JAIME PARRA

Miguel Motas, doctor en Veterinaria, profesor de Toxicología e investigador antártico, es el consejero de Empleo, Investigación y Universidades. Lo entrevistamos días después de conocerse los datos del para en la Región de Murcia que elevan el número de personas desempleadas a 115.929.

¿Qué conclusiones saca de los datos del paro y afiliaciones del mes de junio?

El sector agrícola aglutinó por sí solo la totalidad del repunte del paro, con casi 2.000 desempleados más, y la caída de la afiliación también se ciñó sobre todo a ese sector. El paro agrícola subió en España, y por tanto era lógico que en la Región se resintiera más, dado que la agricultura tiene aquí un peso mayor sobre el empleo. En cualquier caso, una buena noticia es que ha caído el paro en actividades muy vinculadas al turismo, como los bares y restaurantes, los alojamientos o el comercio minorista, y esto es especialmente importante de cara al inicio de la campaña turística de verano. Es decir, las actividades más perjudicadas por los efectos del confinamiento siguen reduciendo el paro.

Es evidente que el escenario es complicado, pero la Región sigue viéndose menos afectada que la media del país en lo que llevamos de pandemia. Entre marzo y junio, el paro ha subido de media casi un 16 por ciento en España, mientras que esa subida ha sido menor en la Región, con un 14 por ciento de aumento. Es decir, estamos dos puntos por debajo del dato nacional.

¿Qué medidas ha puesto en marcha su Consejería para ayudar a reducir el paro en la Región?

Hay que partir de una realidad: el grueso del empleo lo genera el tejido empresarial, y la principal responsabilidad de las administraciones es generar el escenario propicio para acelerar esa inercia, y tomar medidas que contribuyan a esa generación de puestos de trabajo. Dentro de esas medidas podemos citar, por ejemplo, las nuevas ayudas del SEF de hasta 9.000 euros a empresas que contraten de manera indefinida a desempleados de diversos colectivos, la Cuota Cero +24 reactivada recientemente para asumir las tarifas de los dos primeros años como autónomos de jóvenes y parados de larga duración o la nueva ayuda de casi 300 euros para autónomos cuyos ingresos hayan caído más de un 40% a causa del estado de alarma. Además, vamos a poner en marcha las líneas de ayudas a empresas de economía social, con subvenciones muy importantes que priman la incorporación de nuevos socios o la realización de inversiones, entre otros aspectos, y también vamos a activar próximamente ayudas a empresas de inserción, que son aquellas sociedades que incorporan a su plantilla a personas en situación o riesgo de exclusión. Son sólo algunas de las muchas iniciativas de mi departamento, y que tienen un importante componente social.

¿Qué debe hacerse para mejorar la preparación y la formación de los jóvenes?

Estimular su participación en programas formativos, y que estos programas sean eminentemente prácticos, es decir, muy relacionados con lo que está demandando el mercado laboral. En cualquier caso, me gustaría incidir en que lo ideal es que esos jóvenes lleguen a una formación concreta tras pasar previamente por los servicios de orientación del SEF, porque ese experto en empleo ‘recetará’ la formación específica que el joven necesita, y le marcará un itinerario. Los estudios del SEF nos dicen que los  jóvenes son el colectivo en el que más eficaz resultan los cursos de formación, ya que uno de cada dos encuentra empleo en los siguientes seis meses a la finalización. En el escenario económico generado por la pandemia, la diferenciación va a ser clave, también entre candidatos a un mismo empleo, y la formación va a jugar un papel importante en ello. El SEF está reorientando su formación para adaptarla a esta situación y priorizar aquellos sectores que ahora demandarán más profesionales, y los jóvenes también se van a beneficiar de ese refuerzo. 

Usted ha recibido críticas de la oposición por su gestión de los ERTE, ¿puede explicar cómo ha sido esta gestión?

El aluvión de los ERTE no tenía precedentes, y fue necesaria una reorganización muy importante, partiendo de que apenas contábamos con funcionarios en ese departamento y hubo que habilitar el procedimiento de manera completamente telemática para una cantidad ingente de expedientes. Se multiplicó por seis el número de expedientes con respecto a todos los registrados en los últimos diez años. Elaboramos un nuevo procedimiento electrónico y un protocolo específico con la Inspección de Trabajo y el SEPE. Con esas adaptaciones, la ampliación a diez días del plazo para dictar resolución, y la incorporación de un importante número de funcionarios de otros departamentos para tramitar los expedientes, el ritmo de tramitación pasó a ser óptimo. Nos situamos en una resolución de ERTE del 90 por ciento desde principios de mayo, hasta llegar al cien por cien, es decir, resolviendo en plazo todos los expedientes. Hemos sido de las pocas comunidades que ha tramitado y dictado resoluciones por todos los ERTE recibidos, así como publicado los datos detallados semanalmente, ofreciendo por tanto una total transparencia en nuestra gestión.

¿Es usted partidario de la subida del salario mínimo? ¿Y de una reforma laboral en la línea que pretenden PSOE y Podemos?

Soy partidario de la subida del salario mínimo, siempre que la coyuntura económica acompañe, que sea lo más consensuada posible, y que parta de previsiones realistas. En cuanto a la reforma laboral, los datos hablan por sí solos. Desde que se implantó en 2012, la Región ha ganado casi 100.000 afiliados a la Seguridad Social. Hay que tener en cuenta que el período de vigencia de la reforma laboral frenó la destrucción de empleo heredada del Gobierno de Zapatero, y supuso para la Región liderar la creación de empleo, lograr máximos de contratación estable y un descenso del paro más intenso que la media.

No creemos que sea el momento económico adecuado para esta modificación de la normativa, con una recesión a las puertas. Esas decisiones a nivel central no sólo pueden afectar a la Región de Murcia, sino que además pueden crear un efecto lupa por la injusta infrafinanciación que tiene la Comunidad.

Miguel Motas

Miguel Motas

¿En qué consiste la campaña ‘Úsala’?

Lanzamos esta campaña a través del Instituto de Seguridad y Salud Laboral para sensibilizar y concienciar a los trabajadores sobre la importancia de que usen mascarilla en sus desplazamientos al trabajo, pues el contagio entre compañeros supone un brote en la empresa, con el consecuente cese de actividad de la misma y por tanto el desempleo de los trabajadores. Por eso, el eslogan de la campaña es “Protege tu empleo, protege tu negocio». La campaña va a estar activa durante julio, con el foco especialmente en los transportes colectivos y vehículos compartidos. Nos dirigimos de manera particular a trabajadores vinculados a la agricultura, la construcción y la industria.

También apelamos a la responsabilidad preventiva de los empresarios, por las implicaciones de un eventual brote en sus centros de trabajo. Reforzar este tipo de mensajes es una demanda consensuada por la Mesa de Seguridad y Salud Laboral en sus recientes reuniones. No podemos permitirnos la más mínima relajación en la prevención contra el virus.

¿Cómo se va a adaptar la universidad murciana a estos tiempos de coronavirus?

El último Comité de Coordinación Universitaria Covid-19 que aglutina a la Consejería y las universidades de la Región acordó que durante el próximo curso, el modelo de docencia será flexible en función de las recomendaciones sanitarias, pero siempre buscando la mayor presencialidad posible en interés de la formación integral de los estudiantes. Hemos hecho diversas propuestas, que ahora deberán ser adaptadas por las universidades en sus respectivos planes de contingencia.

Por ejemplo, creemos que es importante que los estudiantes conozcan antes del inicio del período de matrícula las adaptaciones de la docencia y evaluación previstas, tanto para el escenario de semipresencialidad como para el de actividad docente no presencial. Asimismo, las actividades formativas presenciales deben ser prioritariamente para la docencia práctica o experimental, y debe reforzarse la formación del profesorado en metodologías docentes ‘online’. También hemos recomendado priorizar la evaluación continua.

Dentro de la lógica incertidumbre que arroja la pandemia en todos los ámbitos, queremos garantizar a los estudiantes que el próximo curso seguirán recibiendo una docencia universitaria de la máxima calidad en la Región de Murcia, y esos criterios para una correcta adaptación cuentan con el aval de Aneca, que nos ha trasladado su enhorabuena por el trabajo coordinado.

¿Cree necesario un mayor acercamiento de la universidad al mundo de la empresa?

Por supuesto. Son dos realidades que deben estrechar su relación, y más en un escenario como el generado por la pandemia.  La red de cátedras está incrementándose cada año, y aporta numerosos contactos y proyectos comunes con las empresas. Todas las iniciativas que contribuyen a reforzar ese vínculo son especialmente interesantes para la Consejería. Por ejemplo, en este sentido puedo referirme al programa ‘Prueba de concepto’ de la Fundación Séneca. Esta línea de la Consejería está especialmente centrada en que las ideas investigadoras ya maduras no se queden en el cajón, y lleguen a comercializarse. Concretamente, se trata de apoyar a grupos de investigación que han obtenido resultados en sus trabajos y ya han dado pasos para su aplicación, pero necesitan un impulso final que permita comprobar si sus ideas funcionarían en un entorno real. También con la convocatoria de ayudas para realizar doctorados industriales, se potencia la relación Universidad-Empresa. Es decir, ayudamos a que los grupos de investigación den el salto desde la universidad al ámbito empresarial.

¿Qué partida destina el Gobierno regional a investigación?

Mi Consejería destina 6,2 millones de euros a ayudas específicas, como por ejemplo, ayudas  a la contratación de titulados superiores de FP para realizar tareas de innovación en Universidades, subvenciones a las Academias Científicas de la Región, ayudas a la dinamización del campus Mare Nostrum y ayudas a través de la Fundación Séneca, con las que se cubren todas las etapas de la carrera investigadora de los científicos de la Región. Entre estos apoyos económicos de la Fundación se encuentran las becas de formación de personal investigador; las estancias externas de investigadores en centros extranjeros; las becas de formación y perfeccionamiento posdoctoral en centros de investigación de referencia internacional; las ayudas para atraer a la Región a jóvenes doctores con reconocida trayectoria investigadora; o la financiación de grupos de excelencia de la Región de Murcia, entre otras iniciativas.