FELIPA GEA/Psicóloga, Sexóloga y Neuropsicóloga/

ESPACIO DE ALCOBA

Queridas lectoras y lectores, hoy vamos a hablar de Bondage. Sí, hoy nos vamos a inmiscuir en el mundo BDSM, sin paños calientes y porque una de nuestras lectoras así lo ha querido.

Hola Felipa, descubrí tu sección hace poco y me he decidido a escribirte. Me da un poco de vergüenza, pero bueno. Quiero saber por qué a mi chico le pone mucho el hecho de atarme. Me insiste constantemente en eso, pero yo no lo tengo claro porque me da un poco de cosa. ¿Qué hago?

Gracias.

Antes de nada, creo que es fundamente explicaros qué es el Bondage: es una práctica que está dentro del BDSM (Bondage-Disciplina-Sadismo-Masoquismo). Es un juego de esclavitud y servidumbre. Es decir, se podría definir como el arte de atar (o se atado/a) con fines sexuales. De hecho, se usa para englobar todas aquellas practica que inmovilizan a una persona, para lo que se puede usar muchos elementos: bridas, cuerdas, lazos, esposas, las propias manos, etc.

La dominación y la subordinación están impregnadas en el concepto que tenemos sobre la sexualidad. De hecho, no es tan raro que el grado de excitación aumente ante las restricciones que puede provocar una atadura. Al fin y al cabo, es una posesión física y emocional de la otra persona. Eso da poder. Esa necesidad de dominación frecuentemente se relaciona más con los hombres, pues recordad que estamos en una Sociedad Patriarcal.

Ahora, que una persona quiera practicar Bondage no la hace “desviada” (por cierto, odio esta palabra) o perturbada. Tampoco tiene necesariamente un problema psicológico, ni tiene que haber vivido una mala infancia, un trauma… o cosas similares que se suelen pensar por la falta de Educación Sexual que existe en nuestra sociedad y que no tienen nada que ver con la realidad. Es más, las personas que están dispuestas a practicar sexualidades alternativas a la establecida como “normal”, suelen ser personas que tienen un manual ético de consentimiento, respeto y salud respecto a su sexualidad y la de su pareja más consciente y trabajado que aquellas que se plantan en el A-B-C (o “lo normal”). Tened en cuenta que cuando hacemos cosas distintas a las que estamos acostumbradas/os, primero, detallamos muy bien aquello que vamos a hacer nuevo y, segundo, tomamos más precauciones que “de normal”.

No obstante, os voy a dejar algunas directrices que os serán muy útiles si decidís (y, en especial, si lo decide nuestra lectora) abriros a nuevos mundos y experimentar el amplio abanico de placeres en sus diferentes facetas. ¿Qué cosas hay que tomar en cuenta para iniciarse en el Bondage?

  1. Crear un acuerdo mutuo: Conocer vuestros límites y hasta donde estáis dispuestos/as a llegar es lo primero que debéis hacer, además de acordar quién va a ser la persona atada. Es fundamental crear un acuerdo mutuo y respetuoso para garantizar el éxito de la experiencia.
  2. Seguridad, antes que nada: Es importante elegir una palabra de seguridad, que garantice parar el juego sexual en el caso de que alguno de los dos lo quiera así. Esta palabra debe ser neutra, es decir, una palabra que no se vaya a usar o decir en esa misma situación (por ejemplo: maceta, tulipán, gato…).
  3. Prever antes de actuar: Preparar la cita con el Bondage es fundamental, así que planificad con antelación la sesión de juego “con ataduras” y eso hará que tengáis a mano todo lo que vais a necesitar. Esto, también, os va a servir para ir calentando los motores de la creatividad, de la pasión y del deseo hasta el momento clave.
  4. Tomar consciencia plena: Estas prácticas no se deben hacer bajo los efectos del alcohol o estupefacientes, porque bajo estos efectos es más fácil perder el control. Asimismo, hay que ser paciente y tomarlo con calma, pues, como pasa con cualquier otra práctica, se requiere de un aprendizaje para su perfeccionamiento.

Y, por favor, no complicaros con nudos marineros ni con posturas acrobáticas. Es preferible ir poco a poco e ir conociendo esta práctica gradualmente. No olvidar tampoco que es recomendable hablar de la experiencia, compartir las vivencias y cómo os habéis sentido. Esto fomentará una mayor comunicación, os servirá para mejorar la siguiente vez y os dará nuevas ideas.

Es sí, no es una tarea fácil la de dar vacaciones a la propia voluntad, requiere de mucha Educación Sexual. Ya sabéis que yo estoy aquí para proporcionárosla en la medida de lo posible, por eso sigo esperando vuestras dudas, sugerencias e impresiones a través de estos medios:

– Correo electrónico: espaciodealcoba@gmail.com / felipagea@gmail.com

Página web: www.espaciodealcoba.com

Redes sociales: Facebook (@espaciodealcoba / @felipagea), Instagram (@espaciodealcoba) y Twitter (@espaciodealcoba)

Carta tradicional: Avenida de Murcia, 87. Bullas (Murcia), 30180.