JESÚS AMO PÉREZ

Este año la Asociación Meteorológica del Sureste (AMETSE) cumple su décimo aniversario, AMETSE es una entidad formada en 2008 por aficionados a la meteorología de las provincias del sureste peninsular y desde entonces no han parado de trabajar en diferentes proyectos. Entrevistamos a su vicepresidente.

  1. ¿Qué acontecimientos llevaron al nacimiento de AMETSE? ¿Con qué fines nace esta asociación?

Ametse surge en 2008 de la iniciativa de un grupo de aficionados a la meteorología que nos conocíamos a través de los foros y chats de meteorología. Aunque manteníamos contacto hace tiempo, en aquel momento nos planteamos la idea de montar una asociación para intentar conseguir objetivos que eran imposible alcanzar de manera individual.

  1. En los últimos años ha aumentado mucho el interés por la meteorología y los fenómenos climáticos ¿Cuántos socios forman parte de AMETSE? ¿Qué requisitos hay que cumplir para entrar a formar parte de esta gran familia de aficionados a la meteorología?

En efecto, el sureste es una zona en donde la meteorología tiene una gran afición lo que tiene seguramente su origen en la importancia histórica que la agricultura que tanto depende del tiempo atmosférico ha tenido y tiene para los habitantes de estas tierras. En la actualidad AMETSE está formada por cerca de 60 socios, no hace falta ningún requisito para asociarse más allá de abonar la couta anual que nos sirven para ir adquiriendo nuevo material, mantener nuestros equipo y en la medida de nuestras posibildiades, aumentar la red de seguimiento meteorológico que estamos poniendo en marcha.

  1. ¿Qué proyectos se han llevado a cabo desde el nacimiento de la asociación? ¿En qué han consistido?

Desde que nació la asociación se han ido poniendo en marcha diversos proyectos de seguimiento climatológico en zonas de alto interés desde el punto de vista geográfico y ambiental del sureste. Entre ellos destacamos el proyecto  Climascoy de seguimiento climatológico del parque regional El Valle Carrascoy, Climacarche en la sierra del Carche el Jumilla;  El tiempo en Bullas, ClimaPicarcho (Cieza) y otros en la sierra de María y en la provincia de Alicante.

  1. En su discurso hace referencia a la escasez de datos provenientes de zonas de montaña. ¿A qué se debe esta escasez de datos? ¿Qué soluciones se proponen desde AMETSE?

El motivo principal es la falta de estaciones meteorológicas en zonas de montaña ya que a excepción de Sierra Espuña, nuestras sierras carecen históricamente de puntos de control climático debido fundalmentalmente a las dificultades de acceso y la ausencia de redes de comunicación que transmitan los datos. Desde AMETSE estamos intentando crear una red de estaciones meteorológicas en zonas de montaña apoyándonos en entidades como AEMET o la confederación Hidrográfica del Segura. En el caso de la CHS colaboramos con el SAIH SEGURA en su red de alerta ambiental poniendo las las estaciones de la asociación a disposición de esta red mientras que ellos las conectan a su red de alerta utilizando equipos más económicos pero que tienen altas prestaciones que las estaciones convencionales.

  1. En los últimos años se habla mucho del cambio climático ¿cómo cree que repercutirá en nuestro territorio?

El aspecto Fundamental que identifica el CC en nuestra región es un aumento de las temperaturas. Eso, a efectos prácticos supone una mayor evotranspiración y aumento de estrés hídrico, fundamentalmente para los cultivos de regadío poco acostumbrados a nuestro clima. Con respecto a las precipitaciones no se observa una tendencia significativa. El problema del cambio climático se ve agudizado en el levante por el aumento de las necesidades de agua asociados a las actividades humanas más que por que estemos entrando en un periodo más seco desde el punto de vista pluviométrico.

  1. ¿Podrá ayudarnos el seguimiento continuo del clima a paliar sus efectos? ¿De qué manera?

El seguimiento del clima, tener una mayor cantidad de información y datos a largo plazo nos ayuda a plantear mejor la respuesta a la pregunte de hacia donde va el clima. A corto plazo, las redes de seguimiento son muy útiles por ejemplo en situaciones de lluvias torrenciales ya que la información a tiempo real que aportan es fundamental para saber por ejemplo que cauces van a tener mayores crecidas y que zonas son más sensibles de quedar inundadas y así poder alertar a la población y tomar las medidas necesarias para minimizar los daños.