JAIME PARRA

Un libro que merece ocupar un buen lugar en tu estantería. Te engancha de principio a fin”. “Un libro perfecto para acabar las vacaciones lo recomiendo muchísimo, volvería a leerlo mil veces más, totalmente enamorada de él”.

Estas son algunas de las opiniones de lectores que ya han tenido la oportunidad de leer “Persona Número 3”, la primera novela de Marina Marín García, que presentará el 24 de octubre a las 12:00 horas en el Templete de Caravaca de la Cruz, acompañada del concejal de Cultura, Juan Manuel de León.

“Persona Número 3” pertenece, dentro del género romántico, a las novelas etiquetadas como new adult, “cuando los personajes ya no son adolescentes, pero tampoco son aún adultos”.

Edades parecidas a la de Marina Marín García quien, con 26 años, es Graduada en Pedagogía por la Universidad de Murcia y Master en Formación y Orientación Para el Trabajo en la Universidad de Sevilla. Precisamente es en Sevilla donde surge la historia y es Sevilla la protagonista de la portada, obra de Paqui, de la librería Sueños de Papel, donde se puede adquirir el libro además de en Amazon.

¿Siempre quisó ser escritora?

La verdad es que siempre he escrito para mí, para desahogarme… algún cuento para mis primos pequeños, pero nunca algo sólido. La idea la tuve cuando vivía en Sevilla, pero se quedó en un cajón; hace año y medio lo saqué y lo terminé. Ahora sí me planteo algunas veces mi futuro profesional como escritora, pero es una carrera de fondo, complicada, diferente del trabajo que he visto a mi alrededor.

La idea la tuvo en Sevilla, ¿cómo le llegó la inspiración?

No tengo un recuerdo claro de cuándo surgió, conviví con gente que, aunque vivíamos en el mismo país, no vivimos en el mismo sitio. Entre anécdotas que te cuentan en clase, en el piso, con el círculo que haces… me surgió la idea de la trama principal y un par de detalles más. Pero es totalmente ficticio, la trama y los personales. Solo conservo algunas anécdotas graciosas.

¿De qué habla su libro?

Habla mucho del amor sano, del amor entre amigos, ese amor incondicional. Hay muchas reflexiones sobre la vida en general, sobre algunas cosas morales que pueden plantear conflictos al propio lector.

¿Qué escritores la han marcado?

Como clásico Jane Austen. Orgullo y prejuicio es mi novela favorita. Luego están Elisabeth Benavent, Javier Castillo. Y Carlos Ruiz Zafón porque una de las novelas suyas que más me gusta se llama Marina como yo. Esa novela fue un punto de inflexión en mi vida literaria como lectora y probablemente como escritora.

¿A qué tipo de lector va dirigida su novela?

A la gente a la que le guste el romance en general le va a gustar, que lleve trama misteriosa. A lectores de Elisabeth Benavent o Alice Kellen les puede gustar. Al final es una historia de amor pero no es un amor fantástico en el que todo va supér bien. Puede llegar a ocurrirle en algún momento al lector lo que a los protagonistas, con todas las casualidades de la ficción pero es posible.

¿Cómo le surge la inspiración?

Tengo una libreta en la que voy apuntando las ideas, y, cuando los personajes se hacen reales realmente, uso mucho las notas del teléfono, que es lo que siempre llevo a mano. Pero he llegado anotar en clínex, servilletas…

¿Alguna preferencia a la hora de escribir?

Normalmente escribo en mi escritorio de siempre y me gusta hacerlo una vez que avanza la tarde. La mañana la dedico a corregir o a buscar información, ya que hay que documentarse, a pensar cómo llevar la trama, y cómo está yendo.

¿Tiene alguna manía a la hora de escribir?

Sí, no puede haber nadie en la habitación. Debo estar sola en completo silencio con el ordenador y los folios delante.

¿Ya trabaja en un nuevo libro?

Ahora mismo tengo una idea que todavía necesita terminar de madurar. No todo es llegar, sentarse y teclear. Tengo que conocer a los personajes para meterme en ellos, es como si un amigo me estuviera contando su vida.