1997-2017: Veinte años y un terremoto que marcó la vida de Mula y su comarca

El 2 de febrero de 1999, un terremoto de 5’2 grados y con epicentro en La Puebla de Mula, sembró la destrucción y el caos con unas consecuencias que se dejaron sentir en toda la comarca

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1997-2017: Veinte años y un terremoto que marcó la vida de Mula y su comarca

Antonio Gabarrón García/Archivero Municipal

Resumir veinte años de la vida de un municipio, con sus éxitos y avatares, corre el riesgo de convertirse en la lista cronológica de una serie de hechos ocurridos y, aun así, de quedar incompleta debido a la subjetividad del que la escribe, por destacar unos hechos y no otros que, a vista de otras personas, les puedan parecer más relevantes. Dicho esto, hagamos un rápido repaso de lo sucedido en nuestra ciudad y su comarca durante estos años.

El primer acto notable a destacar de este periodo fue la celebración, en 1998, del Año Jubilar del Balate, al cumplirse los 350 años de la aparición del Niño (un año antes había tenido lugar, en el mismo sitio, la coronación de la patrona). En la Plaza del Ayuntamiento y ante unas cuatro mil personas, se celebró una función religiosa a la que acudieron autoridades regionales y representantes de distintos municipios de la región, en un ambiente cargado de emoción para los fieles de esta imagen tan venerada. En octubre, las noticias de la instalación de un centro de tratamiento de residuos sólidos urbanos en el término de Mula, pero a escasos dos kilómetros de Albudeite, originó un paro masivo de los vecinos de esta población como señal de protesta, cortándose la carretera y llevando sus reclamaciones a las mismas puertas del Palacio de San Esteban de Murcia. Al final, el emplazamiento de la planta se trasladó a Ulea, donde sigue funcionando a día de hoy.

            El año 1999 es un año para recordar, pero no por buenos acontecimientos precisamente. Tras la pésima noticia de la sentencia en diciembre de 1998 por parte del Tribunal Supremo que le otorgaba la propiedad del Castillo de Mula a la familia Bertrán de Lis y Pidal, el Ayuntamiento celebró el sábado 16 de enero un Pleno en el interior de la fortaleza donde, al menos de manera simbólica y en un acto de desagravio, el pueblo de Mula reivindicó su propiedad sobre la misma. Apenas dos semanas después, el 2 de febrero, un terremoto de 5’2 grados y con epicentro en La Puebla de Mula, sembró la destrucción y el caos con unas consecuencias que se dejaron sentir en toda la comarca, aunque afortunadamente y a diferencia del que años después ocurriría en Lorca, no se lamentó la muerte de ninguna persona. Sin embargo, el impacto psicológico del seísmo fue enorme, dejando tras de sí daños en más de 2500 casas, edificios públicos y en todo el rico patrimonio histórico de esta tierra, la cual hubo que reconstruir en los años posteriores. Cuando el 20 de abril del año 2000 se inauguró en la Plaza del Ayuntamiento el hermoso Monumento al Tamborista que hizo el escultor Rafael Pi Belda, un ladrillo quebrado al pie de uno de los tamboristas, sirvió de recuerdo del temblor, en un momento en el que la comarca entera estaba en plena reconstrucción. El monumento ya estaba listo para acoger las XVII Jornadas Nacionales de Exaltación del Tambor y del Bombo, que se celebrarían en Mula dos años después. En julio del año 2000 se inauguró el nuevo Hogar del Pensionista, tras una profunda reforma, dotándose de modernas instalaciones y ampliando sus servicios con las estancias diurnas. Y este mismo año, la prensa se hacía eco también de la unión de Aledo, Alhama, Pliego, Totana y Mula para la creación de una mancomunidad de servicios turísticos para la promoción de Sierra Espuña.

El 27 de febrero del año 2001 se abría la primera de las tres fases de la Autovía del Noroeste-Río Mula. La conversión de la comarcal-415 en autovía ha sido, sin duda, la infraestructura más importante de toda esta comarca de los últimos cincuenta años. Inaugurada en su totalidad en octubre de ese año, era el fin a décadas de malas carreteras que unían la comarca con la capital aunque, a día de hoy, veinte años después de aquella inauguración, siga repercutiendo su coste en las consignaciones que la Comunidad Autónoma da a los municipios por los que transcurre la obra. En agosto, y gracias a la labor del sacerdote don Ramón García, se inauguró en la parroquia de San Miguel, el pequeño pero atractivo Museo de Arte Sacro, con toda la obra pictórica que doña Pilar de la Canal donó a esa iglesia para reparar la devastación que sufrió durante la Guerra Civil y que abarca desde los siglos XVI al XIX.

El 14 de enero de 2002 falleció el arqueólogo don Emeterio Cuadrado Díaz a los 94 años de edad.  Si bien desarrolló toda su vida laboral en Madrid como ingeniero en el Canal de Isabel II, nunca se desvinculó de Mula, aprovechando los meses de verano, cuando se trasladaba con toda su familia a Mula, para excavar el yacimiento de El Cigarralejo. El fruto de cuarenta años de excavaciones, se había materializado años antes, en 1993, con la creación del Museo de Arte Ibérico y la generosa donación al pueblo de Mula de los materiales hallados en aquellas campañas.

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Don Emeterio Cuadrado Díaz

En el mes de marzo se puso la primera piedra del actual polígono industrial de El Arreaque, ubicado junto a la autovía, poniéndose en funcionamiento la primera fase en enero del 2004. A finales de septiembre, el entonces presidente del Gobierno, José María Aznar, visitó la Comunidad de Regantes de Mula para conocer el innovador sistema de regadío que se había empezado a desarrollar en la huerta de Mula y a finales de ese año, el alcalde de Mula convocó a sus homólogos de Bullas, Cehegín y Caravaca para terminar con el estado de abandono y deterioro que sufría la Vía Verde. La conservera Cofrusa, en ese momento la primera empresa del municipio, multiplicaba por quince la producción de latas con uvas peladas para la nochevieja.

            En 2003 se produjo el hermanamiento de Mula con la ciudad filipina de Baler, donde el muleño Luis Cervantes Dato, uno de los últimos de Filipinas, permaneció casi un año atrincherado junto a un grupo de resistentes en la iglesia de esa población durante la guerra de 1898, en la que España perdía, junto con Cuba, los últimos territorios de su imperio. Catorce años después, al cumplirse el 140 aniversario de su nacimiento, se inauguraba un monolito que honraba y recordaba a este muleño. En el año 2004, se inauguró el nuevo acceso a los Baños de Mula desde la autovía y en el 2005 se puso en funcionamiento las primeras instalaciones de un Ecoparque, en la carretera del pantano de La Cierva, que hoy día se encuentra situado en la carretera de Pliego.

            La que entonces era la segunda empresa del municipio, la cooperativa Frutas y Cítricos de Mula, amplió en el 2006 sus instalaciones, contando con una plantilla de doscientos trabajadores en ese momento. Este mismo año, en el mes de septiembre, se produjo la primera boda entre muleños del mismo sexo, Juan Moreno Hermosilla y Fernando Andújar Noguera, sólo uno después de que fuera aprobada la ley sobre el matrimonio homosexual, en una ceremonia celebrada en el salón de actos del Archivo Municipal.

            En noviembre de 2007 se halló en la iglesia de San Miguel una cripta de enterramiento perteneciente a los marqueses de Los Vélez, construida entre finales del siglo XVI y comienzos del XVII. Y, en febrero de 2008, la Torre del Reloj era declarada Bien de Interés Cultural, como un paso previo para la declaración, por parte de la Secretaría de Estado de Turismo, de “La Noche de los Tambores” como fiesta de Interés Turístico Nacional. Aunque la fiesta hoy día ha alcanzado todos los reconocimientos que una manifestación cultural de este tipo puede alcanzar, esta declaración fue en ese momento el espaldarazo definitivo a la más importante tradición muleña que con más seguidores cuenta.

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            En noviembre de 2010 se inauguró el nuevo Palacio de Justicia y a la inauguración vino el secretario de Estado de Justicia, Juan Carlos Campo, dotando a los juzgados de Mula de unas amplias y modernas instalaciones verdaderamente necesarias dado el estado casi tercermundista en el que se encontraba el juzgado. En el mismo mes, pero del año siguiente y tras años de obras y con un coste superior al millón de euros, se concluían, por fin, los ochenta kilómetros de la Vía Verde, tras completarse el tramo entre Los Baños y Murcia. Este sendero, que aprovechaba el antiguo trazado del ferrocarril, fue un nuevo estímulo para las actividades turísticas y deportivas de todas las poblaciones por las que discurre desde Murcia hasta Caravaca. Unos meses antes se inauguraba en la Plaza del Hospital, el busto que recordaba el importante legado que el imaginero José Sánchez Lozano había dejado en las distintas cofradías de nuestra ciudad. En el 2012, y ya en plena crisis económica, se cerraba la piscina climatizada de Mula tras una enorme deuda; han tenido que pasar diez años para poder volver a disfrutar de esta instalación.

            En febrero de 2014 el yacimiento de Villaricos entró a formar parte de la red de Villas Romanas de Hispania y en julio, durante la campaña de excavaciones que se desarrolla durante los meses de verano, se hallaba la almazara más grande de la península, una más de las sorpresas que este yacimiento nos ha ido entregando a lo largo del tiempo. Fue también durante ese mes de febrero cuando los vecinos de Fuente Librilla se movilizaron contra la instalación de un vertedero y otra planta de residuos con capacidad para veinte mil toneladas anuales. En el mes de abril, los fuertes vientos que hubo en Cajitán derribaron uno de los árboles centenarios de nuestra región, el pino de La Celia, de más de doscientos años.

            En marzo de 2015 era nombrado Hijo Predilecto el empresario turístico Pablo Piñero Imbernón, presidente del Grupo Piñero, quien fallecería dos años después, a los 76 años, en Palma de Mallorca. Fue una persona muy querida en Mula por su generosidad y por haber salvado en la década de los 80 el Teatro Lope de Vega de la ruina; otro muleño que nunca olvidó sus raíces. En el mes de abril, el Grupo Scout Balate celebraba el 40 aniversario de su fundación en la localidad y en julio, la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, visitaba la cooperativa Mula Confort como ejemplo de la imaginación de unos trabajadores que se reinventaron al comienzo de la crisis. En el mismo mes, el arqueólogo municipal, José Antonio Zapata Parra presentaba la primera monografía escrita sobre nuestro castillo. Fue este un momento de fuerte sensibilización social sobre el futuro que le esperaba a la fortaleza, pues la presentación del libro coincidía con la creación de la plataforma ciudadana, “Mula por su castillo” que logró aunar en 2016 a toda la población para que, de una vez por todas, se comenzara a solucionar un problema que duraba ya más de veinticinco años. Bajo el lema #mareaceleste más de un millar de ciudadanos de toda la región realizaron en abril de ese año el famoso “abrazo al castillo”; el Ayuntamiento tomó nota y, desde entonces, ha realizado avances más que considerables para conseguir la propiedad definitiva. En marzo de 2016 España proponía ante la UNESCO, bajo el lema “Las tamboradas, repiques rituales de tambores”, a un grupo de tamboradas del país para que pasaran a formar parte de la selecta lista que conforma el denominado Patrimonio Cultural Inmaterial. Dos años después se aceptaba la candidatura y la tamborada muleña lograba el máximo reconocimiento que, a nivel mundial, podía alcanzar esta tradición. Para concluir este breve repaso de hechos ocurridos en estos veinte años, hay que destacar también las excavaciones que se estaban realizando en el yacimiento argárico de La Almoloya, localizado entre los términos de Mula y Pliego y que nos revelaron, junto a unas sepulturas principescas, la estructura de un edificio que pudo servir como sala de audiencias y como la primera estructura de poder centralizado de más de 4000 años de antigüedad, en lo que se ha venido en llamar “el primer parlamento europeo”. Y así concluimos este repaso que nos ha hecho viajar a las últimas dos décadas a través de acontecimientos que pasaron en Mula y su comarca. Una lista abierta a la que cualquier muleño podría añadir sus propios recuerdos acumulados durante este tiempo.

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