MICAELA FERNÁNDEZ

Pepa Susarte dejaba esta temporada la Región de Murcia para unirse a las filas del AD Alcorcón FSF.

La muleña sigue formando parte de las convocatorias de la Selección Española de Fútbol Sala.

PEste año has salido fuera de la Región, ¿cómo ha sido la temporada?

R Ha sido un año muy complicado pero, a la vez, está siendo una gran experiencia a nivel personal y deportivo. Me siendo muy arropada y querida en el club y con las jugadoras.

PLa decisión de salir de Murcia fue muy meditada, después de un año, ¿crees que ha sido la decisión acertada?

RSí, aunque haya sido un año complicado no cambiaría para nada mi experiencia vivida aquí y a la gente que he conocido.

PAdemás del Alcorcón, siguen contando contigo para la Selección Española, ¿qué supone para tí?

RAhora mismo sólo me centro en recuperarme de la lesión que he sufrido y volver lo mejor posible a la temporada que viene. Evidentemente, ojalá en un futuro llegue de nuevo la oportunidad.

P ¿Cómo se presenta la próxima temporada?

RMi mente está pensando en recuperarme de esto y seguir disfrutando de lo que más me gusta.

P Mula cuenta en estos momentos con un destacado equipo de fútbol sala femenino, tu equipo el PDM fue pionero en Mula en este deporte y acabó perdiéndose, ¿cómo ves la situación en este momento?

RAhora mismo con todo lo del Covid no sé si están compitiendo o algo, pero sí recuerdo que había buen equipo. Espero que sigan jugando y no se pierda. Respecto al PDM Mula, no sé si volverá en un futuro.

P ¿Tienes oportunidad de seguir reuniéndote con algunas de las compañeras de aquel equipo?

RPerdimos un poco el contacto pero el cruzarme con ellas en alguna ocasión siempre me hace ilusión porque recuerdo aquellos momentos vividos. Con Noelia Montoro cuando coincidimos en la Selección, además de que somos del mismo pueblo, el hecho de estar viviendo juntas algo así es increíble.

P Con el PDM juntas también lograsteis el subcampeonato de España…

RFueron días que siempre recordaré porque en el grupo nos reíamos mucho, éramos una piña y disfrutábamos jugando, ganar era secundario, pero ir ganando los partidos y ver nuestras caras de ilusión era lo mejor de todo. Y, por supuesto, la afición que teníamos, los padres y madres que fueron a vernos disfrutaban mucho con nosotras ojalá volver a esos momentos.