Jesús Antonio Martínez Cuenca/ingeniero industrial, profesor y Alferez RV del ET

Este artículo está basado en un trabajo de la Real Academia de Cultura Valenciana que analiza la participación de la III Región Militar en la última Guerra de Cuba (1895-1898), en concreto en la parte relativa a la participación de la Región de Murcia. Las fuentes utilizadas por los autores han sido el Diario Oficial del Ministerio de la Guerra (DOMG), tanto sus listas de repatriados y fallecidos como la concesión de pensiones, los documentos conservados en el Archivo Histórico Militar de Madrid (AHMM) y los datos aportados por los historiadores de la Isla.

Introducción

Fueron miles los murcianos que participaron en la guerra para la defensa de los últimos territorios que España mantenía en América. Entre 1895 y 1898 España realizó un enorme esfuerzo militar para este propósito con el traslado de cerca de 220.000 soldados procedentes de todas las provincias. Desde el noroeste murciano se envió a la contienda cubana a jóvenes que partían hacia lo desconocido y que después de breves periodos de instrucción tenían que combatir a más de 7000 km en un ambiente y un clima muy hostiles. La intervención final de los Estados Unidos en 1898 determinó el fracaso por retener la “provincia de Cuba”.

Me puse en contacto con los autores del estudio para solicitar la autorización pertinente para este articulo, en concreto con Enrique de Miguel Fernández-Carranza, catedrático de Universidad ya jubilado y académico de número de la RACV, quien se mostró muy complacido de que alguien se acordara de aquellos muchachos, ofreciéndose además a aportarme cualquier información adicional que le solicitara.,.

Fallecidos de las comarcas del Noroeste y Río Mula en la Guerra de Cuba

Causas de fallecimiento en Cuba

Según los registros las causas de fallecimiento en Cuba fueron sobre todo la fiebre amarilla o “vómito negro” y las llamadas “enfermedades comunes” (paludismo, tuberculosis, enteritis y otras). El número de bajas en combate y a consecuencia de heridas de los que se han encontrado datos fue ínfimo, apenas un 10 o un 12 %.

En el trabajo referido se extraen del DOGM los nombres completos de los soldados murcianos, su lugar de nacimiento, unidad de destino y rango, circunstancias y lugar del fallecimiento.

En la actualidad es poco probable que alguien tenga conocimiento de que algún familiar participara y más que hubiera fallecido allí. Al tiempo transcurrido, 120 años, hay que sumar que eran en su mayoría muchachos muy jóvenes que no dejaban hijos.

Repatriación intermedia

En el DOMG hay una serie de listados con los repatriados durante la guerra comenzando el 15 de diciembre de 1895 y terminando el 1 de mayo de 1898. En ella aparecen 100 soldados del noroeste murciano, casi todos con las siglas A.C.E. Estas siglas significaban A Continuar Enfermo que indicaba que les quedaba todavía tiempo de servicio que cumplir pero como estaban enfermos pasaban a licencia temporal (en principio por cuatro meses prorrogables).

En el ensayo histórico “Cosas de Moratalla” de Alfredo Rubio, editado en junio de 1915, aparece una reseña sobre el repatriado Jacinto Rueda Aguilera, que según está registrado desembarcó en La Coruña el 2 de Febrero de 1897:

“D. Jacinto de Rueda y Aguilera, soltero, fallecido a consecuencia de la campaña de la guerra de Cuba. Fue soldado voluntario, oponiéndose terminantemente a que su padre le redimiera, como hubiera sido el deseo de éste; luego, cuando estalló la guerra con las Colonias, insistió en la idea de liberar a su hijo, pero ya no hubo medio legal de hacerlo, aun a  pesar de la poderosa recomendación del general Weyler. Enfermo D. Jacinto de Rueda, a consecuencia del insano clima de la isla de Cuba, regresó a la Península, desembarco en Coruña y falleció en Moratalla en Febrero del año 1897.”  Esto indicaría que la cifra final de fallecidos fue superior a la referida ya que sólo se contabilizan las bajas en suelo cubano.

Repatriación final

Con la derrota militar llegó el caos y el abandono. No se publicaron en el DOMG  los nombres de los soldados que llegaron durante la repatriación final a los puertos de la península por lo que no se tienen datos de los murcianos que se encontraban en la isla al final de la guerra.

La repatriación final puede considerarse un autentico drama. Los soldados embarcaban en su mayoría famélicos y enfermos. El plazo para la evacuación total de Cuba, bajo presión estadounidense, se fijó para diciembre de 1898, lo que hizo aún más severas las circunstancias en que hubieron de volver.

La sociedad pasó de la orgullosa exaltación patriótica de las despedidas a la más absoluta tristeza. Las crónicas de la época describieron la situación en los puertos que recibían a aquellos militares exhaustos y agonizantes:

“Héroes enfermos que marchitaron infructuosamente su juventud por la patria” (Blanco y negro)

“Sus cuerpos flácidos y escuetos cubiertos con andrajos les daban un aspecto repugnante hasta el horror y tristísimo hasta derramar las lágrimas” (La ilustración Americana y Española)

Se da la circunstancia de que muchos morían durante el trayecto y en las terribles cuarentenas que tenían que soportar en los puertos de llegada para evitar la propagación de las epidemias, quedando huérfanos de censo oficial.

Como lamenta Enrique de Miguel, en pocos sitios de España se les recuerda.

 

* Según los investigadores esta cifra es anómala por el nº de habitantes de Pliego. Habría que cotejar el nombre de los 20 soldados, difícil a día de hoy. En el DOGM se escribía a mano y había omisiones y errores.