JAIME PARRA

Este jueves 1 de diciembre se presenta en el salón de plenos del Ayuntamiento de Bullas a las 20:00 horas el libro de Pascual Fernández Espín ‘El grito de las caracolas’.

¿Qué nos vamos a encontrar en “El grito de las caracolas?

En el Grito de las Caracolas creo haber conseguido un crisol de sensaciones que toca varias fibras emotivas; la situación social de aquellos momentos, tiempos de postguerra, la felicidad o la tragedia vivida por una familia de huertanos murcianos, las pasiones más encendidas o más bajas a la que pueden llegar las personas y la construcción de la gran obra del pantano del Cenajo, donde según unos, hubo más sombras que luces, y según otros se logró reducir la propia acción destructora de la Naturaleza, como era las grandes riadas que secularmente arrasaban la parte baja de la Región murciana, para convertir la tragedia en vida; en riqueza para la Región Murciana.

¿Qué hay de realidad y qué de ficción en esta obra?

Porcentualmente creo que se podría situar al cincuenta por ciento, puesto que arranca de una historia real que llegó a mí sobre una trágica riada que arrasó a la familia de un huertano, sobreviviendo al desastre el cabeza de familia y uno de sus hijos. La historia, según mi criterio tenía garra, fuerza. Hasta ahí la parte real, luego  viene la parte que algunos llaman “trabajo de musas” y otros ficción. Lo cierto es que en esta historia real novelada creo haberla convertido en un emocionante thriller repleto de emoción, de aventuras y misterio donde el lector o lectora, que al final es quien tiene la última palabra,una vez introducido entre las páginas de El Grito de las Caracolas le será muy fácil olvidarse de todo el ruido exterior.

¿Cómo ha sido el proceso de documentación?

La verdad que más largo del que pensé cuando comencé a escribirla.  Después de haber escuchado algunas versiones oscuras sobre la construcción de la presa del Cenajo, hasta el punto que llamó la atención  de un programa televisivo que hablaba de trabajos forzados y esclavos del Franquismo. El tema me parecía idóneo para adaptar a la historia que estaba escribiendo, por lo que  me propuse averiguar todo lo que pudiera venir bien a la obra en los Archivos de la Confederación Hidrográfica del Segura, Archivos Regional de Murcia, Archivos de la Junta de hacendados, indagaciones con los archiveros/as de Moratalla, Hellín; cuartel de la guardia civil de Moratalla, Cehegín, Caravaca, Calasparra, Dirección General de la Guardia Civil de Madrid, Dirección General Penitenciaria, y la documentación más valiosa, los testimonios de algunas personas que estuvieron allí. Luego el proceso de recopilación de documentación puede resumirse en que ha sido muy largo y laborioso.

Su anterior obra también se desarrolla en la postguerra española, ¿qué le atrae de este periodo?

Me atrae esta época de España porque  el periodo comprendido entre la guerra civil española y la postguerra, para cualquier escritor contiene una enorme fuente de riqueza literaria. Hay tantas historias por contar, hay  tanto detalle por describir, que si para los americanos su lejano Oeste, con sus western por medio, o su Segunda Guerra Mundial es su referente literario o cinematográfico, como digo, para nosotros los españoles, esa fatídica época de la guerra y postguerra es riquísima en detalles literarios, tiene tanto por sacar a la luz que si todo escritor, músico, artista en general, necesitar el sustento social, el apoyo de  tu público, también necesita una  fuente donde poder calmar tu sed artística.