ANA MARÍA VACAS

Pedro Gómez nace en Calasparra (Murcia) en 1982, en una familia donde escuchar música clásica era una costumbre diaria; pero escucharla como muy poca gente lo hace, tranquila y conscientemente, sin interferir en su concepción limpia y sincera. En esos momentos de intimidad ya se presagiaba su destino, su enorme interés por analizar las notas, prestando mucha atención a cada uno de los sonidos que apreciaba, además de una enorme admiración por cada una de las obras o creaciones genuinas del compositor.

No existía en su familia ningún músico profesional, sí amateur, ya que su padre tocaba la guitarra. Pero si ese germen por la música en su entorno, le sirvió de estímulo para comenzar a querer involucrarse en este hermoso mundo. Comienza sus estudios musicales en la Escuela de Música de Calasparra con José Vélez, director de la Banda de Música, el cual fue su primer profesor y en realidad el que le propuso tocar la Trompa; por consejo de su profesor casi paralelamente inicia sus estudios de piano durante seis años en el Conservatorio de Música de Caravaca, con Rosa María Cantó Sánchez, profesora de lenguaje musical y piano. Continua posteriormente en el Conservatorio Profesional de Música de Murcia, donde obtiene en 1999 el primer premio en el “1º Concurso de Jóvenes Pianistas”. En 2010, después de terminar sus estudios de Ingenieria de Telecomunicaciones, se plantea continuar con la música e inicia sus pruebas en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, donde realiza sus estudios Superiores de Composición con la catedrática Teresa Catalán. Ha recibido clases de compositores importantes como Alberto Posadas, Benet Casablancas, Ramón Lazkano o Georg Friedrich Haas, entre otros. En 2012 se presenta al “I Concurso FIDAH para Jóvenes Compositores” consiguiendo el segundo premio por su obra para piano “Itaca”.

Pedro entiende que el buen músico debe tener  conciencia de la música global; un buen pianista no debe saber tocar sólo el piano, debe ser consciente de lo que esta sucediendo en la música en ese momento, a nivel analítico y compositivo, (cadencias, contrapunto), tiene que saber qué pasa con el sonido en los diferentes registros, por ello es tan importante el estudio de distintos compositores y  estilos, pero sobre todo tener   una importante base de conocimientos del análisis  y armonía. Cree en la creatividad y en la evolución musical comprometida con el tiempo en que vivimos.

Compaginar el trabajo de Ingeniero de Telecomunicaciones, con la exigencia de la composición, le hace vislumbrar un recurso tremendamente creativo en sus obras; han hecho que sus innovadoras ideas en composición estén basadas en la realización del uso de conceptos y modelos fisicomatemáticos, que utiliza para articular nuevas estructuras musicales y nuevos mecanismos de trabajo del material sonoro. Organizar el sonido y la temporalidad de la obra en función de esos modelos y huir de toda la sistematización establecida, buscando conceptos de teorías vigentes en otros ámbitos para después poder aplicarlas a la música; teoría discursiva distinta a lo que se ha hecho en el pasado, en el que se podemos encontrar su sello propio, reconocible.

Pedro siempre ha sido un amante de la interpretación en el piano, y la idea de crear algo nuevo que nunca se ha escuchado, que no ha existido antes, convirtiéndolo en realidad, es un aliciente muy atractivo; esta confluencia sólo puede darla la composición. Componer una obra nueva es muy difícil, intentar darle un estilo personal con las distintas influencias del tiempo que uno vive, las vivencias adquiridas, la música que ha estudiado y escuchado, y múltiples factores ocasionales que determinan sin ninguna duda este trabajo. Con sus composiciones no intenta cambiar la Historia o redescubrir la música, intenta darle su impronta personal, lo que cree que tiene que hacer en el tiempo que le ha tocado vivir. Los condicionales sociales, estéticas y culturales de este tiempo, influyen mucho en la concepción de la música, por ello él no compone en el sistema tonal porque considera que es un lenguaje del siglo XIX y anteriores, para él personalmente no tiene sentido, por lo tanto, su visión adquiere coherencia con el trabajo que está realizando.

Es miembro fundador del colectivo M14 Creación Contemporánea, un grupo de jóvenes compositores que pretende desarrollar nuevas estrategias para llevar la música de nueva creación a nuevos espacios y nuevas audiencias. El problema que encuentran estas nuevas composiciones es que el oyente compara lo no comparable; la música tonal, es aquella que deja de ser abstracta para convertirse en realista. El oído de la persona está totalmente acostumbrado a esa melodía reconocible, con unas cadencias determinadas, utilizadas desde muchos años, incluso siglos anteriores. Educar a esta música actual no tonal, es difícil y defenderla de una valentía considerable. Ni hay muchos músicos pidiendo esas composiciones, ni le van a dedicar tiempo a analizarla e intentar comprenderla en su totalidad, por lo tanto, el intérprete es un medio imprescindible para que el espectador entienda la obra y disfrute de ella; el compositor necesita de ese vehículo para expresarse.

Pedro al no tener presiones, dedica todo su esmero y compromiso en realizar sus composiciones afines, que reflejen una trayectoria creativa in crescendo, en la que se vea totalmente reflejado y consciente de que represente su verdad. Entiende que sus composiciones necesitan de un escenario propio donde expresarse de una manera libre, incluso interactuando con el público, y si es necesario explicando de antemano lo que el compositor quiere mostrar. Hay que facilitar y acostumbrar a que el oyente también cambie su registro sonoro y descubra nuevos caminos dentro de la composición contemporánea. Sus obras han sido estrenadas en las ciudades como Madrid, Valencia, Pamplona; Radziejowice (Polonia), Londres y Nueva York, donde en junio de 2015 el flautista de vanguardia Julián Elvira interpretó la pieza “End of certainties”, para flauta prónomo y electrónica. «Time Asymmetry of Entropy». Cuarteto de cuerda compuesto a partir de la 2ª Ley de la Termodinámica y de la definición de entropía. “Alarido, atrapada en una noche sin fin”. Para flauta, clarinete, violín, chelo y piano. Estreno absoluto en Madrid. Rubik Ensemble.  “Tiempo”. Para chelo sólo. Estreno absoluto en Pamplona. Chelo: Lagoba Fanlo. Actualmente está realizando un Máster en nuevas Tecnologías en la Composición.

Como músico, desde 1993 es miembro de la Asociación Banda de Música de Calasparra, habiendo tocado también en la Banda de Música de la Universidad Politécnica de Valencia; en la banda de Música de la Federación de Bandas de Música de la Región de Murcia y en la Orquesta de la Universidat Rovira i Virgili en Tarragona.

Impresionada por la labor importantísima que esta realizando Pedro dentro de la evolución musical, con su compromiso para ser fiel a sus principios y con su agradable carácter que hace fácil la buena conversación. Un lujo que participes en este proyecto.