Ana María VACAS

Desde niña dedicaba su tiempo libre en ocuparlo con aquello que despertaba mayor interés, en su caso le apasionaba pintar, dibujar. Además compartía este tiempo observando como trabajaba su padre, Juan Campoy  los fines de semana en un estudio de fotografía del que disponía en su propia casa y donde ella siendo tan pequeña absorbía con sus expresivos ojos cantidad de detalles relacionados con el proceso fotográfico.

Modelo

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Decide estudiar Bellas Artes y lo hizo en la Facultad de Murcia, (2005-2013). Durante estos años de estudio aprendió mucho de un profesor de  dibujo de dicha facultad, Armiñana,  que aporto a Marina la capacidad de encuadre en dibujo que posteriormente aplicaría en fotografía siéndole muy útil; pero sobre todo aprendió de sus compañeros que derrochaban creatividad. Las innumerables colaboraciones marcaron un antes y un después en su formación.

Cuando finalizaron sus estudios se sintió un poco perdida sin saber donde enfocar su futuro, estando un año prácticamente dedicado a intentar centrar sus expectativas. Una vez aclarada su mente y sabiendo que la decisión de elegir la fotografía como vehículo de expresión, no era un capricho del destino, si no que había ido creciendo como una semilla lenta y fuerte en su interior, decide comenzar los estudios de fotografía en la Escuela de Arte de Granada, etapa muy creativa que le sirvió de preámbulo para adquirir experiencia viéndose reflejada en  el premio al mejor proyecto final del curso. Posteriormente  realiza numerosas exposiciones en la facultad de Bellas Artes de Murcia, en galerías, y en Granada, ya con la necesidad de compartir y exponerse a la crítica de los demás.

De nuevo vuelve a sus raíces, comenzando una colaboración con Vanesa García López y José Alberto Sánchez Porras  en el Espacio Creativo Madame Lumiere, donde reconoce lo importante que fue trabajar junto a ellos, consiguiendo fijar conceptos de fotografía de una manera más práctica y aprendiendo a afrontar nuevos retos a diario que enriquecen su mente y sus obras. Un año y medio después decide iniciar su trayectoria en solitario ya que disponía del estudio de su padre, el cual reforma conforme a sus necesidades comenzando a sumergirse en un mundo artístico que la desborda desde el primer instante.

Su manera de enfocar la fotografía, la enorme necesidad de aprender continuamente y sus ideas que lleva a cabo sin limitaciones, hacen que su trabajo tenga un sello personal reconocible y sin apenas esperarlo se encuentra que  la demanda de su trabajo se acrecienta hasta lo inesperado. Sus obras cuentan con la imagen propia además de una narrativa  dentro de la historia que presenta condicionando el momento, el transmitir a base de imágenes y texto lo desarrolla sobre todo en el trabajo dedicado a bodas que muestran un resultado muy  satisfactorio.

Seguidora de fotógrafos que trabajan en su misma línea, no difiere de estilo ni se siente influenciada por modas establecidas, cree sobre todo en la fotografía natural sin imposturas, primeros planos, contraste de luz, y con el mensaje necesario para que pase a ser una obra coherente y consiga transmitir  el contenido esperado. Destaca su necesidad por crear su propio universo e insiste en presentar aquello en lo que se siente identificada, por ello no duda en investigar en otros escenarios que la lleven a conseguirlo.

Como la mayoría de los jóvenes que he podido conocer dentro de este espacio, reina el respeto por los compañeros de profesión, eliminadas las rivalidades se autoalimentan unos de otros consiguiendo crear tendencias y modas que ayudan al conjunto, mostrándonos valores admirables.

Persona tremendamente activa, su inquietud pasa a ser su manera de vivir, sin preocuparse nada más que de conseguir realizar el trabajo solicitado con la precisión de un artesano, buscando los pros y los contras para no dejar cabos que alteren el resultado. Esa exigencia la mantiene en la vanguardia de la información y formación interesándose en asistir a todo aquello que le aporta frescura y naturalidad.

En Octubre  de 2017 asiste a un Workshop, reunión de treinta  fotógrafos  de toda España en Madrid para compartir experiencias, propósito que es el futuro dentro de todas las vertientes artísticas, compartir ideas, potencial, tendencias, colores. Esta emergente manera de  relacionarse enriquece y hace crecer de una manera vertiginosa a cada uno de ellos, pero sobre todo  potencia las oportunidades.

Durante esta tranquila conversación su móvil resuena de manera insistente en la mesa, castigado boca abajo por deferencia a mi persona para no interrumpir el momento, vibra para mostrarnos una realidad muy presente dentro de la fotografía y al que yo personalmente recurro para buscar y disfrutar con buenas obras. Marina conocedora como la mayoría por no decir toda de las redes sociales también utiliza Instagram para comunicarse y exponer trabajos, que puedan aportar algún reconocimiento como el concurso de fiestas locales del cual recibió un premio en 2017, o  el concurso de Cafetería el Horno, por fotografías relacionadas.

Marina también tiene tiempo para colaboraciones con el periódico el Noroeste, que realiza siempre que le son solicitadas sobre todo para cubrir eventos relacionados con la zona donde reside, Barranda.

No tengo dudas señores cuando presento un Talento, lo hago desde el conocimiento de su trabajo y desde las cualidades que reconozco en ellos. No pierdan de vista a esta chica dulce pero inquieta, de hermosa sonrisa y ojos expresivos, acaba de empezar a mostrar su fotografía y ya destaca, ¿qué pasará dentro de unos años