Ana María Vacas

La música siempre nos transporta, doy fe que sólo hay que sumergirse en este hermoso mundo para conocer de cerca su variedad, y llegar a entender cada instrumento al escucharlo…  Hoy día tenemos el privilegio de poder disfrutar de esta educación ya que está al alcance de la mayoría y debemos aprovechar sin ninguna duda la oportunidad .Yo personalmente  he estudiado música de adulta y ha sido una de mis mejores decisiones, descubriendo un mundo maravilloso que ha cambiado definitivamente mi concepción musical. Todo alumno que inicia esta andadura lo hace en primera instancia  por curiosidad, pero pronto  se trasforma en vocación,  dedicación y esfuerzo; este germen  se inicia  en la familia de María Fernández Huescar, nuestro talento,  presente en su entorno por la afición de su padre José Antonio, el cual  quitándose horas de sueño antes de incorporarse a su jornada laboral, dedica tiempo para estudiar violín. Ese magistral ejemplo  por disfrutar y el interés por mejorar están presentes en sus dos hijas, María y Pepa.

La primera intención de María fue tocar el Arpa o la Flauta Travesera,  pero al final se decidió por el instrumento que a diario escuchaba, el violín. Sus estudios comenzaron en la Escuela de Música de Bullas donde realizo el grado Elemental, presentándose  posteriormente a la prueba de acceso para comenzar sus estudios  de grado profesional en el Conservatorio de Caravaca “Leandro Martínez Romero”. Paralelamente matriculada en el Bachillerato de Ciencias porque estaba interesada en estudiar la carrera de Biología, pero al final se ha decidido por los Estudios Superiores de Música. Su elección sin ninguna duda creo que ha sido muy correcta, ya que aunque María por su carácter es una persona discreta, como violinista tiene un  potencial extraordinario con un enorme nivel musical; la brillantez del  sonido de su violín  transforma toda esa timidez  sumergiéndonos en la finura  que muestra  con luz propia. Tremendamente disciplinada en su trabajo diario de estudio y exigente con la afinación de su sonido, no encuentra descanso hasta que concibe que la obra que presenta esté a la altura, respetando con dedicación al compositor de la obra.

Su fisonomía acompaña la delicadeza de sus movimientos, porque de manera natural  se mimetiza  con el violín con una elegancia natural que hace más bello el momento de interpretación. Honesta tanto en su compromiso dentro de un grupo u orquesta musical como en la interpretación individual, es una verdadera luchadora por encontrar su espacio dentro de este mundo.

Todos necesitamos a veces que nos reafirmen en nuestros sueños,  ideales, o metas, esa labor se hace tangible en  los profesores que rodean a un joven músico, aportando además de los conocimientos musicales, valores e incluso recursos pedagógicos necesarios para  que los alumnos empiecen a desarrollar  su  personalidad musical . En nuestro Talento esto se hace evidente por  las enseñanzas adquiridas de la mano de su profesor Manuel Montiel Guirado, en toda su trayectoria;  en su último año de profesional María se ha reafirmado con un estilo propio y definido, encontrando su registro personal donde se  le hace cada vez más fácil expresarse. El arte en general para ella, es hacer brotar desde dentro la multitud de sensaciones que le provoca, sobre todo la música; plenitud y bienestar, en comunión consigo misma. La música  le aporta seguridad, ya que cree personalmente en el aprendizaje continuo, siempre encontrará partituras nuevas que estudiar, cursos que realizar, perfeccionamiento, etc. Emile Cornet le ha ayudado a trabajar técnicamente y además musicalmente, para intentar transmitir además del sonido, la expresividad interior, para que  no encuentre limitaciones y fluya de una manera natural.

Ha formado un grupo llamado ‘Dream “ con Rosario Abril y Carmen Espín, en el cual ponen en escena una narración acompañada de música, y performance,  Arte Dramático, estrenando su inicial programa en la librería “En las nubes” de Bullas. Con esta agrupación a nivel local nos presenta su capacidad de intentar construir un mundo de colaboraciones entre distintas disciplinas; siempre es atractivo rodearse de personas con otras capacidades artísticas e intentar innovar en su presente.

Este año ha comenzado sus  estudios Superiores, los cuales está cursando en el Conservatorio Superior de Música de Castilla la Mancha, formando parte de la Orquesta de Jóvenes de Castilla la Mancha,  donde ha encontrado su espacio para continuar una evolución que nos sorprenderá porque les auguro será espectacular. Además sigue formando parte de la Orquesta de Jóvenes de  la región de Murcia, enorme experiencia a nivel musical, motivándola a ser exigente y responsable, y disfrutar tocando en numerosos  escenarios especializados; ha sido muy reconfortante, pero también le ha mostrado el mundo de la competitividad que está presente en todos los ámbitos. Incansable por aprender está colaborando en un nuevo proyecto con otros músicos,  un Quinteto formado por el guitarrista Ramón Vergara,  la violinista Ana Morenilla, Clara Toro con Violonchelo y Enrique Ortega  con la Viola ,que acaban de estrenar una obra inédita en su último concierto.

María demuestra mucho interés por sumergirse en el mundo de la música en colaboración con otros instrumentistas, ya que como buen músico  entiende la necesidad de conocer otros instrumentos para enriquecer el suyo propio. Con nuevos proyectos en su mente como fusionar dos registros muy diferentes, con el percusionista Matías LLorent,  reto que nos interesa mucho por lo  innovador.

Talento y sensibilidad unidos de la mano nos acompañan con María, cuando escuchamos sus interpretaciones musicales se puede sentir la levedad del aire distorsionado por el sublime sonido de su violín acompañada de su imagen dulce y sentida. Todo un placer para los sentidos.