JUAN ELADIO PALMIS

El documento carta adjunto, indica con claridad y firmeza cual es el posicionamiento de Archivel ante lo que quiere para sí mismo, que es vivir de su trabajo y esfuerzo, y cual es el silencio provocador que le ofrece Caravaca, una localidad cuyo ayuntamiento irá al completo al cielo; pero en asuntos de respetar la democracia, no ganará, salvo subvencionando, jubileo alguno.

Recuerdo y evoco con triste nostalgia, cuando en ocasiones y podía, cansado de mar, me “iba a dar una vuelta” en solitario por Archivel, mi puerto de la tierra adentro; y en él cogía fuerzas mentales, ánimos suficientes para tirarle con decisión a la vida, evocando el gesto y la mirada que llevo guardada en mi memoria, de la primera vez que vi un maquis en mi vida.

Fue en Archivel, estábamos los chiquillos jugando a a la pelota (todavía era balompié, no futbol) en la era de la tía Borriquilla, cuando en plena siesta fuerte archivelera, un hombre de andar y gesto   decidido, chaleco con el espaldar y el delantero negro, pantalones de pana color miel, y unas botas que nunca antes las había visto; así como tampoco nunca había visto el tipo de fusil que llevaba al hombro, pasó y nos miró jugando, al tiempo que pasó su mano por mi cabeza infantil rapada.

Después fue mi buen padre el que me dijo que era un maquis; y de un modo como de pasada, me indicó lo que era un maquis; pero tan solo bajo la acepción de que era un hombre que vivía de la caza en la sierra.

Ahora, gentes maquis, sin ideal ni respeto alguno, han invadido la siempre paciente localidad archivelera, que no solo la han secado en sus ricos nacimientos de agua, a cambio de nada con soltura y chulería desde el resto de la Comunidad murciana, sino que ahora la han infectado más que a otra localidad en proporción, y nadie dice nada al respecto.

Recuerdo cuando Archivel estuvo a punto de quedarse vacío de gente que tuvo que ir a la emigración, y a nadie le importó. Recuerdo la alegría que recorrió por todo el pueblo cuando se recogieron las firmas para intentar lograr que Archivel fuera una Entidad Local Menor, porque puede que tenga la singularidad única en toda España que más de mil vecinos dicten del ayuntamiento que los ningunea más de veinte kilómetros.

Y recuerdo la indiferencia, e incluso la acritud y la falta al respeto personal y democrático de todo un ayuntamiento totalmente inquisitorial, hacia unas buenas gentes, mientras le rendía pleitesía a corruptelas.