JAIME PARRA

La presentación del libro “Indieside. La escena musical independiente en la España de los 90” de la fotógrafa Nathalie Paco cerrará el 19 de agosto a las 21:00 horas el ciclo Noche de Música y Libros a la Fresca En las Nubes.

La presentación estará acompañada de las actuaciones musicales de Xexca Fort del grupo (Alias Galor), Iluminados y Ana en Pecado.

Este libro cuadrado, de 25×25 cm y de 150 páginas recopila fotos y textos de numerosas bandas nacionales e internacionales, de periodistas musicales, directores de sellos discográficos y festivales entre otros personajes afines al movimiento.

La entrada es libre hasta completar aforo.

Podéis reservar vuestras invitaciones en el correo enlasnubeslibre@gmail.com.

¿Qué te ha llevado a publicar Indieside?

La escena musical independiente de los 90 cuenta con escasos documentos gráficos  y testimonios. Solo se les ha dado voz a los más conocidos que son una mínima parte de toda esa escena. Además, algunos de los pocos que han escrito sobre ella, la han criticado y desprestigiado, hablando algunas veces desde el desconocimiento.

A raíz de que me contactaran los del programa Noventame para pedirme fotos y después de varios intentos de cesión poco fructíferos decidí que ese archivo seguiría entre mis manos tal y como lo había estado durante casi 3 décadas. Empecé a fotografiar cuando no existía internet y quizá suene poco moderno para algunos pero no quiero que pierda su valor entre las descontroladas redes o medios televisivos.

Tras una conversación sobre este tema con Ana Espín (del grupo Iluminados) me animó a sacar mi libro de fotografías y así lo hice. Aunque hay que decir que hace tiempo, le propuse a Julio Ruiz que sacáramos uno juntos.

Ahora de una o otra forma el libro es realidad y Julio es parte importante de este documento gráfico.

 ¿Cómo lo has estructurado?

 Se trata de un libro de fotografías que he tomado al inicio de este movimiento y que están ambientadas con testimonios de sus protagonistas, unos textos cortos que dan vida a lo que se experimento, sintió y vio.

Les propuse un  boceto a  Paloma Losada y Jorge Palomar de Tea for two (encargados de la dirección de arte, diseño y maquetación del libro)  y se encargaron de la estructura final: el prologo, la intro que habla de los orígenes desde mi experiencia, los grupos (nacionales e internacionales), las salas, los festivales, sellos y promotores y una parte con más textos y fotos. También hay un tributo a Ernesto González, Pablo Prieto y Cocó de Silvania que fueron importantes tanto para mí como para muchos.

 ¿Qué le aporta a tu libro el prólogo de Julio Ruiz?

 Julio ha sido “el padre mediático” de muchos, la voz en las ondas. Es uno de los mayores protagonistas que no solo vivió esa época, sino las que precedieron y las que siguieron.

 ¿Cómo era la escena indie en los 90?

 No éramos conscientes de lo que se estaba gestando pero mucha gente a quien le gustaba ese tipo de música coincidía en varios lugares para ver conciertos, montar grupos, sacar fanzines o revistas, disfrutar y bailar.

¿Cómo ha evolucionado la fotografía musical en estos últimos tiempos?

 Antes no se veían muchos fotógrafos en los fosos, la mayoría eran “veteranos y todo terreno” y habían poquísimas mujeres.

En mi caso, revelaba mis carretes y mandaba a revelar los de color y las diapos. Así que hasta que no se veían las fotos, no se sabia lo que iba a salir. Había que tener conocimientos técnicos de luz , velocidad y contraste para ser capaz de lidiar con los cambios constantes de luces en los escenarios. Tener buen material no estaba al alcance de todos. No existían los teléfonos móviles y las cámaras desechables tenían una calidad pésima. Es por eso que hay escasez de buen material (y también por el poco interés de los medios en ese tipo de música).

Ahora los fosos están repletos de “fotógrafos” con móviles al igual que el publico que pasa su tiempo filmando en lugar de disfrutar del evento. Ya no se busca ni se espera la foto ansiada, sino que estamos saturados de imágenes. Además, las condiciones que los promotores de conciertos imponen a los fotógrafos  son cada vez mas exigentes y abusivas.

Publicar una foto en internet significa perder la autoría de sus imágenes que se comparten un sinfín de veces, donde los fotógrafos dejamos de existir y donde nuestras imágenes pasan a dominio publico, aunque no lo deseamos así e incluso lo estipulemos.

Sé que eso es lo que hay y cómo no me apetece entrar en ello, así que me retiro.

¿Qué tiene que tener una foto para que la des por buena?

Transmitir una emoción y tener calidad.

¿Cuáles son tus fotografías musicales preferidas?

No sé, hay varias, pero me gustan mucho las proporciones y el equilibrio, y que una imagen transmita vibración.

Algún fotógrafo que me gusta: Masayoshi Sukita y Brian Ward.

¿Cómo conociste a los integrantes de Iluminados?

Supongo que en la sala Maravillas, en el Stand de discos. Isa vivía en Madrid, canté la canción “la casita de las bolas y  seguimos viéndonos.  Hasta ahora y espero que para siempre.