E. SOLER

Miles de personas abarrotaron la explanada de la Basílica para la tradicional ofrenda al Lignum Crucis. La comitiva partió, a primera hora de la mañana, desde la céntrica Corredera, encabezada por el alcalde de Caravaca, José Moreno, y la consejera de Presidencia en funciones, María Dolores Pagán.

También asistieron el delegado de Defensa en la Región, el capitán de Navío José Ignacio Martí y el coronel Jefe de la Base Aérea de San Javier Juan Pablo Sánchez de Lara.

El regidor caravaqueño, José Moreno, puso de manifiesto la cantidad de peregrinos que se habían congregado en la explanada de la Basílica, recordando que «a partir del día dos tendremos un receso en el Año Jubilar, hasta que la patrona regrese a su santuario en la tarde del cinco de mayo».

Durante la celebración se impuso la Cruz de hermano, a más de un centenar de cofrades que se han inscrito en este 2017. La estructura con forma de Cruz de Caravaca de más de ocho metros de altura se cuajó de flores de caravaqueños y peregrinos que quisieron honrar a la patrona de la Ciudad Santa del Noroeste murciano. La ceremonia concluyó con el vuelo de la patrulla Águila sobre el cielo de Caravaca.