Ya en la calle el nº 1046

Pablo Rodríguez Ros publica “El mar que muere”, una mezcla entre vivencias, pinceladas científicas e ideas que abordan la cuestión del Mar Menor

“Con Balduque pretendo conseguir que esta narración ensayística local, desde una editorial local, llegue a otras regiones de nuestro país y más allá”

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest
Pocket
WhatsApp

Añade aquí tu texto de cabecera

Lorem fistrum por la gloria de mi madre esse jarl aliqua llevame al sircoo. De la pradera ullamco qué dise usteer está la cosa muy malar.

JAIME PARRA

BALDUQUE

Pablo Rodríguez Ros (Cartagena, España, 1990) es ambientólogo y doctor en Ciencias del Mar. En su etapa como investigador trabajó en instituciones científicas en España, Reino Unido, Canadá, Suiza y los Estados Unidos de América. Ha ejercido como asesor para la Vicepresidencia Tercera del Gobierno de España y durante los años 2021 y 2022 actuó como uno de los coordinadores del Marco de Actuaciones Prioritarias para la Recuperación del Mar Menor. Acaba de publicar su segundo libro, “El mar que muere”, con la editorial Balduque.

¿Cómo surge la idea de escribir “El mar que muere”?

Este libro es, en realidad, un proyecto que he ido fraguando desde hace muchos años sin pensar en que acabase siendo un manuscrito. Así, desde hace más de 10 años, he ido escribiendo reflexiones acerca del caso del Mar Menor que, metódicamente, iba guardando en diferentes carpetas de mi ordenador. Estos textos dispersos de ideas podrían haber acabado siendo un compendio de artículos de opinión o una serie de guiones para un podcast. Sin embargo, tras mi paso por distintos ámbitos como la investigación oceanográfica, la administración o la comunicación científica y ambiental, tuve claro que, simple y llanamente, me apetecía escribir este libro. Y además, creo que es necesario aportar voces, cuantas más mejor, a la recuperación de una de las crisis ambientales más graves no ya de España, sino de la Unión Europea.

¿Qué se va a encontrar el lector en “El mar que muere”?

Una mezcla entre vivencias, pinceladas científicas e ideas que abordan la cuestión del Mar Menor, en particular, y los grandes retos ambientales de nuestro tiempo, en general. No es un manual de acciones que realizar, ni un aburrido texto lleno de términos incomprensibles para la mayoría, sino más bien una narración al estilo nature writing que muestra una visión particular, la mía, acerca de las cuestiones mencionadas. “El mar que muere” es, sobre todo, un libro que pretende hacer que el lector se cuestione determinados mantras que seguramente ha escuchado a lo largo de su vida y se atreva a contribuir al necesario cambio de rumbo en la gestión de un ecosistema en grave peligro como es el Mar Menor.

Usted es ambientólogo y doctor en Ciencias del Mar, además de científica, ¿hay también una mirada literaria en esta obra hacia el Mar Menor?

Sí la hay. De hecho, diría que hay más literatura que ciencia en este libro. A lo largo de su proceso de escritura me he servido de obras de ciencia ficción como Dune (Frank Herbert) o Los desposeídos (Ursula K. Le Guin), pero también de poemas de Carmen Conde e incluso textos históricos como la enciclopedia de Histoire naturelle de Georges-Louis Leclerc, conde de Buffon. Y todas esas fuentes de inspiración, aunque parezcan distantes, están conectadas en el Mar Menor y cobran sentido en el libro.

¿Por qué es único en Europa el Mar Menor?

Podríamos enumerar las características ambientales y los aspectos científicos que hacen de este ecosistema, efectivamente, un lugar único en Europa. No obstante, ese no es el objetivo del libro y creo que es algo que ya se ha difundido y explicado ampliamente, mucho mejor de lo que yo podría hacerlo. Por lo tanto, aparte de eso, el Mar Menor es un lugar único porque es un cúmulo de despropósitos acumulados durante décadas, incluso centenios, que, a modo de patata caliente, ha ido pasando de unas manos a otras sin saber muy bien cuando iba a explotar. Y digo “sin saber muy bien cuando” porque tanto científicos como ecologistas llevaban muchos años alertando de que iba a explotar. Y, por esto, también es tristemente único en Europa: un lugar donde hemos visto las peores consecuencias de un tradicional desprecio al conocimiento científico y ambiental. La naturaleza tiene límites y negarlos tiene consecuencias, tarde o temprano.

El título, “El mar que muere”, no deja mucho espacio para el optimismo, ¿pero el proceso de destrucción del Mar Menor puede revertirse?

“Hay más literatura que ciencia en este libro”

Ciertamente la elección del título no fue fácil. Teníamos varios en mente pero este nos gustó tanto a mí como a la Editorial Balduque. Es cierto que puede dar la sensación de falta de optimismo pero yo no lo veo así. Generalmente, tendemos a confundir la necesidad de esperanza con el optimismo. Yo tengo esperanza en que el Mar Menor se recupere pero, para ello, lo primero es decir la verdad: que se está muriendo (o, como dicen los científicos expertos en la laguna, que su capacidad de autorregulación se ha perdido e incluso se han podido superar algunos puntos de no retorno). En conclusión, el optimismo sin verdad es humo y solo trae más problemas y frustración a la ciudadanía. En cambio, la esperanza que valientemente busca la verdad creo que es el marco correcto para recuperar el Mar Menor: hay que respetar a la ciencia, escuchar a la ciudadanía y empezar a construir un horizonte esperanzador para el futuro del Mar Menor, su vida y su gente.

En la solución a los retos ambientales como los que recoge en este libro o en “Argonauta. Peripecias modernas entre el océano y el cambio climático”, ¿importa más los límites que marca la política o las limitaciones actuales de la ciencia?

Depende. En general, hay mucha confusión con los límites de la ciencia y los límites de la política. Hay mucho oportunista que echa la culpa desde un lado hacia el otro, generalmente al de la política pero también hay muchos políticos que se ocultan tras falsas capas de una ciencia que no es tal. Por otro lado, es cierto que las decisiones en política se deben tomar en base a la mejor evidencia científica disponible pero esto es una simplificación en exceso de la realidad, una visión tecnocrática que no va a ningún sitio. Por ejemplo, a veces no hay evidencia científica disponible acerca de una cuestión y en otras ocasiones las decisiones son tomadas por principios éticos o morales. Yo, por ejemplo, no necesito “evidencia científica” que me diga que la pobreza está mal, pero sí que la necesito para diseñar políticas que la enfrenten de manera eficaz. Y aquí encontramos uno de los grandes problemas del Mar Menor: moral o éticamente todos queremos que se recupere, pero a la hora de tomar decisiones políticas para afrontarlo hay grandes disensos en la sociedad. ¿Puede ayudar la ciencia a señalar el camino correcto? Sí. ¿Por qué en 2023 aún no lo ha conseguido? Es una pregunta que deberían de hacerse tanto desde la administración como desde el mundo académico ¿Es porque nadie escucha a los científicos o es porque algunos solo escuchan a unos pocos? ¿O es porque los científicos muchas veces no ejercen el rol social que se les reclama? Además, ¿por qué cuando hablamos de científicos casi siempre se focalizan en aquellas personas expertas en carreras técnicas, como la ingeniería, y no en ciencias sociales? Seguramente sea un poco de todo lo anterior.

¿Qué le aporta el prólogo de Miguel Ángel Ruiz Parra?

Miguel Ángel ha sido capaz de escribir en unas pocas páginas lo que yo he intentado transmitir en más de 200. Además, es el prefacio ideal para este libro: te lees el prólogo y tienes ganas de leer “El mar que muere”. Nadie podría haber hecho un prólogo mejor que una persona con Miguel Ángel, el cual ha llevado su compromiso con el Mar Menor y la naturaleza del sureste en su actividad profesional desde hace décadas (él ya escribía de estos temas cuando yo nací). Sirva de ejemplo que unos días después de enviarnos el prólogo le concedieron el XVIII Premio a la Conservación de la Biodiversidad de la Fundación BBVA. Todo un lujo para el libro y un orgullo para los que le tenemos como un inigualable camarada ambiental.

¿Por qué ha decidido publicarlo con Balduque?

Siempre tuve claro que la historia del libro era local pero con tintes globales. A lo largo del texto se usa el caso del Mar Menor para hablar de problemáticas análogas en otros lugares. Así, el Mar Menor es como un pequeño laboratorio de lo que sucede a escalas mayores. En esta línea, con Balduque pretendo conseguir que esta narración ensayística local, desde una editorial local, llegue a otras regiones de nuestro país y más allá.

¿Qué le parece el contacto con lectores que se producen en presentaciones o ferias del libro como la de Murcia?

De momento, no he tenido oportunidad de presentar presencialmente “El mar que muere” pero sí que hice presentaciones con mi primer libro, “Argonauta” (Raspabook, 2020) tanto en la Feria del Libro de Murcia (dos veces) como en localidades de la Región como Cartagena, Murcia o Los Alcázares. La razón de que no haya presentado ninguno de mis libros antes de salir, o nada más hacerlo, es que tengo cierto pudor a que la gente compre algo que nadie ha leído, solo porque confían en mí. Creo que esto se debe a que de manera innata me pone un poco nervioso generar unas expectativas en los lectores que luego no se vean cumplidas debido a una especie de fenómeno fan que no me termina de gustar, por lo que prefiero dejar pasar unas semanas para que la gente lo vaya leyendo y opine. Así, cuando me encuentro con los lectores y lectoras ya podemos hablar del libro y puedo conocer sus reflexiones, o se llevan algún otro ejemplar para algún amigo o familiar. Eso me encanta. Además, y muchas personas me matarán porque esto genera pasiones equivalentes al debate de si la tortilla de patatas es con o sin cebolla, a mí me encanta ver mis libros llenos de anotaciones, con postits y manoseados. Por último, decir que aparte de en la Región de Murcia (Cartagena, 20 de diciembre; Murcia, 21 de diciembre) lo presentaré los próximos meses en otras comunidades autónomas y, si todo va bien, incluso en el extranjero.

¡Suscríbete!

Recibe cada viernes las noticias más destacadas de la semana

  • Sonrisa Saharaui
  • JUNIO MULA 24
  • Bobicar
  • Ortodent
  • ROALF
  • lymaco
  • Talleres santa cruz
  • aureum
  • automoción caravaca
  • Heroes en librerias
  • TEOFILO A LA VENTA
Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest
Pocket
WhatsApp
Suscripción ELNOROESTE

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Suscripción ELNOROESTE