Mª Luísa Estevez Piqueras (Personal Vivienda en Comunidad)

Teresa Guirao Pujante (Directora Técnica Centro Integral El Copo)

Un día cualquiera de un año cualquiera.

Me levanté y me llevaron.

Lejos de mi casa, lejos de mi barrio,

lejos de mi gente, lejos de mi pueblo.

Y me llevaron, me llevaron los míos.

  • ¿Y dónde fuiste?

Fui a Caravaca de la Cruz

ahora ahí está mi casa.

  • ¿Y tu casa es tu hogar?

No, lo intentan.

Pero mi hogar está en mi pueblo,

en mi barrio, con mi gente, mis vecinos.

  • ¿Alguien te preguntó si te querías ir?

No, me dijeron que tenía que ser así.

Porque me tenían que cuidar mejor,

que ellos no sabían.

  • ¿Por qué te obligaron?

Estoy incapacitada.

  • ¿Y sabes qué es eso?

Si, en mi residencia me lo explicaron.

Estar incapacitada significa que otros piensan por mí

y deciden por mí sobre cosas que me afectan a mí.

  • ¿Y cómo te hace sentir eso?

Pues nada, lo decidieron así y me quedo inútil.

Para todo lo que quiero hacer

le tengo que preguntar a mi hermana

y me guste o no,

tengo que aguantarme con su decisión.

Algunas veces no estamos de acuerdo.

  • ¿Dentro de APCOM decides tú, en tu día a día?

De unos años hasta hoy sí.

Desde que me levanto por la mañana

hasta que me acuesto por la noche sí.

Pero para poder salir de aquí ya no.

Tengo que pedir permiso.

  • ¿Pero tú crees que puedes decidir algunas cosas?

Claro que si, si me lo explican despacito,

en lectura fácil por ejemplo yo lo entiendo muy bien.

Y mis compañeros que no hablan (Como José Luís o Antonia)

con pictogramas también.

Y poco a poco lo vamos entendiendo para tomar alguna decisión

o para entender porqué ocurren las cosas.

Algunos de estos testimonios fueron los que llevaron a la Asociación APCOM a plantearse este reto.

Si ya no hay más solución que vivir con una incapacidad, demos la oportunidad a la persona de intentar “vivir con dignidad”. No entendiendo el término “dignidad” o “vivir dignamente” como una expresión desde un razonamiento de comodidad burguesa, sino desde la seguridad de que cualquier persona debe tener la oportunidad de decidir sobre las cosas que les afecten aunque sea dentro de sus posibilidades, y cuanto menos a estar informado sobre todo aquello que les atañe. De cualquier modo, la Asociación puede ofrecer a la persona una mínima oportunidad de tener un modo de vida que un día se le negó por presentar una discapacidad intelectual.

Estudios del INICO (Universidad de Salamanca) refleja una situación de mayor exclusión en las personas con grandes necesidades de apoyo y sus familias. Este grupo de personas representa un 0.16 % de la población general, es decir un total de 63.000 personas en toda España. Aquellas personas con limitaciones más severas viven en entornos residenciales  o presentan una mayor probabilidad de verse emplazados en entornos segregados y altamente especializados, entornos en los que las prácticas profesionales ofrecen menores oportunidades para la autodeterminación y participación, bajo la percepción de que su inclusión es una meta difícil de alcanzar.

En este sentido, no podemos desconocer el contenido del artículo 19 de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad en vigor en España desde el año 2008. Este artículo reconoce el derecho a la vida independiente e incluida en la comunidad de todas las personas con discapacidad, de tener la oportunidad de elegir su lugar de residencia y dónde y con quién vivir, en igualdad de condiciones de vida que las demás, sin verse obligadas a vivir con arreglo a un sistema de vida específico.

Personas con Discapacidad Intelectual y Grandes Necesidades de Apoyo son aquellas que necesitan apoyos intensos y generalizados en todas o casi todas las actividades que configuran el desarrollo y bienestar de cualquier persona y también aquellas que presentan conductas desafiantes.

El proyecto experimental (pilotaje) planteado por Plena Inclusión se llama MI CASA. Este pilotaje pretende acercar a las PCDI y GNA a su contexto natural para disfrutar de un tipo de vivienda en comunidad que le vuelva a acercar a sus orígenes. La Asociación APCOM fue hace un año seleccionada para que llevase a cabo este pilotaje por su trayectoria valiente y decidida como Asociación y por el proceso de transformación de serviciosque desde hace 2 años cambió la Residencia y Centro de día El Copo. Durante ese año este centro modificó su forma de atender a las personas con discapacidad y a sus familias orientado por Plena Inclusión Murcia. Después miembros de la Administración y Plena Inclusión viajaron a Gales a conocer sus modelos de vivienda. Por último los profesionales tanto de Residencia como del Centro de Día El Copo comenzaron un proceso de formación en Apoyo Conductual Positivo y Apoyo Activo, metodologías ambas innovadoras de atención para personas con grandes necesidades de apoyo, también guiadas por Plena Inclusión Murcia. Tras el éxito experimentado ya estábamos preparados para hacer realidad los sueños de las 3 personas seleccionadas por voluntad propia.

Y así fue como comenzó todo tras dos largos años de cambios y formación, APCOM abre la Primera Vivienda en Comunidad del pilotaje MI CASA en España, no solo porque las personas y las familias para las que trabajamos se lo merezcan sino también por moralidad profesional y ética.

3 PERSONAS CON DISCAPACIDAD Y GRANDES NECESIDADES DE APOYO + 3 PERSONAS DE ASISTENCIA PERSONAL + 1 VIVIENDA EN EL CENTRO DE CARAVACA DE LA CRUZ +  UNIVERSIDAD DE SALAMANCA + FORMACIÓN ESPECÍFICIA + PLENA INCLUSIÓN= PILOTAJE MI CASA