Pedro Antonio Hurtado García

A veces, se conoce a un artista por una única canción o por una parte ínfima de su obra. En casos como el que nos ocupa, aflora la certeza de que su discografía es amplísima, sus canciones rítmicas invadieron discotecas, verbenas, salas de baile y todo tipo de lugares de diversión, porque, a esas canciones, hay que añadir su simpatía personal, su imperecedera sonrisa, su agilidad para el baile y su refinada figura. Hablamos de la inolvidable Olivia Newton-John (26-09-1948, Cambridge-Inglaterra-Reino Unido/08-08-2022, Santa Bárbara-California-EE.UU.), cantante, actriz, mito de musicales y activista británico-australiana, porque, aunque nació en Inglaterra, la prestigiosa artista creció en Melbourne, ciudad convertida en sede de algunos de sus más importantes proyectos. Tenía 73 años y ha fallecido víctima de un cáncer de mama contra el que llevaba luchando más de 30 años.

Exitoso inicio.- Hija de galés y judía alemana, siendo su abuelo materno el físico y matemático alemán Max Born, quien lograra el Premio Nobel de Física, en 1954. Tenía Olivia 5 años cuando su familia decidió trasladarse a Australia, porque le ofrecieron a su padre un empleo como profesor en una universidad de Melbourne. Newton-John también tuvo una hermana con no menos vena artística, la actriz Rona Newton-John, quien falleció, igualmente, a consecuencia de un cáncer. Australia, donde transcurrió su infancia y adolescencia, le dio la oportunidad de estudiar en la Universidad de Melbourne. Era cariñosamente conocida por el apodo “Livvy”, de Olivia. “Sol Four” es el grupo femenino en el que hizo sus primeros pinitos como cantante, todavía en época de instituto. ​Su primer álbum, “If not for you” (1971), escaló las listas estadounidenses y alcanzó la gloria de contar con tres sencillos de éxito: “If not for you”, “Banks of the Ohio” y “Me and Bobby McGee”, versión de una canción que ya circulaba por las emisoras de radio. Pasaron dos años y lanzó su segundo álbum “Let me be there”, lanzamiento del que sobresalió “Take me home country roads”, una balada country de gran valor.

Eurovisión.- Comenzó a relacionarse con artistas de enorme repercusión internacional, porque, también ella, había iniciado una fulgurante carrera discográfica que le llevó por la senda del éxito para siempre. Hasta tal punto que su prestigio ya le valió para ser elegida, en 1974, para representar al Reino Unido en el “Festival de la Canción de Eurovisión”, que, ese año, se celebraba en la inglesa ciudad de Brighton, concretamente el día 6 de abril. Defendió el tema “Long live love”, con el que lograría la cuarta posición en el escrutinio final, lo que cobra mayor dimensión si recordamos que, en esa edición, los triunfadores fueron los componentes de esa banda sueca que está catalogada como la más distinguida y valiosa concursante de Eurovisión en toda la historia del certamen: “Abba”, quienes comparecieron con su incombustible y siempre divertida “Waterloo”, siendo la segunda clasificada la sobresaliente artista italiana, de Verona, Gigliola Cinquetti, que interpretó el conocido tema denominado “Sí”. Ese mismo año, presentó su tercer álbum y, todo lo demás, se instaló sobre la base del sólido éxito alcanzado, frecuentando las listas de ventas más importantes del mundo y apoderándose de los más privilegiados lugares de las mismas. Acaparó fama en EE.UU., en América Latina, en Europa y en todos los continentes, hasta el punto de asumir que debía instalarse, como hizo, en EE.UU., donde el éxito de la artista se multiplicó exponencialmente. Se adueñó del primer puesto de ventas estadounidense en cinco ocasiones. “Physical” permaneció diez semanas en ese privilegiado lugar. Obtuvo cuatro premios Grammy e intervino, en 1979, en el benéfico concierto “Music for UNICEF”, compartiendo escenario con artistas de la talla de “Abba”, Donna Summer, Rod Stewart o “Bee Gees”, entre otros, interpretando los célebres temas “The key” y “Rest your love on me”.

“Grease”.- Convertida en actriz y cantante de películas musicales, participó, como su mayor éxito cinematográfico, en “Grease”, junto al popular John Travolta. Con menor suerte de triunfo, también hizo “Xanadu”, con Gene Kelly y banda sonora compuesta por Jeff Lynne, fundador y componente de la brillante “Electric Light Orchestra (ELO)”. En su filmografía también figura “Two of a kind”, con una no menos agradable banda sonora. Tras ser diagnosticada de cáncer de mama, se convirtió en intensa defensora de la investigación sobre el referido cáncer, portavoz del producto Liv-Kit para el autoexamen de mamas, propietaria parcial de la “Gaia Retreat & Spa en Byron Bay”, de Australia, lo que se publicitaba como “el lugar ideal para renovar, actualizar y restaurar su mente, cuerpo y alma”. Fortaleció su activismo social, se implicó en numerosas causas humanitarias y hasta canceló una gira de conciertos en Japón, en 1978, animada a protestar contra la masacre de delfines atrapados en redes de pesca de atún. Cuando el gobierno nipón​ le garantizó el “control” del asunto, reprogramó la gira anulada. Participó en numerosas actuaciones benéficas, entregándose a la causa que, al final, le ha arrebatado la vida. Anteriormente, en 2008, recaudó fondos para impulsar la construcción del “Olivia Newton-John Cancer and Wellness Centre”, en Melbourne-Australia. A finales de 2019, fue nombrada “Dama del Imperio Británico” por su carrera artística y por su impagable labor humanitaria.

Adversidades de la vida.- Casada con el actor Matt Lattanzi, entre 1984 y 1995, se estrenó como madre con Chloe Rose, su hija nacida en 1986. Newton-John fue católica hasta los 27 años. Luego, se consideró budista. A finales de los 80, junto a su amiga Pat Farrar, lanzó, en Australia y los EE.UU., una marca de ropa llamada “Koala Blue”, que, por errónea gestión financiera, le condujo a la ruina, en 1992, recuperándose económicamente a través de sus trabajos publicitarios y telefilmes para la pequeña pantalla. Vivió con el fotógrafo Patrick McDermott desde 1996, hasta que el nuevo compañero desapareciera, en extrañas circunstancias, en el transcurso de una excursión en barco, en 2005. No obstante, en 2016, se produjeron rumores de que McDermott había sido visto en México​ y que su fallecimiento había sido simulado para acabar su relación con Olivia. En julio de 2008, se casó, en secreto, con el magnate John Easterling. Los altibajos de salud le fueron quitando la vida dolorosa y lentamente.

Lo fue todo.- Preparó nuevo triunfo, en 1992, lanzando la tercera colección de grandes éxitos titulada “Back to basics – The essential collection 1971-1992”. La reaparición del tumor obligó a retirar el proyecto, con la fatalidad de recibir su diagnóstico clínico el mismo fin de semana en el que dejaba de existir su padre. La gloria del éxito y la fuerza del mal, jalonaron una vida singular de una artista que lo fue todo, pero la adversidad no le dejó disfrutarlo como merecía. Descanse en paz. Buenos días.