PASCUAL GARCÍA

Un nuevo acontecimiento narrativo de uno de los mejores escritores en lengua castellana de la actualidad, que, para colmo de casualidades y ventajas, vive en Murcia con nosotros, aunque, los que hemos leído su obra desde el principio, sabemos a ciencia cierta que Rubén Castillo ha escrito siempre con vocación y con ambición universal, que sus modelos literarios pertenecen a la mejor literatura castellana o extranjera del siglo pasado y de los anteriores. Lope de Vega, Cervantes, Clarín, Borges, Umbral, Cortázar, Cela o Muñoz Molina son buenos ejemplos de esto. Y, sin embargo, sus libros, poemarios, novelas, colecciones de ensayos y artículos y libros de cuentos dejan traslucir un estilo original, reconocible, cuyas notas más sobresalientes incluyen la inteligencia narrativa, un profundo estilo poético y un pulso novelesco que nos recuerda a los grandes: “En los arcones y ventanas del edificio de enfrente se ven muchas camisas balanceadas por el aire, como fantasmas pobres castigados a la intemperie”.


El juego con la realidad y la ficción, la ilusión cervantina y la verdad mostrenca y objetiva ocupan alguno de los mejores relatos de esta colección, entre los que Alucinaciones destaca como uno de los mejores, pero muy pronto nos damos cuenta de que bajo la capa dorada de un lenguaje terso y brillante, rico en imágenes y de un léxico preciso y deslumbrante, en algunos cuentos se oculta el corazón malherido del hombre moderno, de nosotros y de él mismo, División Keeler es uno de esos textos en los que el lector se detiene para exorcizar su propias angustias: “Los calendarios carecen de agenda cuando enumeramos pérdidas o contabilizamos reveses. Todos somos, tarde o temprano, fracasados sin redención.” Y en la última línea de este magnífico e inapelable relato leemos: “La derrota es una costumbre que conviene aceptar con mirada serena”
No cabe duda de que el autor de estas páginas posee la ciencia del relato y, además, tiene muchas cosas que decirnos. Una vez que abramos el libro comprobaremos que nos fascinan todos y cada uno de los cuentos, su intensidad, su dramatismo, su profundidad ficcional, pero también su dolor intrincado, tan cercano a nuestro dolor de seres desvalidos: “Rutinario ganado humano. Seres grises, como fabricados de magma. Seres con el DNI a punto de caducar; una o dos hipotecas; casas con muebles baratos, una pareja que les dice que son maravillosos y únicos e irrepetibles.”
Cada uno de estos cuentos aborda una impostura humana y rezuma el desconsuelo sutil de la clarividencia, como si se tratase de una alquimia narrativa que su autor viene destilando desde hace más de treinta años, con tenacidad luminosa. Por eso abriremos este volumen con la seguridad de encontrarnos con la mejor versión literaria de uno de los escritores murcianos más destacados, a los que seguiremos esperando con fidelidad y expectación en cada entrega, porque nunca nos ha decepcionado.

Editorial: Baile del sol