DESPUÉS DE MÉXICO

MAGDALENA GARCÍA/@garciafdez
magdalenagarciafdez.blogspot.com

“Quizás sea esta lluvia desafinada o las montañas escondidas tras las densas nubes.

Me empapé… Me empapé de lluvia y sentí frío.
Me resulta tan difícil no poder tomar un teléfono para poder llamarte y que me cuentes cómo estás pasando la tarde…

DESPUÉS DE MÉXICO

MAGDALENA GARCÍA/@garciafdez
magdalenagarciafdez.blogspot.com

“Quizás sea esta lluvia desafinada o las montañas escondidas tras las densas nubes.
Me empapé… Me empapé de lluvia y sentí frío.
Me resulta tan difícil no poder tomar un teléfono para poder llamarte y que me cuentes cómo estás pasando la tarde…
Poemas de domingo...Me gusta el silencio. Me gusta este silencio. Pero prefiero el silencio de tu mirada, de tus manos, de tus brazos y tus piernas.
Quizás me enamoré y desenamoré en instantes… Ahora me voy volviendo a enamorar (o no). Ahora que no estás, ahora que no me roza tu cabello, ahora que no percibo tu sonrisa. Aunque te confieso que puedo verla con tan solo pensarte. Es ahora, cuando no te tengo conmigo, cuando me doy cuenta de que quizás me sobre toda esta gente.
Tenerte aunque solo sea durante unos segundos me hace sentir una ligera felicidad en el estómago… Esa que a veces te empeñas en apagar sin darte cuenta de que esa sensación solo me pertenece a mí, y que ni siquiera tú deberías intentar disminuirla.
Lo fácil hubiera sido huir de todo esto… Pero ¿por qué huir de algo que me inspira?
Sin que estés aquí, te susurro con la esperanza de que el viento te lleve algo que te haga emocionarte, nomas. No me esfuerzo en quererte.
Yo me recreo en mis sueños (se cumplan o no) donde aparezco pintando las paredes de mi casa, cerquita del mar, en algún ático de alguna ciudad grande donde se pueda ver a la gente pasar pero no escuches sus voces.
Mientras la brisa imaginaria me traspasa en este preciso momento en que abro las ventanas de la casa y te asomas por ella, respirando profundo la brisa del mar, o la contaminación del ruido (somos muy diversos… y aunque nada tenga que ver una respiración con otra ambas pueden ser inspiradoras), y te abrazo por tu espalda como si nunca me hubiera ido, para no pensar en más nada, solo en nuestra tranquilidad.
Escucha un instante la melodía del mar, de la brisa que silva al pasar entre la ventana medio abierta. Escucha cada nota, cada compás armónico de nuestros pies caminando por la orilla de la playa, donde las olas rompen creando su propia obra maestra. Escucha la música, y el camino de vivir será mucho más fácil…”.
Todo entre comillas, porque estas letras llegarán a ella por mera casualidad. Nunca le haré llegar este poema.
Dejaré que formen parte de mi como algo tan hermoso… Sin suponer nada.
“Vida/Muerte/Vida”. Esas que te enseñan la gente especial. Estoy en la Vida. Mejor aún, estoy en la vida viviendo, disfrutando, amando, llorando, riendo, viajando.
Seguiré inspirándome en ella, hasta que esto se apague.
“Porque se apagará, Mi Amor, si no hay una retroalimentación. Y el amor se transformará en recuerdos, y seguiré amando de otra forma aun cuando ya no seas “joven y bella” como tú me decías.”
Todos tenemos una musa que pueden o no cambiar en tiempos. Hoy es a mi musa, MMP, mujer bella, fuerte, desconocida. Mujer, en definitiva.