JAIME PARRA
Soy Armonía cuenta cuentos… miembro de la Red Internacional de Cuentacuentos. Licenciada en bellas artes, educadora infantil y maestra waldorf, amante de los niños, de la imaginación, de los cuentos y de la naturaleza, guardiana de la madre tierra, defensora de los derechos humanos y artista multidisciplinar, además de hija, hermana, esposa y madre, soy una mujer semilla que irradia su luz al universo ….Y es de mi padre Diego, un gran contador de historias, de donde nace éste enorme gusto por los cuentos, pues junto al fuego, me supo transmitir y contagiar a lo largo de los años, del amor incondicional a la narración oral, que va fluyendo de padres a hijos, y de generación en generación.”.

JAIME PARRA

Soy Armonía cuenta cuentos… miembro de la Red Internacional de Cuentacuentos. Licenciada en bellas artes, educadora infantil y maestra waldorf, amante de los niños, de la imaginación, de los cuentos y de la naturaleza, guardiana de la madre tierra, defensora de los derechos humanos y artista multidisciplinar, además de hija, hermana, esposa y madre, soy una mujer semilla que irradia su luz al universo ….Y es de mi padre Diego, un gran contador de historias, de donde nace éste enorme gusto por los cuentos, pues junto al fuego, me supo transmitir y contagiar a lo largo de los años, del amor incondicional a la narración oral, que va fluyendo de padres a hijos, y de generación en generación.”.
Armonía visitará este viernes 11 de marzo la librería Librillos, donde a partir de las 18:30 presentará su proyecto de cuentacuentos: La Madre Tierra.
¿Recientemente ha regresado de México, ¿cómo fue allí su experiencia como cuentacuentos?
En el 2012 fue para mí un gran honor ser invitada al festival internacional de cuenta cuentos en Michoacán, México donde compartimos historias maravillosas con otros cuenta cuentos del mundo, lo cual fue para mí una experiencia de vida muy hermosa donde el impresionante intercambio cultural y ancestral nos enriqueció a todos por ese vínculo especial de narrar cuentos, sembrar emociones, sentimientos, valores, semillas de buenos pensamientos que pueda ayudarnos a toda la humanidad a ser mejores personas, y así promover una mayor conciencia medio ambiental y todos los valores humanos que embellecen nuestra vida.
¿Qué le ha supuesto su estancia como cuentacuentos?
Mi presencia en México marcó un antes y un después en mi carrera profesional como artista, ya que a raíz de este encuentro se reafirmó en mi esta pasión por narrar e inventar historias, trayendo consigo la creación propia del proyecto “Dibidi baby dibu”
¿Qué es La Madre Tierra, el proyecto que presenta en Librillos?
Este proyecto “La Madre tierra” de manera general, es un proyecto que nace desde mi propia esencia como madre, donde la intuición femenina y maternal se hace mucho más presente en la mirada hacia el cuidado de nuestra MADRE TIERRA que todo nos da y entrega con amor, y que necesita de guardianes y guardianas a la largo y ancho del planeta para que sigamos sembrando amor en nosotros, entre nosotros y en ella, desde la espiritualidad a la materia. Los 4 elementos, TIERRA, AGUA, AIRE Y FUEGO van marcando el ritmo y la música de esta maravillosa narración.
En dicho proyecto aúno los conocimientos que me han ido acompañando en el camino artístico y educativo, el método waldorf es uno de mis referentes en todo lo relacionado con la narración oral además de sumar como una deliciosa ensalada de vivos colores, maravillosos recursos que he ido aprendiendo a lo largo de mi experiencia con niños y maestros narradores.
¿Cómo podemos leerles a los niños?
Para los papás y las mamás decirles que sigan reavivando ese niño interior que todos tenemos dentro y que si lo dejamos salir, nos daremos cuenta que podemos ser mucho más felices de lo que somos, contagiando nuestra propia felicidad de descubrimiento e imaginación a nuestro más pequeños, leer un cuento y echar a volar la imaginación…nos hace conectarnos más con nuestra esencia, esa que todos llevamos dentro y que nos convierte en gotas de un mismo mar, ayudándonos a apreciar los detalles importantes de la vida, esos que hacen emocionar a los niños con su mirada y brillo de asombro. No hace falta ser el mejor contador de historias, sino más bien ser quien uno es sin mascaras ni roles adultos, permitirnos ser quien somos desde la sencillez y la dulzura del corazón.