MARINA MARÍN GARCÍA

En la mayoría de las ocasiones, un escritor no nace, sino que se hace a medida que transcurre la vida. Marisa López Soria es hija de una escritora por lo que, desde niña, pensó que en casa ya no había espacio para más escritores. Con el paso de los años, encauzó su vida profesional hacia la docencia, ejerciendo como maestra durante muchos años. Durante nuestra pequeña charla, Marisa me confesó que siempre han sido los niños, con su comportamiento y actitud, quienes la han empujado a escribir.

En sus inicios, quiso que su público fuese adulto, pero las cosas no salieron como ella tenía planeado y se quedó con los que siempre la han cautivado: los más pequeños. Además, al contrario de lo que socialmente se cree, escribir para niños no es una tarea sencilla y, por desgracia, no tiene la misma visibilidad y reconocimiento que los libros para adultos. <<Un cuento tiene mucho de poesía y hay que ser certero con el lenguaje>>, afirma Marisa.

Desde hace un tiempo, Marisa se dedica por completo a la escritura y, como cada maestrillo tiene su librillo, ella tiene su peculiar forma de escribir. Para Marisa, la inspiración, por norma general, llega a través de su público, los niños. Es en ellos en quien se fija, no solo porque escribe para ellos, sino porque, como he dicho antes, son sus comportamientos y actitudes los que hicieron que comenzase su carrera como escritora. Además, ella pretende que el niño se sienta reflejado al leer sus escritos y, por supuesto, que aprenda. Aun así, sus obras no son lo que habitualmente encontramos en la literatura infantil, pues ella afirma que a los niños hay que hablarles como si fueran adultos, pero de una forma divertida porque <<la literatura existe para divertirse y no para sufrir>>. Además de esto, Marisa afirma que un cuento puede cruzar por su mente en cualquier momento y por cualquier circunstancia y, como anécdota, me cuenta entre risas que Lobo a medias y un montón apareció tras ver una noticia sobre animales y que sintió esa necesidad de hablar sobre las adopciones y el trato que debemos darles.

En cuanto a sus publicaciones, he de decir que Marisa tiene un número considerable de ellas. Al hacerle esta afirmación, me explicó que eso se debe a que la extensión es mucho menor que una novela para adultos, aspecto que no implica que la elaboración sea de menor calidad. Los textos, sean de la extensión que sean, pasan por muchos filtros y a todos se les exige una calidad de sobresaliente. Además, las ilustraciones que los acompañan están cuidadas de la misma forma y creadas con el mismo cariño y cuidado. Como anécdota de una de estas publicaciones, me ha confesado que la historia de Los retratos de Renato surgió cuando ella aún era maestra y ponía a sus alumnos en situaciones puntuales para que aprendieran que hay que tratar bien a los compañeros. Bien, pues algunos de los textos que esos niños escribieron, están en esa historia y, después de tantos años, algunos de esos niños se han visto reflejados y han planeado un encuentro con ella.

En lo referente a editoriales, Marisa publica con muchísimas y todas ellas diferentes entre sí. A ella le da igual si son grandes o pequeñas, pues lo que exige es que su trabajo se valore y se cuide. Ella dice que siempre hay que ir de la mano de grandes profesionales y que esos están en todas las editoriales que existen. Esta escritora afirma que cada editorial pide una cosa y que ella, que escribe de todo, está encantada de trabajar con todas ellas.

Por otra parte, Marisa también escribe poesía y, hace un par de semanas, publicó un poemario llamado Muy señores míos. Para ella, la poesía es otro medio de expresión y, aunque no está acostumbrada a nadar en el mundo de los poemas, se lanza al vacío para que veamos algunos aspectos de la vida a través de sus ojos.

He de decir que Marisa no ha dejado la docencia por completo porque lleva más de veinte años con el Taller de Lectura y Escritura “La cometa”, por lo que nunca se ha desvinculado del todo de enseñar a los más pequeños, aunque lo haga de forma diferente a sus inicios. Ella nació rodeada de libros, se formó para enseñar a los más jóvenes y jamás pensó que serían ellos los que cambiarían el rumbo de su vida y la convertirían en lo que es ahora: escritora.

Por último, solo me queda decir que Marisa estará en Caravaca el próximo miércoles 19 de mayo para que los más pequeños, y los no tan pequeños, pasen un buen rato.

El miércoles 19 de mayo a las 18:30 horas ,en el paseo de La Corredera de la Feria del Libro de Caravaca, la autora infantil realizará un cuentacuentos y regalará ejemplares de ‘Perezoso alias Pérez’ a los primeros 25 niños que asistan.