Begoña Gozalbes.

Un 17 de marzo de 2014 José Carlos Gozalbes, alias “Pipa” Gozalbes, escribía lo siguiente…

“El fútbol ya no se practica en las calles y plazas de mi pueblo. Ahora solo se hace en el club o escuela de fútbol y en la PlayStation.

Yo soy del ochenta, esa generación que creció entre parques, bancales, descampados, asfalto y cocheras. Soy de la quinta que llegaba tarde a casa con las rodillas sangrando y que al día siguiente su madre le bordaba un parche con la estampa Mazinguer Zeta. Soy del Tango, el Etrusco y el Questra. Soy de los que soñaban con ser Oliver o Benji”.

Y así, con ese espíritu de quien ha aprendido a jugar al fútbol con ilusión, que ha intuido el bote del balón y se ha adaptado a la superficie, al mismo tiempo, que debía de estar atento a que el dueño de la tienda no le quitara el balón, nació el mejor proyecto deportivo de la comarca del Noroeste y Río Mula, en la cabeza de quien fue solo un niño que soñó con hacer de su pasión, su legado.

No fue un proyecto idílico, fácil y confiable, donde todo aquel al que se le presentaba, apoyaba sin dudar. Los comienzos, allá por 2007, fueron realmente duros y su soledad, aún lo fue más.

Pipa Gozalbes, sabía que el futbol base podía cambiar esta sociedad de la inmediatez por un espacio de aprendizaje y valores. Y sabía que podía hacerlo asociándolo con la pasión y la inocencia de un niño que únicamente quiere jugar al futbol. Por ello, esa soledad fue intensa a la vez que desoladora y más cuando el proyecto deportivo llevaba cuatro años, recogiendo sus frutos y ni la Federación de Fútbol de la Región de Murcia y ningún concejal de deportes de la comarca apoyaba abiertamente un proyecto que, gracias a la constancia, perseverancia y sobre todo fe de quien creía en el proyecto, salió adelante.

 

Esto no es un alegato de reivindicación, es de determinación, creencia y empuje, pues gracias a cada uno de los coordinadores, entrenadores y los más de cuatro mil quinientos, niños y niñas, que durante 15 años han pasado por el NRM junto a sus familias, así como a los patrocinadores y empresarios que han ayudado de forma desinteresada en muchas ocasiones, hoy seguimos diciendo sí a un sueño.

Su padre, su madre y hermana, junto a su mujer y su amigo del alma no han querido que ese esfuerzo y esa ilusión desapareciera con su ausencia. Porque las cosas buenas, que aportan valor, no pueden desvanecerse porque la vida sea caprichosa con el destino de uno y como dice Alenda, quien recoge el testigo de la dirección deportiva del NRM “es la mejor idea socio-deportiva que ha existido en la Comarca del Noroeste y Río Mula. Es la unión de muchas cosas y sobre todo es una aportación a la sociedad de un calado que no alcanzamos a observar sin la perspectiva de las décadas”.

Su mujer, Mª José García, asume la presidencia de un proyecto que nació con la idea de que todos los niños del Noroeste tengan las oportunidades de ser visionados por mucha gente y ayudarlos a llegar lo más lejos posible. “Es el mejor regalo que podemos tener para seguir recordándolo y conseguir lo que él quería”.

Y una servidora, que asume la comunicación y tesorería del NRM y fiel a su hermano, no puede dejar caer lo que tantas y tantas horas de conversaciones nos ha llevado la vida. Porque quien cambia gritos al árbitro, por apoyo a su hijo, quien aprende a gestionar sueños frustrados por respeto y quien pone por delante, “Vivir el futbol con pasión, alejado de cualquier influencia tóxica, donde la nobleza, bondad y corazón sean los protagonistas, habrá entendido el futbol en estado puro. Y es por esta razón por la que sacrificamos todo, para estar con ellos, con los más pequeños. Y mientras duren estas emociones, ahí estaremos”. By @pipagozalbes #FútbolBase @NoroesteRioMula no puede caer en saco.

Pipa Gozalbes, tu legado, continúa. Nos vamos a la Levante Cup.