JAIME PARRA

El escritor Pascual Fernández Espín participó en el I Congreso internacional de Tallas Religiosas, celebrado en Crevillente, con una ponencia sobre el Nazareno de Bullas que desapareció en tiempo de guerra y ha aparecido en un convento de Murcia setenta años después.

Talla y ropa del Nazareno de Bullas en 1903

¿De dónde viene su interés por el tema?

En la primera década del presente siglo andaba recopilando datos para un libro de Historia Contemporánea en España, que luego aparecía con el título de “Testimonios de una Tragedia, Guerra Civil Española” (2007) cuando me encontré con una documentación procedente de lo que parecía ser otra tragedia derivada de la contienda nacional: la destrucción o desaparición del patrimonio artístico religioso en casi todo el territorio nacional. En el pueblo de Bullas, en lo relacionado como destruido o desaparecido se encontraba la talla de Jesús del Gran Poder, popularmente conocida entre la feligresía búllense como, “El Nazareno”. Una talla realizada en madera policromada en 1963, atribuida a la magia escultórica de Nicolás de Bussy. Uno de los mejores escultores del arte religioso del momento en el mundo. (1640-1706)

Años más tarde, en otro trabajo (inédito) sobre la historia de Bullas, al que titule: Bullas, Entre las Brumas de la Historia, nuevamente me crucé con el nombre de nuestro Nazareno. Motivo por el cual, como búllense y aficionado a la historia, comencé a interesarme personalmente por la historia de la talla desde el mismo momento de su llegada a Bullas, 1694  hasta su desaparición, 1936.

  Comparativa entre fotos del Nazareno de Bullas, izquierda, con foto actual del Nazareno de las MM Capuchinas. Evidenciándose que se trata de la misma talla. La foto de la izquierda procede de un cliché fotográfico realizado en el año 1903 en Bullas. (Arch. B. Amor) Fotografía de la derecha a la actualidad.


Comparativa entre fotos del Nazareno de Bullas, izquierda, con foto actual del Nazareno de las MM Capuchinas. Evidenciándose que se trata de la misma talla. La foto de la izquierda procede de un cliché fotográfico realizado en el año 1903 en Bullas. (Arch. B. Amor) Fotografía de la derecha a la actualidad

¿Qué aportaciones novedosas ha hecho sobre el tema?

 En el año 2003 en una exposición que se llegó hacer en Murcia sobre Nicolás de Bussy, la comisaria de la exposición, doña María del Carmen Sánchez-Rojas Fenoll, en el catalogo descriptivo de una de las tallas expuestas, en concreto del  Nazareno, apuntaba que, dicha talla, aun procediendo del convento Capuchino de Murcia, había un rumrum en ciertos foros universitario murcianos que situaban su procedencia en la localidad de Bullas. Tomando en consideración estos apuntes comencé una investigación minuciosa y larga que me llevó prácticamente tres años entre anaqueles y archivos, tanto locales, regionales como nacionales. El grueso de las investigaciones comenzaron desde que la talla llegó a Bullas procedente de la Junta de Temporalidades que se formo tras la expulsión de los Jesuitas de Murcia, continuando en el momento de su desaparición de Bullas, el ingreso de la talla en el Depósito el Museo de Arte de Murcia por parte del Frente Popular, la foto ficha del mismo levantada por  Servicio de Recuperación y Defensa del Patrimonio Artístico Nacional de Murcia, su permanencia en el museo, la salida clandestina no oficial de la talla del museo, La presunta persona implicada en ello hasta llegar a poder de las monjas Capuchinas de Murcia. En el proceso de la investigación se realizaron varias entrevistas de trabajo para conocer la opinión de las personas presuntamente relacionadas en la investigación, entre ellas las propias hermanas Capuchinas. Prácticamente todos los expertos en tallas de arte barroco de Murcia entrevistados, a la vista de las fotos que se conservan de Bullas, las últimas de 1928, comparadas con el Nazareno actual dejan  pocas dudas para el error, sobre todo, en base a las arrugas marcadas en la frente, junto al entrecejo, hay formadas dos hendiduras asimétricas y exclusivas, muy en línea con la escuela de Bussy. Las arrugas del entrecejo, idénticas en sus líneas incisas, de arriba abajo y de menos a más, son de igual profundidad y longitud en ambas fotos. Las gotas de sangre en el rostro, el vacío de los orificios nasales, en su profundidad visible, inclinación oblicua y forma geométrica y otros detalles técnicos dan por seguro que la talla del Nazareno que actualmente se encuentra en el Convento de las Revendas Madres Capuchinas de Murcia coincide milimétricamente y en todos los detalles técnicos de construcción con la desaparecida en 1936 de Bullas.

Sobre la pregunta de qué datos novedosos se aportan sobre el tema que no hayan salido antes, puede decirse que toda una serie de datos documentados, de fechas, situaciones, entrevistas y personajes hasta el momento inéditos al gran público. Informe que fue expuesto como Ponencia sobre el Nazareno de Bullas en el II Congreso Internacional sobre Tallas Religiosas celebrado en Crevillente (Alicante) el 2018. La expectación fue bastante considerable incluso para ponentes de fuera de nuestras fronteras.

¿En qué estado se encuentra?

La respuesta es tajante. En perfecto estado. Es de agradecer el celo en su conservación puesto por las hermanas Capuchinas de Murcia. Desde el mismo momento en que la talla llegó a su poder, presuntamente de manos de don José Crisando López Jiménez, médico del convento, la talla ha gozado de un trato y conservación excelente, habiendo sido repolicronada al menos en tres ocasiones.

Sobre 1951-1955 se presume que fueron las fechas de la llegada del Nazareno a poder de las Capuchinas. Encargando su restauración y la confección de unas manos, pies y devanaderas a don Antonio García Mengual. 1994 Nueva restauración del Nazareo, esta vez en los estudios de la Comunidad Autónoma, por don Manuel Mateo Cuenca. El 28 de Julio de 2009, se concluyó la restauración de la imagen de Jesús del Gran Poder, por la empresa Azoarte, dirigida por María Loreto López Martínez.

¿Tiene el Nazareno valor artístico aparte de histórico?

 Sin lugar a dudas. Cualquier talla de Nicolás de Bussy en el mercado especializado internacional tiene un valor artístico incalculable. En el propio catálogo de la exposición antes mencionada, la Comisaria científica de la exposición, la profesora  Mª Carmen Sánchez-Rojas Fenoll, catalogaba a la imagen del Nazareno como de «una imagen de altísima calidad de talla y de una expresiva belleza»,

 ¿Podría volver a Bullas?

 Al final nada en la vida es imposible si hay voluntad de diálogo y negociación en las partes. En otro orden de valores más extremo también existen foros oficiales que dictan resoluciones y sentencias más o menos justas, La Justicia, pero hay que reconocer que en los últimos setenta y cinco años que han transcurrido desde que la talla desapareció de Bullas han sucedido bastantes hechos reseñables que vienen a dificultar su regreso a la villa búllense.

Recopilemos algunos datos aclaratorios: En base a la talla del Nazareno, reabautizado por la Hermandad murciana como El Cristo del Gran Poder; popularmente conocido en los ámbitos capitalinos por el popular nombre del Cristo de los Toreros

En el año 1985 se fundó la Hermandad Jesús del Gran Poder, teniendo como icono principal al Nazareno de Bullas. Hoy día la hermandad goza de un gran fervor y prestigio popular  entre miles y miles de feligreses murcianos, algunos de ellos de gran influencia y peso, tanto en el orden religioso como social y económico.

Sin embargo a nivel personal creo sería posible poder entrar en negociaciones las personas representativas de los intereses bullenses: cofradías, en particular “los Moraos”, ayuntamiento y otros personalidades locales con la Hermanas Capuchinas, incluso con la propia Hermandad del Cristo del Gran Poder murciana, para que ambas partes, o a tres bandas, hubiese un hermanamiento y todo el mundo cediesen en sus intereses, y si bien la talla del Nazareno continuase permaneciendo tras los muros conventuales de las Capuchinas, con la finalidad de no desmontar nada de lo construido, negociar con éstas el que hubiese un reconocimiento de los orígenes de la talla en liza, además de la posibilidad de que en fechas significativas, con todas las garantías posibles, tanto técnicas como jurídicas, en ciertas onomásticas, Semana Santa, fechas  icónicas, etc., fuese cedida al pueblo de Bullas para que pudiera ser ser procesionada por sus calles.