ni que defienda al agricultor que se mancha los pies en la tierra, ni tampoco al ganadero, olvidado y maltratado por el Gobierno de Sánchez, como demuestra la desafortunada campaña del ministro Garzón, que hace tiempo que debería haber sido cesado, además de por incompetente, por su nociva irresponsabilidad.

Afortunadamente, la mayoría de los consejeros autonómicos han respaldado la propuesta de la Región de Murcia de no votar la impresentable propuesta del Gobierno de Sánchez y continuar con las negociaciones, a las que el Gobierno regional llevará la voz de los agricultores y ganaderos y seguirá peleando para ver reflejadas en el acuerdo sus reivindicaciones.  Emplazamos al ministro Planas a avanzar en esta tarea con seriedad, transparencia, consenso y concreción, para dar respuesta a las demandas del sector agrario.