PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

Se nos va otro de los grandes, el que nunca tocó la guitarra, sino que la acarició y le sacó el máximo y más sensible rendimiento. Nació como Manuel Muñoz Alcón (21-11-1943, Sanlúcar de Barrameda-Cádiz/27-08-2022, Jerez de la Frontera-Cádiz), conocido, artísticamente, como Manolo Sanlúcar, músico, compositor, guitarrista y divulgador del flamenco. Ha quedado unido a la dimensión de otros “grandes” como Paco de Lucía, Vicente amigo, Tomatito, Gerardo Núñez, Serranito o José Antonio Rodríguez. Conductor de todos los maestros que han contribuído a la evolución de la guitarra flamenca durante la segunda mitad del pasado siglo XX. Le tocó nacer en un ambiente deliciosamente flamenco, quizás porque también su padre era un tremendo aficionado, proporcionándole a su hijo los mejores maestros para que se doctorara en la guitarra y que, hasta sus últimos días, considerara como “un tipo de enseñanza seria y rigurosa que aún, hoy, me sirve como ejemplo a seguir”. Sus hermanos siguieron idéntica vocación, viniendo a ser Isidro quien se convirtiera en gran intérprete y no menos valorado compositor.

14 años y 50 pesetas.- Se relacionó con los mejores artistas del flamenco. Todos querían ser acompañados por el mago de Sanlúcar. Ahí, estuvieron interesándose por la evolución de aquel chaval, maestros como Pepe Pinto, Pastora Pavón y otros muchos, integrándose, incluso, en la compañía de Pepe Marchena, sin haber cumplido 14 años y con un salario de 50 pesetas, momento en el que, al “niño”, todavía le llamaban “Manolito el de Sanlúcar”. Una vida colmada de penurias que, al final, se tornaron éxito en todos los casos, pisando escenarios de recintos de poco calado que se llenaban ante carteles como los que ofrecían los artistas mencionados. Sin embargo, con La Paquera de Jerez ya inició gira por los mejores teatros nacionales. En 1972, se estrena en Italia con la que fue su primera salida profesional al extranjero, donde tanto le han querido: EE.UU., Canadá, Japón, Alemania, Francia y otros muchos países.

Rocío Jurado y El Lebrijano.- El campanazo nacional llegó en 1976 con un sonado éxito en el madrileño “Teatro Real”. A partir de ahí, éxitos imparables. Varios “trablaos” flamencos y recintos selectos le abrieron sus puertas, al lado, siempre, de figuras de tronío. Muchos triunfos discográficos de Sanlúcar, pero nada ha superado su “Caballo negro”, de 1974, sin apartar los muchos temas que han jalonado, favorablemente, la vida artística del andaluz. “Fantasía para guitarra y orquesta”, disco lanzado en 1978, ofrecía los sonidos de un magnífico concierto para guitarra y orquesta que dejaba lucir distinguidas obras del fallecido, en consonancia con su vocación compositora. Luego fue “Ópera flamenca”, bajo el título de “Ven y sígueme”, donde se incluyen temas de Rocío Jurado y El Lebrijano, dando paso, en 1984, a un renovado concierto para guitarra y orquesta: “Trebujena”.

Luto oficial.- “Testamento Andaluz” (1985) fue un encargo del gobierno autonómico de Andalucía. Ese mismo año, estrenó, en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, su versión del drama “Medea”, representado por el “Ballet Nacional de España”, llevado, luego, a toda Europa. Nuevos discos, encargos de Carlos Saura para la película “Sevillanas”, su poema sinfónico “Aljibe” y un cúmulo interminable de trabajos llenan la brillante carrera artística de Manolo Sanlúcar, para el que nos falta espacio, cómo no, para completar su vida, su sólida trayectoria y su carrera de éxitos, así como los múltiples lanzamientos que respaldan su discografía. El maestro que llevó al flamenco al número 1 musical, ha fallecido a los 78 años. Sanlúcar de Barrameda ha decretado tres días de luto oficial. Descanse en paz. Buenos días.