Pancho Varona y la Banda del Pirata Cojo recala en el Auditorio Cine Rosales de Calasparra hoy 15 de Julio dentro de “la gira sabinera” que sirve de carta de presentación de la nueva formación, integrada por tres grandes músicos que han trabajado con lo mejor de la industria musical de España.

Con ellos se inaugura el Cuervarrozk 2022.

El grupo lo lidera Pancho Varona, quien empezó su carrera junto a Joaquín Sabina y con quien ha compuesto más de un centenar de canciones tan emblemáticas como “La del pirata cojo”, “Peces de ciudad” o “Pacto entre caballeros”, entre otras muchas.

Acompañado para la ocasión por Osvi Grecco, guitarrista que ha trabajado en conciertos y en grabaciones con los músicos más destacados del país como Miguel Ríos, Ariel Rot, Rosendo, Pedro Guerra o Coque Malla. La tercera pata de la banda corresponde a Toni Jurado, quien ha compartido escenario con nombres tan significativos en el ámbito musical como, Antonio Vega, Loquillo, Leiva, M-Clan o Diana Navarro.

¿Una gira que está sirviendo de presentación de esta nueva formación?

Tenía muchas ganas de dar un golpe de timón en cuanto a los arreglos de las canciones, y empezar a escuchar los temas que tanto tiempo llevo tocando y cantando pero sonando de otra forma. Me apetecía hacer un trío eléctrico (guitarra, batería y bajo), porque la verdad verdadera del rock está en los tríos. Me lié la manta a la cabeza, pillé a dos genios llamados Toni Jurado y Osvi Grecco, y les propuse arreglar esas canciones que tanto tiempo estamos tocando

¿Cómo decides juntarte con Osvi y Toni, que también tienen muchos kilómetros a sus espaldas?

Se lo propuse por si les apetecía, pensando que me iban a decir que no. Ellos han trabajado siempre con Víctor Manuel y Ana Belén, con Kiko Veneno, Ariel Rot y otros muchos. Son músicos de primera categoría, pero también son amigos y eso ha provocado que nos juntáramos. La verdad es que salió bien la petición.

¿Qué habéis preparado para Calasparra?

Tenemos un repertorio básico de fuegos artificiales. Canciones Sabineras muy conocidas por todo el mundo. Tenemos preparado un concierto calentito con grandes éxitos y mucha ilusión. Llevamos 15 o 20 conciertos con el grupo y vamos con mucha ilusión, deseando de llegar a Calasparra y tocar para todo ese público.

Más de un centenar de canciones que podemos decir que ya son patrimonio de todos. ¿No da un poco de vértigo?

De la humanidad (entre risas). Da mucho vértigo, porque yo no pretendía ser músico ni compositor. Pretendía ser funcionario del Estado, y para eso estaba preparando la oposición cuando llegó Joaquín Sabina y me dijo «déjalo todo y vente conmigo». Cuarenta años después da vértigo porque nunca fue mi idea de vida lo que me está pasando en los últimos cuarenta años. Todavía me sigo asombrando y me sigue produciendo vértigo la vida que llevo de conciertos, de gente, de cariño, de canciones y de viajes. Soy el tipo más afortunado del planeta.

Detrás de cada canción, para la gente que la escucha hay una historia. En muchos casos historias de vida.

A mí me llegan historias maravillosas por redes o por mail. Uno me cuenta, «esta canción se la cantamos a una amiga el día de su entierro». Otro me dice, «ésta la bailécon mi mujer el día de nuestra boda». U otro que «no me suicidé esta noche escuchando Más de cien mentiras». Para cada persona es una historia especial, y es muy emocionante saber que la música produce esas cosas. Yo, que soy un tipo muy sensiblero y lloro con facilidad, leo esas cosas y me emociono muchísimo. Las historias que hay detrás de cada persona en cada canción.

Siempre me gusta preguntar por ese sitio que uno cuando regresa, suspira y dice “estoy en casa”.

Para mí la casa la pone el público. Es cierto que hay lugares físicos donde uno ha sido feliz especialmente. Hay uno mítico, que es el Gran Rex de Buenos Aires, donde me han pasado tantas cosas, o el Auditorio de México, así como tantos sitios aquí en España. Hay lugares que están en la memoria. Alguien decía que uno es de donde deja su sombrero. Realmente soy feliz en cada casa donde invitan a tocar. Para mí es un honor que me inviten a Calasparra a dar un concierto, ésta será también mi casa a partir de ahora, por lo que voy juntando casitas por todo el mundo.

¿Cómo has vivido la manera de consumir música, de pasar de la compra de cd, discos a la era digital?

Es muy raro. Era feliz comprando mis discos. Un comprador voraz de discos, que luego fue un comprador voraz de cds cuando era músico y podía permitirme el lujo de comprarlos. Y de repente ahora me he encontrado con una herramienta llamada Spotify que me permite tener todos los discos del mundo en mis oídos. Eso sí que es vértigo. Poder elegir cada día que música escucho. Esta mañana me he puesto un disco en directo de Jimi Hendrix. Según hablo contigo estoy viendo una pared llena de cd, esos discos llevo sin ponerlos años. Me pongo mucho la música que me recomiendan en redes sociales. Es una locura absoluta, está todo a tu alcance.

El pasado 1 de mayo cumplías 40 años junto a Sabina, aunque sé que no sois de este tipo de celebraciones, ¿cómo es sumergirse en el mundo sabinero?

He pasado más tiempo de mi vida con Joaquín Sabina que sin él. Llegué a su vida cuando tenía 25 años, ahora he cumplido 65 y todavía estoy en su vida. Es la familia, es el hermano mayor o a veces el hermano pequeño. Es de todo menos el cuñado. Es maravilloso, generoso y un tipo espectacular.

Y ya por último, ¿dónde continúa la gira y que planes tienes en mente?

Los siguientes conciertos serán en Toledo, Málaga, Guadalajara y por suerte tenemos muchas fechas cerradas para los próximos meses.