Manuel Gea Rovira
En el arte y la genialidad no quiero mirar ideologías y Pepe Soria, alcalde de Cehegín, es el político más ingenioso en cuanto a presentar Pregones de Fiestas, con su concejal Rubén Sánchez, personal técnico del Ayuntamiento y la ayuda guioniNicolás de Mayasta de su secretario Jesús de la Ossa Abril, poeta y literato multipremiado en España. Tengo vivas mis impresiones de la espectacularidad y ternura de un pregón del pintor Nicolás de Maya, y su cultura representada. Los artilugios luminotécnicos, aparatosidad de presentación de las damas y reinas y otras parafernalias, en la pasada noche del 24 de agosto en la plaza del castillo almohade, los montajes de carpinteros, recursos escénicos y técnicos, incluyendo los informáticos y digitales, puestos a disposición del pintor más famoso del pueblo, Nicolás de Maya, hicieron resplandecer su genio de artista miguelangelesco, que por algo posee una gigante escultura en Guadalajara de México. Pepe Soria y su concejal, sacaron a la joven de 17 años, María José de Gea, 2º curso de bachillerato en el IES “Alquipir”, con el Jurado plural y la coronaron ante sus seis damas, Reina 2013, al comienzo del acto. Cada ventana y portón de los edificios históricos de la plaza estaban preparados para que actuaran desde un Charlot, a los representantes de las Artes o Siete Musas de Grecia, que tenían su asiento en las letras del nombre de Cehegín. El pintor Nicolás de Maya, amasaba tierras recogidas en cada una de las pedanías del término y con sus manos, iba pintando doce lienzos, los iba colgando del escenario de perfil, para que no se descubriera el motivo general, que se desvelaría en emocionante final, como la efigie de la Patrona de Cehegín. Mientras tanto, los acordes musicales y la palabra del pintor, nos llegaban desde una pantalla gigante, donde nos iba explicando, con giros populares de la tierra, su humilde incapacidad para hacer un pregón, recurso retórico, para llamar la atención de su vida artística, de sus orígenes, familia y amistades, estudios y maestros, toda una vida, de impaciencias para ir formándose como pintor, con los atrevimientos de su primera juventud y emigración. Aquello parecía también la cancha de tenis, pues los giros de cuellos de los tres millares de asistentes, hacia las paredes de fachadas eran mágicos, para contemplar los personales que actuaban desde la altura manejando las simbologías de las Siete Artes de la Grecia Clásica. Mientras, el pintor trabajaba con las manos en los lienzos, su voz salía alegre y humilde, digitalmente en proyección de pantalla. El pregonero pintor, nos dejaba alucinados con el guión presentado, pese a la experiencia que los asistentes al acto gratuito y popular. El esplendor e ingenio del montaje y actuaciones, las horas de grabaciones del pintor con los Medios digitales, el sonido acoplado a la duración de palabra y trabajo pintando, ante el público entregado, sin folios que leer. Solo le faltó elevar con unos globos -que fallaron- de la mano de unos niños, un lienzo con la estrofa del himno de la Patrona, a los cielos de la noche ceheginera, que simbolizaban su infancia escolar al calor de Ella. Pero los aplausos despertaron a las golondrinas de la torre de la Magdalena y del Hotel la Muralla, premiando a Nicolás de Maya, a la alcaldía y concejalía de festejos, como si estuviéramos en el foro romano de Mérida. La Hermandad de la Patrona, con su presidente Aurelio Ruiz, hizo entrega de las Medallas de la Virgen italiana a la Reina, Corte de Honor y al pintor pregonero, como humilde reconocimiento del origen de las Fiestas de Cehegín a la imagen que vino de Nápoles hace 288 años.