JAIME PARRA

María José Sánchez Fernández, arqueóloga e historiadora, investiga el pasado de su familia en “Retazos de familia. Los Sánchez”, cuya primera parte, ya a la venta, se ha presentado recientemente en la Biblioteca Municipal de Moratalla.

¿Por qué decide investigar su genealogía?

Creo que uno de los campos más importantes del conocimiento, que podemos estudiar como seres humanos, es el de nuestros propios orígenes.  Y si bien muchas personas pueden parecer satisfechas con ellos, mi opinión es que existe un gran número de cosas que desconocemos o no sabemos explicar.

He decidido investigar mi historia familiar por varias razones. En primer lugar porque he conocido historias de vida de mis antepasados realmente interesantes, que se me han transmitido de forma oral a través de mis padres y mis abuelos. Por otra parte siento una gran curiosidad por descubrir el mundo que les tocó vivir,  centrado en el siglo XIX y primera mitad del XX, que nada tiene que ver con el nuestro. Y también para entender y relacionar  muchos comportamientos, muchas actitudes con sus grandezas y miserias. Para mí es muy importante rescatar del olvido a varias generaciones serenas y sufridoras; a tantos hombres y mujeres fuertes y valientes, héroes y heroínas anónimos de mi familia, que debieron sobrevivir en un mundo hostil, plagado de dificultades, con la pobreza como denominador común. 

¿Cómo ha sido el proceso de investigación?

Este proyecto lo inicié en 2014, año en que me jubilé y comencé a disponer del tiempo que nunca había tenido, por mi trabajo como arqueóloga y directora del Museo del Mar de Santa Pola.

En un principio me dedique a recopilar toda la información del archivo familiar: documentos, fotografías, notas,  noticias orales, recordatorios… y realicé un modelo estándar de ficha de investigación para cada uno de los miembros de mi familia que yo tenía noticia.

Comencé  tecleando en internet el nombre de mi bisabuelo Pedro Antonio y apareció en un Censo Electoral de 1890, que fue el año en que dieron el voto en España para todos los varones mayores de edad. En este censo constaba mi bisabuelo y tres de sus hermanos, con su nombre completo, apellidos, edad, profesión y dirección. Me puse  muy contenta con este primer paso y a partir de ahí consulté los archivos municipales de los  pueblos de los que son originarios y solicité información en el Registro Civil correspondiente.

Me ha sido imprescindible la consulta de los Registros Parroquiales y Diocesanos, que afortunadamente casi todos los que yo buscaba están digitalizados. Horas y horas durante más de tres años he hojeado las páginas de estos registros, en los que he encontrado una valiosísima información de siete generaciones. Y por otra parte he consultado una amplia bibliografía de historia local de Mazarrón, Archena, Yeste, Letur, Archivel, Nerpio, Moratalla y Cehegin, aparte de bibliografía general para situar cada persona o grupo familiar en su contexto. Es preciso señalar que no hay ningún dato ficticio ni imposible de comprobar.

También he hecho Trabajo de Campo, visitando todos los pueblos donde ha vivido mi familia. He pisado la tierra que trabajaron, los surcos del arado, he fotografiado las casas donde vivieron, las fuentes de donde se surtieron de agua, los lavaderos públicos, los hornos tradicionales, los olores, los colores del campo, los sabores de la huerta.

Tenía pensado visitar Cuba, los lugares donde se produjeron los combates, el Hospital militar, pero el confinamiento no lo ha permitido. Espero que pronto pueda ser.

 ¿Qué descubrirá el lector en “Retazos de familia”?

 El libro RETAZOS DE FAMILIA. Los Sánchez, está dedicado a la familia paterna, una familia muy conocida en Cehegin, de la que varias generaciones se han dedicado a la elaboración y venta del helado. Marcelino, mi padre fue un gran exponente. A la par es un retrato de la sociedad del  XIX y primera mitad del XX vista a través de una familia de origen humilde.

Aquí se presentan los oficios a los que se dedicaban, los pueblos de donde procedían, las circunstancias que les ha tocado vivir: las guerras,  la escasez de medios, los caciques, los trabajos, los cambios políticos, el arranque de la modernidad, las enfermedades, las epidemias, la mortalidad infantil, la viudez, las costumbres, su hábitat…

El lector descubrirá parte de la historia de sus pueblos a través de mis antepasados. Es lo que llamó Don Miguel de Unamuno la intrahistoria, “intrahistorias” aisladas, ahora formando una cadena temporal, eterna. Comparaba este escritor a la Historia oficial con los titulares de prensa, en oposición a la intrahistoria como todo aquello que ocurría pero no publicaban los periódicos.

¿Y usted qué ha descubierto que desconociera de su familia?

He descubierto a varias generaciones de las que desconocía prácticamente todo. He descubierto a mi familia de labradores de la Sierra de Yeste. Al heladero de Elche que vino a Cehegin con una mujer mucho más joven de Cieza, cuya historia daría para escribir una novela. He descubierto historias de la vida cotidiana en su afán de salir adelante: alpargateros, pegantas, sirvientas, hiladores, menaores… Un cura, una modista, un pintor…

Pero uno de los capítulos más importantes está en la segunda parte, de próxima aparición, dedicada a la familia de mi madre y se debe al hallazgo casual en mi casa de Cehegin de una caja de medias que contenía diversos documentos. Entre ellos se hallaba todo el expediente de mi bisabuelo SEBASTIAN SANCHEZ RUIZ (1847-1923), natural de Moratalla, soldado del Ejército de Ultramar. Un héroe desconocido de la Guerra Grande de Cuba, condecorado en nueve ocasiones con la Cruz al Mérito Militar. Gracias a este hallazgo he podido reconstruir la trayectoria vital de Sebastián hasta el final de sus días.

¿Qué tiempo abarcará la segunda parte?

La segunda parte está centrada en mi familia materna y abarca desde el siglo XIX a la primera mitad del XX.  Aquí he encontrado una gran riqueza de historias y personajes que parecen sacados de las novelas de Galdós. Historias de amor prohibidas, caminos equivocados, negros episodios de acusaciones en falso, sirvientas y señoritos, y trabajo, mucho trabajo y muchas, demasiadas carencias. Y avances técnicos y diversiones.

El libro RETAZOS DE FAMILIA II Parte está en proceso de maquetación y no tadará mucho en salir.

¿Dónde podemos encontrar “Retazos de familia”?

El libro se encuentra a la venta en la librería “Gran Vía” de Cehegin.

¿Es usted autora de algún otro libro? ¿Una vez finalizados sus “Retazos de familia” tiene algún otro proyecto en mente?

He publicado varios libros y artículos sobre arqueología, museología y patrimonio histórico. Ahora es otra etapa centrada en historia contemporánea. Me gustaría profundizar en la vida de algunas de las personas más relevantes de mi familia que pienso pueden tener mucho interés. También tengo pensado hacer un libro de fotos antiguas acompañadas de texto sobre mujeres: mis abuelas, mis tías, mi madre… Un libro en edición muy cuidada, un tesoro familiar. 

¿Qué le parece que en nuestros municipios se celebre el Día del Libro o Ferias del Libro?

El Día del Libro cada vez cobra más entidad en nuestros pueblos. Y esto es gracias a la labor de nuestros responsables de las Bibliotecas Municipales, que programan actividades para todo tipo de público. Desde aquí deseo destacar la labor de las Bibliotecas Municipales de Yeste, Cehegin y Moratalla, a cuyos fondos me han permitido acceder. Y expresar mi agradecimiento a tantas personas que me han ayudado, especialmente Raúl Navarro Marín de la Biblioteca de Moratalla y Francisco Jesús Hidalgo García del Archivo Municipal de Cehegin