Salvador Gómez (Secretario General Ejecutivo Calzia – Yute de Caravaca)

Allá por finales de 2019, cuando empezamos a oír hablar de una ciudad llamada Wuhan, las empresas de calzado de la comarca estaban iniciando la producción de calzado del verano 2020 y diseñando los del invierno 20/21. Ya en ese momento la creciente desconfianza internacional provocó la anulación y retraso de pedidos. Una situación que, como seguimos sufriendo, se ha venido repitiendo con intensidad en las campañas de verano 2021, el presente invierno 21/22 y el verano 2022 con la amenaza de las nuevas variantes del virus.

Nuestro sector de calzado, baqueteado por crisis diversas ha demostrado una vez más su capacidad de resistencia ante las adversidades que llegan. Desde las prohibiciones del cáñamo de mitad del siglo XX a la entrada del calzado chino barato a principios de este siglo y ahora, la pandemia.

2021 ha sido además especialmente desafiante para el sector, que ha tenido que luchar su inclusión en el Real Decreto de ayudas directas del Gobierno o defenderse ante una subida de aranceles al producto en EEUU que amenazaba buena parte de la producción. Finalmente ambos retos han sido superados gracias a la unión de las empresas y su integración abajo-arriba gracias a las asociaciones regionales (CALZIA para la Región de Murcia), FICE la federación nacional que las agrupa y CEC, confederación europea del calzado con sede en Bruselas a la que pertenecemos. Para un sector de pequeñas empresas es fundamental la unión para conseguir la fuerza necesaria que haga oír su voz en los despachos, más aún en el momento actual de incertidumbre y a la espera de los fondos europeos de reconstrucción.

En este año hemos mostrado nuestras ganas de volver a la normalidad con la celebración del YOUTE Festival de forma híbrida (presencial y virtual) y la primera exposición del calzado de nuestras marcas en el centro de Milán donde hemos promocionado nuestra artesanía del yute en la cuna mundial de la moda ante prensa, influencers y compradores.

En la anterior crisis 20 años atrás, la recuperación vino de la Internacionalización y la Innovación de producto. Ahora las palabras clave de esta nueva era que se abre en la pandemia y post-pandemia son SOSTENIBILIDAD y DIGITALIZACIÓN a las que yo sumaría DISEÑO y ORIGEN. La Sostenibilidad está en el ADN de nuestra industria desde siempre; el trabajo artesano de las fibras naturales, la incorporación de adhesivos ecológicos y proyectos de reciclaje que hacen punteras a nuestras empresas.

La digitalización es fundamental en dos vías: por un lado en lo que tiene que ver con ventas, captación y contacto con clientes: comercio electrónico y las nuevas relaciones con profesionales incluyendo las ferias virtuales en las que desde CALZIA hemos sido pioneros. Por otro lado la digitalización es una herramienta imprescindible para hacer más eficiente la fabricación y el engranaje entre la cadena de suministro de proveedores y talleres externos con el montado y acabado del zapato. Es el camino para que nuestras fábricas que han vivido una reciente actualización en maquinaria y tecnología, avancen en productividad eliminando tiempos muertos y mejorando la gestión de los recursos humanos. No solo esto, el consumidor de moda demanda cada vez más información sobre ‘quién’, ‘dónde’ y ‘cómo’ se hace el calzado. Esta trazabilidad que piden los clientes solo se garantiza con unos sistemas tecnológicos en los que cada paso del proceso de fabricación deja su huella demostrable.

En 2022 las empresas de calzado seguirán navegando sobre aguas revueltas: a la pandemia se añaden los problemas logísticos de suministro de materiales y el encarecimiento de costes, tanto de componentes del calzado como de electricidad y otros. Además la temporada de ventas que se inició con optimismo, se ha oscurecido en las últimas semanas en las que volvemos a estar a merced del virus con una mayor incertidumbre.

Mientras tanto desde CALZIA seguimos trabajando y para 2022 hemos planificado la celebración del Youte Festival en junio con un marcado carácter internacional y la presencia de nuestras empresas en ferias en Italia, Francia y Alemania, junto a alguna otra iniciativa especial de promoción que estamos elaborando con el Instituto de Fomento para situar en el mapa al ‘Yute de Caravaca’ como el origen más sostenible del calzado internacional. Además pondremos en marcha nuevas especialidades de formación apoyadas por el SEF y la seguiremos firmemente en la defensa conjunta de los intereses de un sector fundamental para nuestra economía.