JOSÉ MARÍA EGEA SÁNCHEZ

¡Bares, qué lugares tan gratos para teletrabajar!

Si Gabinete Caligari hubiera acuñado esta afirmación en 1986, a la gente le hubiese costado salir de su asombro  y probablemente nadie entendería nada. Sin embargo, es posible que en un futuro inmediato, la expresión cobre todo el sentido del mundo.

Sanitarios con las pantallas protectoras

Sanitarios con las pantallas protectoras

Hoy hablamos con Óscar López Barrancos, programador de la aplicación “The Nomadapp”, que ya ha tenido diversos reconocimientos en distintos ámbitos nacionales y con la que pretenden facilitar a los “nómadas digitales”, la disponibilidad de nuevos espacios de trabajo.

Antes de entrar en materia, conocemos un poco más a este vecino de Caravaca en una charla que nos arroja una trayectoria marcada por la solidaridad, el compromiso y el autoaprendizaje.

Con un historial profesional que nada ha tenido que ver hasta hace pocos años con la informática, ha sabido reinventarse y hacer de la programación y la innovación tecnológica las herramientas con las que llevar a cabo la resolución de problemas incipientes, en ocasiones como actividad profesional y en otras, como forma de expresión altruista y desinteresada.

De la conversación con Óscar podemos intuir que esa vocación por la tecnología la lleva impresa en los genes, cuando al salir del colegio de la Santa Cruz, se recreaba durante horas observando desde un rincón a su abuelo “Pepe Barrancos”, el primer taxista de Caravaca y conductor de la Alsina, que pasaba sus horas libres arreglando radios y televisores arropado por el humo de un Ducados y la luz de una vieja lámpara flexo; custodiado en todo momento por la mirada atenta de su nieto.

Cabe destacar de este último año, con el comienzo de la pandemia, la iniciativa que puso en marcha junto con su compañero Anthony desde Madrid y la colaboración de Helena Sánchez Sánchez, también de Caravaca; para la fabricación de pantallas faciales (más de mil quinientas unidades) con las que proteger a la gente del virus, y cerca de tres mil “salvaorejas” que, según palabras de nuestro entrevistado, “fueron un auténtico `boom´, porque las mascarillas hacían heridas. Llegó a subir una enfermera de Lorca al terminar su turno a por ellos, sin darnos opción a que se las mandásemos, debido a la urgente necesidad que tenían en su centro”.

Ante la gran demanda y el desabastecimiento que imperaba en distintos centros públicos y privados, se distribuyeron entre las farmacias y ambulatorios de la comarca del Noroeste, así como a protección civil, bomberos, policía municipal y hospital de Caravaca, y también entre los particulares que lo solicitaban.

Se consiguió a través de un crowdfunding, en el que colaboraron personas de toda la comarca, de Madrid, de Logroño (GAR 7) y de Barcelona;  la adquisición de seis de impresoras 3D para la elaboración de estas pantallas y salvaorejas. Todo ello con el compromiso de donar las impresoras, cuando dejaran de ser necesarias, a la Consejería de Educación.

Días y noches dedicados a la confección de estos protectores, con la única recompensa de saber que se estaba ayudando a mucha gente a evitar el contagio, nos hacen ver rápidamente el carácter solidario de nuestro contertulio.

Entrando ya en la materia que nos ocupa en estas líneas, nos gustaría saber ¿qué es exactamente un “nómada digital”?

Nómada digital es toda aquella persona que no tiene un lugar fijo en el que desarrollar su “vida virtual o digital”, puede ser teletrabajo o cualquier otra actividad, tanto profesional como lúdica. En este sentido, principalmente encontramos personas que por su trabajo tienen una cierta movilidad y no un sitio concreto, como son comerciales, transportistas, etcétera; así como estudiantes o gente que prefiere trabajar en un ambiente fuera de casa.

¿Qué se pretende conseguir con la aplicación “The Nomadapp”?

Nuestra finalidad es darle soluciones y espacio a los nómadas digitales, en este caso ha sido proponiendo espacios de hostelería, como un sector severamente afectado por la crisis de la pandemia y que puede encontrar en esta iniciativa una forma de diversificar su público habitual y tener clientela en las horas “valle”, aunque no descartamos ampliarlo a otro tipo de espacios como puedan ser las típicas oficinas de cooworking pero en las que puedas alquilar el espacio por tiempo más limitado en vez de un alquiler mensual. También se han barajado otro tipo de espacios como hoteles.

¿Crees que la hostelería, con la grave crisis que atraviesa, es un sector abierto a este tipo de iniciativas?

En la hostelería, la tecnología ha llegado para quedarse, muchas son gerencias antiguas, reacios a los cambios, pero en esta sociedad cambiante o te reinventas y te adaptas, o cierras, es pura resiliencia y eso pasa por una adaptación a las nuevas tecnologías.

Los restaurantes se pasan buena parte del día vacíos hasta la hora de las comidas o las cenas y tienen que estar igualmente abiertos. De esta manera pueden tener durante esas horas de baja afluencia, clientes que pueden estar desarrollando su actividad digital y consumiendo, y a la vez, mejorar imagen con respecto a la que da una sala vacía.

¿Cómo funciona la aplicación?

Por un lado está el “anfitrión”, que es el dueño del local. Éste oferta el espacio e indica el número de mesas disponibles, las horas en las que se pueden hacer las reservas, los datos de contacto, ubicación, etcétera. Por otro lado están los que demandan el servicio, los nómadas digitales, que encuentran en la aplicación la oferta de distintos espacios cercanos a su zona y pueden, a través de ella, realizar la reserva en aquellos que les interese.

También queremos que la aplicación no sea sólo una herramienta para poder reservar un espacio de trabajo, sino que además, el local pueda mostrar aquella información que desee, como por ejemplo la “Carta digital”.

Paralelamente y ligada a ésta, se está desarrollando una red social con el nombre de NomadParty que pretende conectar colectivos con un interés común y reunirlos para compartir inquietudes o problemáticas en alguno de estos locales participantes.

¿Quién está detrás de este proyecto?

Hemos desarrollado esta aplicación en “Smartable loT SLU”, una empresa que surge en 2017 ante la aparición en el mercado de nuevos gadgets y la capacidad de conexión de los mismos a internet.

Al frente del proyecto estamos José Abad en Alicante, David R. De León en Madrid y yo mismo, aquí en Caravaca.

¿Cómo pretendéis darle visibilidad a la aplicación?

Pues nos encontramos ante una gran oportunidad para ello al haber sido seleccionados entre los tres finalistas del reto “BarLab Challenge Future” con el que Mahou San Miguel persigue el objetivo de la recuperación de la hostelería y reta a start ups a que aporten nuevas ideas y soluciones para potenciar la digitalización y alternativas de negocio innovadoras en el ámbito gastronómico.

El hecho de estar entre los tres finalistas ya nos ha supuesto un premio en metálico y de ganarlo finalmente, tendríamos acceso directo a más de sesenta y cinco mil establecimientos gracias al potente canal de esta empresa cervecera.

Para poner a prueba la aplicación a modo de experiencia piloto, queremos reunir un pequeño grupo de locales en Madrid y que empiece a rodar para ir corrigiendo y adaptándola a las necesidades que surjan.

¿Cómo os ha afectado la crisis sanitaria de la Covid 19 en el desarrollo de la aplicación?

Pues cuando todo esto empezó, estábamos a punto de sacarla a la luz y tuvimos que aplazar su lanzamiento para desarrollar una versión que pensamos sería más útil en las circunstancias que estábamos viviendo.

Así sacamos la versión “Héroes en ruta”, dirigida al sector del transporte de mercancías que en pleno confinamiento tanto esfuerzo mostró para mantener unos servicios mínimos a los supermercados, farmacias u hospitales.

Mediante esta aplicación se pretendía facilitar el trabajo a estos transportistas que encontraban en sus rutas muchas áreas de servicio cerradas, proporcionándoles una lista geolocalizada a la que podían acceder sin necesidad de conexión a internet, los puntos más cercanos a su posición y que les indicaba los servicios que tenían a su disposición.