PEDRO ANTONIO HURTADO GARCÍA

Respetado, querido, valorado y dueño de una opinión que ha puesto a más de uno a reflexionar. Hombre calculador, razonable, sensato y de los que meditaba con enjundia, serenidad, responsabilidad y respeto, a través de esa profesión suya de la que demostró hallarse permanentemente enamorado. José Manuel Oneto Revuelta (14-03-1942, San FernandoCádiz-Andalucía-España/07-10-2019, San Sebastián-País Vasco-España) era conocido en sus numerosos círculos de confianza como Pepe Oneto, periodista de raza, vocacional, entregado al oficio y creciendo profesionalmente desde que comenzó y hasta que nos ha dicho adiós, pues no ha abandonado el trabajo en ningún momento: tertuliano, audaz, analítico, cercano a la actualidad, conocido, popular, querido y muy identificado con nuestro país, con sus dirigentes de cada momento, con la evolución social y con todo lo que estuviera relacionado con esta España nuestra que, él, también hacía muy suya, como periodista, articulista y escritor. 

Responsabilidades.- Hombre carismático, de imagen definida, con sello propio, potenciado por su rubio y extenso flequillo. Ocupó numerosos y muy variados cargos de responsabilidad que relacionar haría interminable este obituario, pero sí diremos, por lo menos y por razones de importancia, que fue director de los servicios informativos de “Antena 3” (1996-1998); colaborador habitual de televisivos programas como “Espejo público” o “La noche en 24 horas”, así como espacios radiofónicos: “Más de uno” y “La brújula”, de “Onda Cero”. Nombrado, en 2016, miembro del “Consejo del ente público Radio Televisión Madrid (RTVM-Telemadrid)”. También ocupó relevantes puestos en “Grupo Z”; redactor en “El Periódico de Cataluña”; Consejero editorial y columnista del diario “Republica.com”, desde 2010, amén de numerosas emisoras de radio y canales de televisión, porque nadie podrá discutir la enorme y demostrada capacidad de trabajo de Pepe Oneto. Contribuyó a la fundación de agencias como Colpisa, dirigió la importante revista “Cambio 16” durante más de una década y, posteriormente, fichó por la no menos prestigiosa “Tiempo” y hasta obtuvo, entre otros muchos reconocimientos, una “Antena de Oro” o el “Premio Nacional de Periodismo”, sin olvidarnos de los muchos momentos importantes de la historia de España sobre los que tuvo oportunidad de informar, comentar, ofrecer su opinión y mantener atractivos debates.

Septicemia.- Se hallaba ingresado en el hospital de San Sebastián desde el pasado mes de agosto, habiendo informado, el propio fallecido, que precisó de una urgente intervención quirúrgica cuando se encontraba de vacaciones en la costa guipuzcoana, proceso atendido en la “Clínica Quirón”, de San Sebastián, como consecuencia de una apendicitis que derivó en peritonitis y, posteriormente, se convirtió en una septicemia. Su cuerpo sin vida se ha trasladado al municipio que le vio nacer.

Gratitud.- Con motivo de su quirúrgica intervención, Oneto escribió que estaba “muy agradecido al personal de la ‘Policlínica Guipúzcoa’, del ‘Grupo Quirón Salud’, así como al doctor Murgoitio Lazcano, por sus cuidados y atenciones en la grave operación a la que me sometieron en plenas vacaciones, en San Sebastián. Tenemos una gran Sanidad Pública y Privada”.

Libros.- Nada más graduarse como periodista, inició su actividad profesional en el “Diario de Madrid”, donde se mantuvo hasta 1971. Fue durante el periodo de la transición cuando se incorporó a las agencias “Colpisa” y “France Presse”. Durante su estancia en la primera, escribió las crónicas políticas que publicaban nada más y nada menos que quince periódicos, siendo uno de ellos “La Vanguardia”. Entabló seria relación, profesional y de amistad, con el escritor y periodista francés Jacques Kaufmann, quien, en esos momentos, era un corresponsal extranjero en la capital de España. Y, así, fue sumando relaciones de personas formadas, respetadas en el mundo literario y de la comunicación y cobrando, cada vez, mayor respeto profesional y personal a todos los niveles. Cuenta con decenas de libros publicados, la mayoría de ellos sobre reales e importantes historias de nuestra España, como, por ejemplo, el titulado “23-F. La historia no contada”, de 2006. Se introdujo en numerosas empresas de comunicación y gozó de una opinión muy tenida en cuenta por la prensa más seria y rigurosa. Cercano de comportamiento, culto de formación y coloquial en su actitud, nos abandona de inesperada manera, dejándonos un imborrable recuerdo como comunicador que dominaba lo que hacía, así como persona que siempre supo ganarse la simpatía de todos.

Se nos ha ido, a los 77 años, un hombre de muchos valores, un comunicador de raza, un periodista de postín, un profesional de lujo y un ser humano que rezumaba sencillez a raudales.